Diario Judío México - Representantes de los judíos sefardíes en todo el mundo se reunieron este lunes en (EU), en un encuentro organizado con el afán de poner en común las iniciativas que cada comunidad lleva a cabo en sus respectivos países para estrechar lazos y mantener viva la tradición.

La quinta edición de la Cumbre Erensya (Herencia, en ladino o judeoespañol) eligió esta ciudad del noroeste estadounidense al tratarse de la tercera mayor población sefardí de EU y la única gran ciudad del país en la cual esta rama del judaísmo es mayoritaria dentro de la comunidad local.

Alrededor de una cincuentena de sefardíes de Turquía, Reino Unido, , España, Cuba, Venezuela, México, Brasil, Uruguay, Argentina y varias ciudades de EU acudieron a , donde fueron recibidos por la comunidad sefardí local en un evento coordinado por el Centro Sefarad- con la colaboración de la Fundación Tres Culturas, Turespaña, el Instituto Cervantes y la Red de Juderías.

“En Miami (Florida, EU) somos unas 400 familias sefardíes de origen cubano. La mayoría de nuestras familias emigraron a la isla desde Estambul (Turquía) y cuando los comunistas se hicieron con el poder, nosotros emigramos a Miami”, explicó a Efe el presidente honorario del templo Moses de Miami y representante de esa comunidad en Erensya, Sabeto Garazí.

La jornada comenzó con el anuncio de la proclamación del 27 de mayo de 2019 como Día de Erensya firmada por de la alcaldesa de , la demócrata Jenny Durkan (quien pese a no estar presente en el evento hizo llegar su mensaje), y con las intervenciones del cónsul honorario de España en , Luis Fernando Esteban, y del director del Centro Sefarad-, Miguel de Lucas.

A ellos les siguió el sefardí local Isaac Azose, quien contó cómo los primeros judíos sefardíes llegaron a en 1902 provenientes del Imperio Otomano y pronto se convirtieron en “una minoría dentro de la minoría”, ya que los únicos judíos que había en la ciudad hasta la fecha eran asquenazíes (originarios de Europa central).

“Hubo un choque cultural cuando los judíos asquenazíes entraron en contacto por primera vez con sefardíes e incluso llegaron a dudar de su judaísmo”, explicó Azose, quien recordó cómo los sefardíes hablaban una lengua distinta (ladino, una versión de español medieval), tenían prácticas religiosas diferentes, pronunciaban hebreo con otro acento y cocinaban sus propias recetas.

“El rabino Hirsch Genss (asquenazí) incluso escribió a sus colegas de Nueva York para cerciorarse de que aquellos extraños que decían ser judíos eran realmente judíos”, apuntó el experto en la historia de la comunidad sefardí local, y recordó que los intentos de aunar a ambas comunidades bajo una sola sinagoga fracasaron hasta en tres ocasiones distintas.

Hoy en día, sin embargo, los sefardíes (que ya son una mayoría en la ciudad) y los asquenazíes “compartimos eventos y sentimiento de comunidad”, aseguró Azose.

Los participantes en la cumbre visitaron el Centro del Holocausto para la Humanidad en , muy centrado precisamente en la historia de los sefardíes en los campos de concentración nazis y en sus actividades de resistencia a las potencias del Eje durante la , y posteriormente visitaron un cementerio sefardí y fueron recibidos por los feligreses en dos sinagogas.

“La comunidad sefardí y su lengua, el judeoespañol (o ladino), es una parte muy relevante de nuestro pasado histórico. Es enormemente emocionante que a lo largo de los siglos estas comunidades hayan conservado ese cariño y respeto por España”, dijo a Efe el director de relaciones internacionales del Instituto Cervantes, Rafael Soriano.

Soriano explicó que, pese al “aislamiento” de siglos y a la fuerte influencia que sobre el ladino han ejercido otras lenguas como el turco (una gran parte de sefardíes recalaron en las actuales Turquía y Grecia al ser expulsados de España), el árabe o el hebreo, un hablante actual de ladino y uno de español tienen un “alto grado” de comprensión mutua.

La quinta cumbre Erensya se prolongará durante toda la semana, con charlas y actividades que incluyen visitas a la sede de Microsoft y a la Universidad de Washington.