Nos vemos inmersos en la llamada Era del algoritmo, donde la ciencia y la tecnología apuntan hacia un nuevo horizonte de posibilidades económicas, pero no así de verdaderos emprendimientos morales dentro del World Wide Web. En consecuencia, no se está garantizando un actuar ético en la práctica de las relaciones ciber-cosmopolitas que se gestan en Internet. Desde esta perspectiva el moderno ecosistema tecnológico de una civilización.com en constante cambio y evolución tiene que adecuarse a la coyuntura histórica, económica, social y tecnológica que estamos atravesando y responder reflexivamente a los avances en cuanto a la digitalización de su quehacer ciber-social de formas más empáticas racionalmente.

Así debemos aprender a construir espacios de entendimiento humano en los cuales los ciudadanos.com utilicen la razón comunicativa para relacionarse más allá de sus trabajos y constituir equipos interdisciplinarios y multisectoriales de deliberación científico-social en busca de una responsabilidad solidaria en torno a sus actos en aras de conformar una nueva razón pública.

La propuesta se expone como desafiante porque va orientada hacia el Estado y la sociedad civil que se fusionan en las diferentes empresas que a la vez conforman el aparato público y privado de las organizaciones que debieran regir a la Inteligencia Artificial de manera responsable y confiable en conjunción con la normativa.

Sin embargo esto no siempre es así, por lo que se necesita de una nueva del Orden en la línea que apunta el filósofo alemán Christoph Lüetge, Director del Instituto de en Inteligencia Artificial de la Universidad Técnica de Munich, quien como doctor en filosofía e informática empresarial, estudia las diferentes aristas en torno a un enfoque ético y regulatorio de los aspectos normativos que deben regir a las sociedades globalizadas, las cuales hoy se ven desorientadas moralmente debido a la incursión del cálculo matemático en sus vidas a través de los llamados Sistemas Inteligentes que interactúan más allá de la explicabilidad y trazabilidad de sus direcciones y contenidos en la Web que tienen que ser de acceso público generando confiabilidad ético-social.

El doctor Lüetge desarrolla un nuevo enfoque filosófico que combina elementos de la y las tecnologías en busca de articular procesos crítico-reflexivos en relación con la IA, debido al impacto que el algoritmo tiene frente a los derechos humanos a raíz de los sesgos que se presentan en diferentes áreas del nuevo conocimiento científico.

Por ello, es fundamental el trabajo que realiza el Profesor Lüetge en el Laboratorio de Experimental en la Universidad Técnica de Munich para no solo señalar los modernos problemas que aquejan a la IA desde diversos frentes del conocimiento humano, sino además las posibles soluciones para afrontar desde una razón, crítica, reflexiva y deliberativa el avance tecno-científico de la humanidad. Lo expresado al dilucidar los nuevos caminos comunicacionales que deben regir al cálculo matemático y que logren exponer las directrices claras que tiene que seguir el orden del discurso en el World Wide Web en la línea de enfrentar esta época de la mentira digitalizada que esta carcomiendo a las sociedades de corte democrático liberal.

En el mismo orden de ideas, la nueva óptica ético-normativa debe señalar un horizonte cosmopolita de valores interculturales, donde las conquistas en torno a los derechos humanos no se pierdan en esa larga línea de ceros y unos que constituyen a estos espacios virtuales, articulando modernos contextos internacionales de gobernanza en clave y donde los delitos de odio y discriminación sean enfrentados desde el discurso y normativa dialógica reflexiva.

En conclusión, se tiene que constituir un nuevo ciber-razonamiento jurídico en perspectiva ética, sin achacarle toda la responsabilidad a la Inteligencia Artificial que se encuentra en constante cambio y transformación como el propio (Ser ahí en el mundo) al que hacía referencia el también filósofo alemán Karl-Otto Apel.

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Licenciada en Filosofía de la Universidad de Costa Rica, UCR, especializada en identidad nacional costarricense; ética; y comunicación social, Máster en ética y democracia por la Universidad de Valencia. En la actualidad investiga sobre los judíos sefardíes en Costa RIca. Además tiene estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica y trabaja como consejera en razonamiento jurídico en una firma de abogados. Publica artículos en El Semanario Universidad, de la Universidad de Costa RIca, en esefarad.com, revista argentina en internet sobre cultura sefardita y ha publicado en el diario La Nación de Costa RIca. Es Poeta. Publicó poemas en la Revista Tópicos del Humanismo de la Universidad Nacional, UNA, en el Semanario Universidad de la UCR y en el diario La Nación. Forma parte de la Junta Directiva de la Ong Instituto para el Desarrollo, la Democracia y la Ética, IDDE.