Diario Judío México - El mundo del espectáculo y la comunidad judía están de luto.Este lunes falleció , el querido actor, autor y director de cine y de origen polaco que el año pasado, tras cumplir 99 años, aseguró: “Me siento un pibe de 18 años que quiere seguir trabajando”.

Su hijo Daniel Berliner fue el encargado de confirmar la triste noticia con un breve texto que publicó en su cuenta de Twitter. “Hoy solo Música !!! Para recordarlo ! Ejemplo de vida , así lo recordamos! Max viejo querido mío ! Y un día nos dejaste ! ZL”.

Su hijo Daniel Berliner fue el encargado de confirmar la triste noticia con un breve texto que publicó en su cuenta de Twitter. “Hoy solo Música !!! Para recordarlo ! Ejemplo de vida , así lo recordamos! Max viejo querido mío ! Y un día nos dejaste ! ZL”.

Max nació en 1919, en Varsovia, la capital de Polonia. Con apenas cinco años de edad hizo su debut teatral en la obra Sholem Aleijem, Inmigrante. Para ese entonces ya vivía en el barrio porteño de Once. Es que, tras la Primera Guerra Mundial y con la conformación de la Segunda República Polaca, sus padres, Moisés y Rifka, decidieron buscar un destino alejado de la muerte y las miserias bélicas junto a sus cuatro hijos.

“Mi papá no quería un hijo doctor, quería un hijo artista. Músico o actor, pero artista. Y me vestía como un adulto: a los 12 años usaba pantalón largo y bastón. Por mi viejo estudié piano y también di clases en casa: ¡puse un cartelito y se llenó de alumnos! Iba a ver las orquestas de señoritas a los bares. Llegué a dirigir orquestas en los cines Catalunya y Standard, en Corrientes al 2000, en los años del cine mudo. Mi papá me acompañaba a todos lados. A él le gustaba mucho el cine: cerraba el negocio e iba a ver películas en continuado”, repitía Max cada vez que le preguntan por sus comienzos.

Promotor de la lengua idish y la cultura judía, Berliner realizó más de 50 películas (desde El profesor tirabombas, de 1971, hasta El último traje, estrenada este año, pasando por títulos emblemáticos como La Patagonia rebelde o Los gauchos judíos) y participó en decenas de programas de televisión (desde comedias como Amigos son los amigos, Chiquititas o Graduados a roles más perturbadores como en Disputas o Tumberos, dirigido por Adrián Caetano).

En 2009, cuando tenía 90 años, protagonizó una publicidad para un medicamento contra el reuma. La gran repercusión de ese comercial —donde se ve ágil, haciendo destrezas gimnásticas— le dio una gran popularidad en el público joven.

“Nunca rechacé una propuesta. No elegía, aceptaba. A mí no me importaba si había más texto o menos texto. No hay papeles secundarios, hay buenos actores o malos actores”, dijo en una nota con TN a fines del 2018. “Yo no hice nunca nada forzado, todo venía de adentro. Es hermoso vivir así. Haciendo lo que siempre quise”, agregó.

Al conocerse la noticia de su partida, el nombre del actor se convirtió en tendencia en las redes con emotivo mensajes.

Fuentelmneuquen
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