Como una respuesta a la llamada “cultura de la cancelación” y a la corrección política, en el Centro de Arte Contemporáneo Castillo Ujazdowski, de Polonia, se abrió una exposición que ha sido criticada como antisemita, racista e islamofobia.

La exposición Political Art en el público de incluye obras de una treintena de artistas provocadores bajo la dirección de Piotr Bernatowicz, quien fue designado por el actual gobierno del partido conservador populista polaco en 2019.

El dijo que la exposición, que se presenta desde el viernes hasta el 16 de enero, le da un espacio a artistas rebeldes que a veces son excluidos de otros lugares.

 

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El más polémico es Dan Park, un artista sueco que ha estado en prisión en su país por crímenes de intolerancia. En 2009 colocó esvásticas y cajas etiquetadas como Zyklon B —el gas usado en el genocidio de judíos y otras poblaciones durante el Holocausto— frente a un centro comunitario judío en Malmo.

Por la inclusión de este artista, la comunidad judía en protestó. En una carta abierta al director del museo, rabinos y otros representantes judíos argumentaron que promover ese tipo de artistas ofende a toda la gente en un país donde seis millones de ciudadanos polacos, la mitad judíos y cristianos polacos, fueron asesinados durante la Segunda Guerra Mundial.

“La libertad de expresión es esencial para una sociedad democrática, pero la libertad de expresión todavía tiene límites”, dijo el rabino principal de Polonia, Michael Schudrich.

 

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Entre las obras de Park que se exponen en Varsovia hay un afiche que presenta a Anders Behring Breivik, el extremista de derecha que mató a 77 personas en ataques gemelos en Noruega, como modelo de la marca Lacoste.

Otro provocador es Uwe Max Jensen, un artista danés cuyos performances incluyen orinar y defecar sobre objetos y correr desnudo. Ha sido condenado varias peces por vandalismo.

En una ocasión llevó a Varsovia una gran bandera hecha de cuatro banderas del orgullo LGBT más pequeñas que formaban una esvástica.

Una de las obras de Jensen que figuran en la muestra es el rostro de Elvis Presley colocado con Photoshop en el cuerpo de un nazi apuntando con un arma a judíos en el gueto de Varsovia. La obra se titula In the Ghetto, el nombre de una canción de Elvis Presley.

También hay una obra de Lars Vilks, un artista sueco que vive bajo protección policiaca por hacer un dibujo de un perro con la cabeza del profeta Mahoma. El dibujo molestó a muchos musulmanes en 2007 e hizo que Vilks recibiera amenazas de muerte de extremistas.

Asimismo, Arte Político presenta un par de fotografías de pobladores ugandeses sosteniendo identificaciones. Es parte de un proyecto del artista conceptual danés Kristian von Hornsleth, quien supuestamente convenció a 340 ugandeses en 2006 de cambiar legalmente su nombre a Hornsleth a cambio de cerdos y cabras. El gobierno ugandés condenó el proyecto en ese entonces como degradante y racista.

El cocurador Jon Eirik Lundberg, un noruego que dirige la galería Laesoe Kunsthal en Dinamarca, negó que la exposición promueva el racismo, y dijo que está dirigida a luchar por la libertad de expresión en defensa de la democracia.

“La mejor manera de proteger a cualquier minoría es asegurarse de que haya libertad de expresión”, dijo.

Con información de AP

FuenteLatinus

3 COMENTARIOS

  1. La libertad de expresión no justifica la degradación, la ofensa a víctimas, la grosría, la vulgaridad. Creo que esta persona no merece adjetivo de artista, más bien es un abusador de la paciencia y la sensibilidad de los espectadores. Repulsivo.

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