Diario Judío México - El director de la oficina de del Centro Simon Wiesenthal, , alertó hoy que en “se está preparando una futura generación de antisemitas” y estimó que esta tendencia “ayuda a entender por qué 200,000 judíos fueron asesinados por polacos durante el Holocausto”.

La polémica se generó luego de que en la ciudad de Pruchnik, ubicada a unos 250 kilómetros de Cracovia, un grupo de ciudadanos, que incluyó a algunos chicos, golpeó y quemó un muñeco con estereotipos judíos en la víspera del Seder de Pésaj.

El Congreso Judío Mundial (WJC por sus siglas en inglés) también condenó el hecho y advirtió que “los judíos están profundamente perturbados por este avivamiento horrible del medieval que llevó a una violencia y un sufrimiento inimaginables”.

“En Pruchnik se está preparando una futura generación de antisemitas. Esto ayuda a entender por qué 200,000 judíos fueron asesinados por polacos durante el Holocausto”, transmitió a través de su cuenta en Twitter el cazador de nazis .

Lo cierto es que la ciudad ubicada al sur de cuenta con una tradición antisemita, ya que según consignó el Congreso Judío Mundial, un hecho similar se produjo en 1941.

Robert Singer, director general del WJC con sede en Nueva York, declaró hoy que su organización se siente “disgustada e indignada” por los informes de lo ocurrido en Pruchnik, donde se golpeó y luego quemó una efigie de Judas Iscariote con aspecto de judío haredí. Barbas, sidecurls, flecos y todo, como parte del ritual pascual.

“Los judíos están profundamente perturbados por este avivamiento horrible del medieval que llevó a una violencia y un sufrimiento inimaginables”, expresó en un comunicado.

El hecho ocurrió el viernes pasado cuando los cristianos de todo el mundo conmemoraban la crucifixión de Jesús por medio de varias ceremonias.

Según se informó, habitantes de Pruchnik colocaron un muñeco que simbolizaba a Judas Iscariote, que traicionó a Jesús, estaba imbuido de símbolos judíos claramente antisemitas: tzitzit, sombrero haredi, nariz larga y escrita en el mismo la leyenda: “Yehuda” y “traidor”.

Luego invitaron a los ciudadanos a participar en un “juicio” para Judas Iscariote, quien era considerado un traidor porque vendió a Jesús a cambio de ganar dinero.

El muñeco fue colgado en la plaza y la gente del pueblo lo “condenó a muerte”, la colgaron de un árbol alto y luego remolcaron el “cadáver” en las calles de la ciudad y lo golpearon.

Según el informe de WJC, los residentes de Pruchnik, entre ellos niños, golpearon y quemaron la efigie el Viernes Santo.

Los alemanes ocuparon Pruchnik en septiembre de 1939. En agosto de 1942, todos los judíos fueron sacados de la ciudad. Algunos pasaron al gueto en Bircza y de allí fueron llevados a los bosques en Wólka Pełkińska, donde fueron fusilados.

Los judíos restantes, que llevaban palas para excavar tumbas, fueron conducidos por los alemanes fuera de la ciudad al cementerio católico donde fueron fusilados. Los sobrevivientes terminaron en un campo de transición en Pełkinice o fueron enviados directamente al campo de exterminio nazi de Bełżec.

Hoy hay una roca en ese sitio, que lleva una placa con la inscripción “En 1942-1943, los criminales nazis asesinaron a 67 judíos en estos campos. Pruchnik: septiembre de 1969”.

“Obviamente, la celebración de la Pascua del viernes pasado en Pruchnik sugiere que esos criminales nazis no fueron los únicos que asesinaron a los judíos de Pruchnik”, transmitió el Congreso Judío.