No es casualidad ni fue una decisión azarosa que la selección de fútbol israelí compita actualmente en torneos organizados por la UEFA. Tampoco es impuesto a dedo que clubes como Maccabi Haifa y Maccabi Tel Aviv estén luchando por avanzar a las siguientes instancias de las ligas europeas.

Esto no solamente pasa solamente en el fútbol, sino que en la gran mayoría de los deportes, Israel participa en los torneos europeos.

El primer incidente de envergadura se dio en la fase clasificatoria rumbo al Mundial de Suecia 1958. Israel formaba parte Confederación Asiática de Fútbol (AFC), pero varios países se negaron a jugar contra los israelíes.

Durante esa competencia, Turquía e Indonesia no se presentaron y los descalificaron, por lo que la FIFA intervino e inventó un partido contra Gales para discernir la plaza “asiática” a la cita mundialista. El partido terminó con victoria de los galeses.

Sin embargo, la tensión entre Israel y sus vecinos no cedió. En 1973, a partir de la Guerra de Iom Kipur, Israel fue expulsado de la AFC por 17 votos a favor, 13 en contra y seis abstenciones.

Previo a ser expulsado, el país se había consagrado campeón de la Copa Asia en 1964. Solamente compitió contra otros tres países en la fase final (India, Corea del Sur y Taiwán) por la ausencia de los en el certamen. A su vez, también logró dos subcampeonatos continentales en 1956 y 1960, y un tercer lugar en 1968.

Así y todo, no fue sino hasta 1992 cuando la UEFA aceptó a la nación para ser parte del calendario europeo. En esos 20 años de incertidumbre, se enfrentó con equipos como Fiji o Nueva Caledonia en eliminatorias mundialistas de Oceanía.

En otros deportes sucede lo mismo. Es el caso del básquet, donde los equipos israelíes han tenido grandes resultados, especialmente Macabi Tel Aviv en la Euroliga.

Por otro lado, el caso del combinado asiático no es el único que actualmente existe en el mundo. Por ejemplo, Turquía y Rusia tienen más de la mitad de su territorio en Asia, pero juegan en Europa; y Australia compite en Asia siendo de Oceanía. Sin embargo, solamente en el caso de Israel se debe a la negación de otros países a jugar contra él.