Diario Judío México - El primer ministro de , Benjamín Netanyahu, planea adoptar un proyecto de ley que permitiría al Gobierno y al Parlamento eludir los dictados del Tribunal Supremo, y otra legislación que le garantizaría la inmunidad ante los casos de corrupción que tiene a sus espaldas, informaron hoy medios locales.

El mandatario, pendiente de la formación de Gobierno, y que esta mañana pide una ampliación de dos semanas de plazo para montar el Ejecutivo al presidente israelí, Reuvén Rivlin, estaría planeando la puesta en marcha de una legislación que neutralizaría el poder de la corte suprema como tribunal superior de justicia, e implicaría que sus resoluciones dejaran de ser vinculantes, reveló el diario Haaretz.

En caso de ser aprobada, añadió el mismo medio, esta ley permitiría anular una hipotética orden del Tribunal Supremo para derogar la inmunidad de Netanyahu, que aún no se ha pronunciado públicamente al respecto sobre ninguna de estas cuestiones.

Uno de sus socios potenciales en una futura coalición gubernamental, la Unión de Partidos de Derecha, ha planteado ya restablecer la Ley de Inmunidad derogada hace más de una década, una normativa que evitaría que el primer ministro fuera juzgado por los varios casos de corrupción que le acechan.

Netanyahu sigue negociando para formar Gobierno después de que su partido, el Likud, fuera la fuerza más votada en los comicios generales del pasado 9 de abril, y con 65 escaños obtenidos entre todas las formaciones que forman el bloque de derechas en el Parlamento (120 asientos), recibió los apoyos suficientes para que el presidente israelí le asignara la tarea de crear Ejecutivo.

El jefe de Gobierno pretende cerrar un acuerdo de coalición que incluya el proyecto de reforma del sistema judicial, y entre las medidas más polémicas estaría la denominada Cláusula de Anulación, que garantizaría que la Knéset (Parlamento israelí) pueda implementar normativas pese a las anulaciones por parte de la corte suprema, así como eludir sus resoluciones administrativas.

Como parte de las negociaciones, admitió un portavoz del Likud a preguntas de Efe, “los socios de coalición del Likud plantean diversas propuestas, incluido el restablecimiento del equilibrio entre el poder legislativo y judicial”, pero matizó, las noticias publicadas por los medios locales “incluyen propuestas que no se discutieron”.

“El principio que continuará guiando el Likud es el mantenimiento de cortes independientes y fuertes, pero esto no significa que el tribunal sea omnipotente”, agregó.

Las especulaciones sobre las medidas que podría tomar Netanyahu coinciden con la polémica generada por su equipo de abogados, que se niega a recoger el material de las investigaciones proporcionado por la Justicia, necesarios para preparar una primera audiencia judicial que se debería celebrar en unos dos meses en relación a los varios casos de corrupción que le involucran, informaron medios locales.

El pasado febrero, la Fiscalía General anunció de que imputará al actual jefe de Gobierno en tres casos de corrupción, una decisión pendiente de una vista preliminar que aún no se ha celebrado. 

FuenteLa Vanguardia
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1 COMENTARIO

  1. Una de las particularidades de un gobierno segregacionista es terminar con la división de poderes para lograr inmunidad e impunidad, libre de todo control podrá avanzar en su plan de transformar a Israel en un gran gueto sin democracia y con tribunales rabínicos ortodoxos. Ambos tienen un objetivo en común, por un lado la teocratización del Estado (tal y como sucede en sus países vecinos y, en especial en Irán) para que los grupos ortodoxos lo apoyaren y, después ser el dueño de la cosa pública y de la guerra.
    Es decir, un populismo teocrático, pero como ya explique en (Diario Judío: Lipkin Todo está iluminado7/5/2019): “Netanyahu, cumple con su política segregacionista de convertir a Israel en un Estado Teocrático, más parecido a Irán que a Europa occidental, es visto como un político que cumple con sus promesas electorales. El prometió una Jerusalén capital unida, un Israel grande y santo, ya que hoy en día ya no es la garantía de la judería internacional de impedir otro holocausto, ahora lo es de un modelo de judaísmo (el ortodoxo) que de modo secular se imponga sobre las otras corrientes (Conservadora o Masorty y Reformistas).”, pero hay un límite: “salvo que se rompa la división de poderes que hizo al país que maneja grande”.

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