Tal como la novela El extranjero de Albert Camus relata: el protagonista es juzgado carente de moral por no llorar en el entierro de su madre, así, desde la muerte de Alberto Nisman, fiscal de la causa AMIA, hasta la actualidad, es decir a 5 años de esa inesperada tragedia, hay quienes tratan de enlodar su memoria con una sucia campaña que reforzaría la peregrina hipótesis del suicidio; señalan ciertas conductas de Nisman como rasgos que implicarían la “veracidad” de haber atentado contra sí mismo: tenía cuentas y propiedades en el exterior, vivía en una zona privilegiada de Buenos Aires, el apartamento no era propio, sino “prestado”, etc. Minucias que no se relacionan directamente con las circunstancias de su fallecimiento ni con la investigación sobre el ataque terrorista contra la AMIA. En definitiva, las pesquisas son el verdadero motivo de su desaparición física.

Las conclusiones de la Gendarmería determinaron que el fiscal fue asesinado. Entre las pruebas está que en las manos de la víctima no se encontró rastro de fulminante. Se observaron evidencias en el cuerpo del fiscal que revelan un homicidio y señales de alteraciones de la escena del crimen; incluso pistas irresolutas como el uso del celular de Nisman después de la hora establecida de su muerte, así como el cruce de llamadas telefónicas entre agentes de inteligencia y el Ejecutivo, previo al hallazgo del cadáver.
Por otra parte, hay indicios que en el caso del Memorándum de Entendimiento hubo encubrimiento por parte de personeros del alto gobierno de ese entonces, pues el punto 7 de dicho documento habla del retiro de las circulares rojas de Interpol; además, una carta del régimen teocrático iraní reclama ese compromiso. Ariel Eichbaum, actual presidente de la AMIA, afirmó que “en todos los foros internacionales, es pública y notoria la lucha del gobierno iraní para que se den de baja las alertas rojas de Interpol, precisamente el logro de la investigación de Nisman”.
No hay duda que la muerte de Nisman está estrechamente vinculada con el mayor ataque terrorista en Latinoamérica. No puede ser casual que los ataques terroristas contra la embajada de Israel y contra la AMIA, más la muerte de Nisman, queden impunes. Maliciosamente, la justicia discrimina las causas judías.
FuenteEl Universal

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorUNAM
Artículo siguienteDelegación panameña trató con Israel acuerdos de cooperación sobre agua, seguridad y tecnología