Diario Judío México - Muchas veces somos muy veloces en juzgar. Por ejemplo, si alguien contestó el teléfono en la mitad del rezo en el templo juzgamos, “si no le importa su propio rezo, ¿por qué no es considerado con el rezo de los demás?”- o algo similar. Pero en verdad debemos saber que ese individuo está librando una batalla en contra de su instinto del mal, el yetser hará, y en ese momento tal vez sucumbió ante él. Así como nosotros tenemos pruebas, las demás personas también las pasan; así como a veces no las pasamos, tal vez otros tampoco las pasen. Por eso, es importante recordar que ese individuo está en una situación espiritual de caída. Así seremos más cautos al juzgar.

También hay otro punto: Debemos saber que todo es manejado desde Arriba, no dudemos de que si vimos algo es por algo. Muchas veces D-s nos quiere comunicar algo. Tomando el ejemplo anterior, tal vez nosotros mismos hemos caído en otra ocasión en contestar el teléfono en una ocasión en la que no debíamos y el haberlo hecho fastidió a alguien. Siempre que veamos algo u oigamos algo, pensemos si no hay un mensaje secreto del Eterno.

Shabbat shalom

Ampliado de las palabras de Rab Y. Y. Wenglin, basado en las palabras del Baal Shem Tob

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