Diario Judío México - Cuando un individuo le hizo comentarios antisemitas y la escupió en la cara, Soshana Blum recordó a sus antepasados, que sobrevivieron al judío, y en lugar de mirar hacia el piso, le clavó la mirada en los ojos en forma desafiante.

La estudiante de 20 años de Nueva York salió del tren subterráneo llorando. Pero meses después del ataque, sigue luciendo orgullosamente el mismo collar con la Estrella de David que tenía ese día y un domingo reciente participó junto con miles de personas en un desfile para condenar un aumento en el y en las manifestaciones de odio.

“Es importante que me mantenga firme en mi judaísmo”, señaló. “Si esto pasa cuando nos mostramos orgullosos de ser judíos, ¿qué va a pasar si tenemos miedo y nos escondemos?”.

Muchos jóvenes judíos de dicen que su generación busca formas de hacer frente a una serie de ataques antisemitas en todo el país.

La marcha “Sin odio, sin miedo” de un reciente domingo fue en respuesta a esa violencia antisemita, incluido un ataque a una tienda de comestibles kosher de Jersey City, Nueva Jersey, y otro en el que un individuo apuñaló a cinco personas en una celebración de Jánuca al norte de la ciudad de Nueva York.

“Creíamos que el era algo del pasado. Sabíamos de él, pero jamás pensamos que era algo que íbamos a vivir en carne propia”, comentó el rabino Jon Leener, de 31 años, que administra Base BKLYN, un ministerio que funciona en su casa y que se enfoca en los millennials y en los judíos en general. Fue a la marcha y publicó una foto con su hijo de tres años en sus hombros. Sostenían un cartel que decía: “Me encanta ser judío porque me encanta el Shabat”.

En los últimos cinco años Leener y su esposa, Faith, recibieron a miles de personas en su casa. Minutos antes de una clase o de una cena de Shabat, él destraba la puerta de entrada porque la pareja cree en un judaísmo en el que no hay puertas cerradas y menos con llave.

“Todo esto está cambiando ahora”, expresó en Facebook, para luego mencionar ataques en Pittsburgh, Poway (California), Halle (), Jersey City y Monsey (estado de Nueva York). “Ya no podemos dejar la puerta sin llave”.

Leener instaló una cámara de seguridad en la puerta y los visitantes deben tocar el timbre.

“Me enfurece esta nueva realidad. Detesto la idea de que el está cambiando la forma en que practico mi judaísmo”, manifestó.

Los ataques antisemitas subieron un 13% en todo el mundo en el 2018, comparado con el año previo, según un informe del Centro Kantor para el Estudio de los Judíos Contemporáneos de la Universidad de Tel Aviv. El informe recopiló casi 400 casos a nivel mundial. Más de una cuarta parte de los episodios violentos se produjo en .

El aumento de los ataques violentos contra la comunidad judía en todo el mundo, el más reciente de ellos en Monsey, estado de Nueva York, causó consternación en todo el país.

“Después de los ataques de Monsey, le dije a mi madre, ‘esto es una locura. Lo detuvieron a menos de una milla de aquí, mientras nosotros estábamos en la sinagoga, celebrando Jánuca”, dijo Blum.

La primera vez que Blum presenció una manifestación de odio contra los judíos tenía siete años. La víctima fue su padre, el rabino Yonah Blum. Al salir de una sinagoga, un individuo que vino por detrás le gritó cosas y le sacó su sombrero de fieltro y su kipá de un manotazo.

“Somos un pueblo con muchas diferencias, pero estamos todos juntos desde el ataque de Monsey”, dijo la mujer recientemente.

Desde una balacera fatal del 10 de diciembre en una tienda de comestibles de Jersey City ha habido 33 incidentes antisemitas en , incluidos 26 en Nueva York y Nueva Jersey, de acuerdo con la Liga Antidifamación.

Durante un reciente viaje a una conferencia de jóvenes líderes judíos en la ciudad de Nueva York, Hezzy Segal, de 16 años, a veces escondió su kipá debajo de un sombrero para la nieve de los Vikings de Minnesota.

“Nunca me dio miedo ser judío. Pero con este aumento en los episodios de , me cuido un poco”, declaró el adolescente de Minnesota. “Es algo triste, que mete miedo a los judíos”.

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