Diario Judío México - Tras el lanzamiento oficial del nuevo partido de derecha Yemina, liderado por la ex ministra de Justicia, Ayelet Shaked, el canal 12 israelí publicó los resultados de una encuesta llevada a cabo por el instituto Midgam que evalúa la intención de voto en el público israelí.

El partido Likud del actual primer ministro, , sería el más votado en las del próximo 17 de septiembre, obteniendo 30 escaños.

En segundo lugar estaría el partido Kajol Laván, encabezado por el ex comandante del ejército Benny Gantz, con 29 escaños.

El recién formado partido Yemina se convertiría en el tercer partido más grande con 11 puestos en la próxima Knesset, seguido de la Lista (Árabe) Conjunta y el partido Beitenu de Avigdor Liberman con 10 escaños cada uno.

Los partidos ortodoxos Yahadut Hatorah (8) y Shas (7) perderían en total un mandato respecto a las últimas .

En la izquierda, el partido laborista Avodá, que se unió con el partido Guesher, obtendría 7 escaños, al igual que el partido Campamento Democrático, surgido de la unión del partido del ex primer ministro Ehud Barak y el partido Meretz.

Gobierno de unidad o Liberman como clave

Al analizar los resultados de la encuesta electoral, el bloque de derecha-ortodoxo sin el partido Beitenu, podría alcanzar los 56 puestos en la Knesset, insuficiente para formar la próxima coalición de gobierno. El bloque de izquierda, sin la lista árabe, alcanzaría apenas los 43 mandatos.

Con este panorama se presentan dos opciones principales para la formación del próximo gobierno israelí.

La primera posibilidad es que se forme un gobierno de unidad nacional que integre tanto al Likud de Netanyahu como a Kajol Lavan de Benny Gantz. Para que este caso pueda darse, Gantz ha declarado ya que aceptaría incluso rotarse con Netanyahu como primer ministro, con la condición de que sea él (Gantz) quien encabece al gobierno en primer lugar.

Otra opción implicaría que el partido Beitenu de Avigdor Liberman, acepte formar parte de un bloque de derecha-ortodoxo que alcanzaría con el los 66 escaños. Esta alternativa involucraría que el ex ministro de Defensa eche por tierra una de sus principales promesas electorales de no ser parte de un gobierno en el que los ortodoxos puedan dictar y condicionar las políticas del país.

Una tercera opción podría ser que partidos medianos de ambos lados del mapa político se sumen al bloque contrario. Es decir, que partidos de la derecha se unan al bloque de izquierda para formar gobierno o que partidos de izquierda se unan a un gobierno de derecha.

Por ejemplo, si el partido Avodá, liderado por Amir Peretz, se uniera al bloque de derecha, el mismo podría alcanzar la mayoría para formar gobierno con 63 escaños. En este caso además, el partido Avodá podría exigir recibir importantes ministerios de gobierno como condición para formar parte del mismo.