Diario Judío México - El lanzamiento de cientos de cohetes por parte de a poblaciones civiles en el sur de Israel dio lugar a un nuevo espiral de en un conflicto prolongado y aparentemente irresoluble. Impasse y desgaste en Israel-Palestina se combinan con un aspecto menos conocido en : la captura por parte de de soldados israelíes, y su negativa para devolverlos a sus familiares.

Durante la operación “Margen Protector” -agosto del 2014-, disparó un misil anti-tanque a un vehículo del ejército de Israel que llevaba siete soldados, incluyendo a Oron Shaul. Por su parte, el joven soldado Hadar Goldin fue asesinado y secuestrado por militantes de en Rafah, Gaza.
 

Desde su muerte y captura, los familiares de ambos soldados se movilizaron nacional e internacionalmente para presionar al gobierno israelí sobre de la devolución de los cuerpos de sus hijos. Su lucha ha sido clara: no se trata de desaparecidos en acción militar (MIA, missing in action, por sus siglas en inglés) sino que son prisioneros de guerra. es responsable de su cautiverio y sabe dónde se encuentran. Zehava Shaul, madre de Oron, llamó al líder de en Gaza, Yahiya Sinwar, para que propusiera un acuerdo al gobierno de Israel que permitiera el regreso de su hijo a cambio de ayuda humanitaria a Gaza y la libertad de prisioneros palestinos.

En la conmemoración del Día del Recuerdo de los Soldados Israelíes Caídos en las guerras y las Víctimas del , Times of Israel y otros medios difundieron un video en donde la madre de Hadar, Lea Goldin, dijo: “Soy una madre en cautiverio… Mientras que miles de israelíes visitan las secciones militares de los cementerios, yo permaneceré cautiva. Han sido mil 740 días, más de 4 años y 9 meses…” Así, la lucha de dos familias se convierte en un reclamo nacional ante un gobierno que consideran no ha hecho suficiente.

El gobierno de Israel ha prometido regresar sus cuerpos, y de los soldados en Siria. Esto ocupó un lugar central en los discursos políticos del primer ministro Benjamin Netanyahu, el presidente Reuven Rivlin y el jefe militar Aviv Kohavi durante ceremonias conmemorativas recientes y en el contexto del retorno de los restos del soldado Zachary Baumel, desaparecido en Líbano en 1982 y devuelto desde Siria, a través de Rusia, después de 37 años de búsqueda.

El que Israel deba liberar a los prisioneros palestinos considerados terroristas a cambio de un acuerdo con para devolver los cuerpos de Hadar y Oron ha provocado un debate político intense al interior de Israel. Desde la perspectiva de , mantener los cuerpos bajo su control impacta psicológicamente a la nación israelí y por ello se vuelve un arma de negociación fundamental. De ahí que en su página de Facebook, Mushir al-Masri (oficial de ), aparentemente refiriendose a los dos soldados en cautiverio, expresara que tiene cartas de negociación que obligan a Israel a hacer concesiones.

De esta forma, el caso de los soldados israelíes no devueltos por parte de ilustra cómo el conflicto es político y humanitario; implicando heridas abiertas y duelos incompletos.

*Titular de la cátedra A.G. Leventis-Anáhuac en Estudios de Chipre, Facultad de Estudios Globales, Universidad Anáhuac,

FuenteEl Sol de México
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