El Video del Accidente Automovilístico de Jerusalem

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    Duración: 1:02 Minutos Fecha: Oct 13, 2010

      Diario Judío México - El clip de película muestra un vehículo israelí golpeando a dos niños árabes en Silwan, el viernes, fue horrible. Nadie puede sentarse en silencio e indiferente mientras niños – cualquier niño – son heridos ante sus ojos. Gracias a Dios los niños sobrevivieron y no fueron heridos de gravedad.

      Luego vino el subtexto: Los niños formaban parte de una banda que atacó al conductor con piedras, y las piedras pueden, definitivamente, matar. Los muchachos, envalentonados por algún organizador militante, cubrían sus rostros para evitar la identificación y el arresto. No hay duda de sus intenciones y de la premeditación. El conductor era David Be’eri, un líder de los judíos residentes en Silwan. El hijo de Be’eri estaba en el automóvil.

      La historia y el clip de YouTube se expandieron por todo el mundo en nanosegundos. Testigos árabes denunciaron que el “colono” atropelló deliberadamente a los niños.

      Pero acabo de ver el clip, escena por escena y, en algunas partes, fotograma por fotograma, y hay un aún más profundo, aunque siniestro, subtexto.

      La mayoría de los espectadores se centran en las víctimas. Es natural. No se dan cuenta de, al meno, ocho fotógrafos, además del de la cámara de vídeo. Con la excepción de un fotógrafo, parado del otro lado de la calle, todos los demás filmaron la escena desde el mismo punto de vista ventajoso, en la parte inferior de la colina. Podrían haber sido más. Yo identifico a los fotógrafos como:

      1. Gorra de béisbol negro/gris, con camiseta con capucha, con la correa por encima del hombro.
      2. Camiseta blanca y pantalones vaqueros del otro lado de la calle
      3. Camisa negra con rayas grises
      4. Mujer rubia
      5. Camiseta verde
      6. Camisa de polo a rayas, aparece una vez que el muchacho está en el suelo
      7. Más tarde, un fotógrafo con una camiseta gris de mangas largas, aparece brevemente.

      Al revisar el clip, es evidente que había tantos fotógrafos como lanzadores de piedras. ¿Quién los invitó y coordinó el tiempo y lugar? ¿Quién reclutó a los chicos? ¿Planearon, verdaderamente, emboscar al automóvil de David Be’eri? ¿Fue un intento de revivir la muerte icónica de Mohammed Dura, el muchacho presuntamente asesinado por soldados israelíes en 2000, en lo que hoy conocemos que fue un falso escenario para un espectáculo de propaganda?

      Miren el clip y verán cómo los fotógrafos zumbaban alrededor del muchacho, tomando fotos mientras estaba en el suelo. Sólo un fotógrafo pasó a través de esa movilización, tendiéndole una mano. ¿Fue su sentido de humanidad reprimida por sus esperanzas de un premio Pulitzer?

      También observen cómo el muchacho es maltratado y metido por la fuerza en un automóvil, contra su voluntad. Como ex médico, me sorprendió y asombró que el niño sobreviviera a los malos tratos que recibió después de que fuera golpeado por el automóvil. Después de tal trauma inicial, los primeros que acuden, saben que hay un riesgo de lesiones de cuello, cabeza y columna. Esa no era manera de evacuar a un herido, y si – o más probable cuando – el muchacho es presentado ante la prensa, la causa de las heridas deben ser juzgadas en consecuencia.

      Todos los fotógrafos en el lugar de Silwan, son responsables por las lesiones de los niños. Fueron herramientas en manos de un peligroso propagandista, y respondieron a la convocatoria para capturar la “acción” en la película. Su presencia incitó a los pibes. A continuación, los camarógrafos permanecieron al costado cuando un niño yacía herido. Hasta que los fotógrafos confiesen quién los envió, deben ser tratados como cómplices del delito de poner en peligro a los niños.

      El escritor fue un importante diplomático israelí en Washington. Hoy es un consultor de asuntos públicos y tiene un blog en www.lennybendavid.com

      Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

      Difusion: www.porisrael.org

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