Nada de lo que pudiera pasarnos mientras navegamos por internet puede asemejarse a la frustración, el desconsuelo y la rabia al saber que un hacker se ha apoderado de nuestro perfil y nuestra cuenta en internet  con todos nuestros datos personales y la información financiera, haciéndose pasar por una empresa legítima.

De vez en cuando, todos recibimos mensajes de correo basura y ofertas, y tratamos con ellos de la mejor forma posible para deshacernos de ellos. Para aquellos que aún no recibieron ese tipo de mensajes que a primera instancia parecen ser inocentes mensajes de amigos, o empresas o personas que solicitan asistencia de alguna índole, sepan que laa mayoría de los navegantes por internet, ya sean presonasprivadas o corporaciones multinacionales, entidades bancarias y gubernamentales, todos estamos expuestos a ser presa de personajes impostores que bajo cualquier tipo de subterfugio se conectan con nuestra dirección electrónica para robarnos nuestra identidad, estafarnos, crear gusanos y hoaxes virales. Últimamente se ha puesto de boga la modalidad de bloquear nuestra dirección electrónica y exigir un pago para rescatar nuestros documentos y nuestro perfil.

La temporada acostumbrada que les llega de improviso a nuestros familiares y amigos en nuestra lista de contacto con mensajes tales como “extravié o me robaron mi billetera y mi pasaporte mientras estoy de vacaciones en …. y necesito que me ayuden y me envíen/depositen …. dólares/euros”, que opera a través de direcciones de correo electrónico maliciosas, también está empezando. Si se enteran de algún mensaje similar que haya llegado a sus amigos y familiares, avísenles que es solamente una trama maliciosa y que borren esos mensajes. Hay otros spams, tramas maliciosas y estafas en curso que podrían estar navegando por internet alrededor del mundo, como las cartas o mensajes de Nigeria donde algún personaje personifica a un abogado o director de banco y te avisa que tienes un pariente familiar que ha fallecido y te ha dejado una fortuna a tu nombre. Estas cosas me han ocurrido ya en varias ocasiones y que se han referido a mí personalmente, así que por favor, tomen esos mensajes con la mayor cautela.

En ocasiones he visto que la persona conocida pregunta qué hacer con el/los mensaje/s de correo electrónico sospechoso/s y la respuesta suele ser: “Incluso si se trata del nombre de un persona  conocida, coloque el cursor sobre la dirección de correo electrónico del remitente con el ratón y si la dirección de correo electrónico (nombre del dominio) o la línea de asunto le parece sospechosa, no abra el correo electrónico”.

Pero suele ocurrir, como le ha occurrido a todos, que de vez en cuando, todos hemos abierto uno o dos de esos correos, así que aquí les envío mis mejores recomendaciones, para lo que les pudiera servir:

  1. Si su ratón revela que el nombre de un amigo que suele estar emparejado con una dirección de yahoo o una dirección de gmail, pero además está emparejado con algún nombre de servidor extraño y desconocido o la dirección electrónica de su amigo tiene alguna letra o caracter adicional, la mayor probabilidad es que el correo electrónico de su amigo ha sido hackeado por un gusano o de hecho ha sido copiado fraudulentamente phishing: lo más cortés de su parte sería enviar un correo electrónico a sus familiares y amigos desde su propia dirección de correo electrónico, explicando que usted considera que su correo electrónico ha sido hackeado y recomendarles que deben cambiar sus contraseñas.
  2. Si abre el mensaje y considera realmente que es la dirección de alguien que conoce y lo que revela es que contiene alguno de esos mensajes de hoax recomendando tpmarse unas vacaciones, notifique a sus amigos por mensaje de texto para que lo compruben y recomendarles que cambien sus contraseñas o que traten de recuperar el control de su correo electrónico en ese sistema.
  3. Si abrió el correo electrónico y parece sospechoso, no haga clic en ningún enlace (puede colocar el cursor con el ratón obre el enlace para ver si parece sospechoso); ¡Nunca debe responder a ese mensaje ni abrir el enlace! Envíe el correo electrónico al spam y elimínelo por completo.No lo deje estacionado en su buzón de basura.
  4. Ejecute el software de antivirus para que compruebe el estado de todo su sistema, en caso que haya abierto el correo electrónico.
  5. Ferifique que su correo electrónico no está enviando cantidades de correos electrónicos automatizados a su lista de contactos con el mismo virus de gusano. Si es así, avise a sus contactos.
  6. Para frustrar cualquier intento fraudulento futuro: Introduzca como primer persona de contacto en su agenda o lista de contactos una serie numérica (como: 0003468 @ …) para que sea accesada como primer contacto en la lista y el nombre del dominio (en vez de hotmail o gmail…) debe ser algo que no funcione como una dirección de correo electrónico (utilice una dirección de correo electrónico que no pueda ser sintácticamente analizada), de modo que si un virus de gusano entra en su sistema, la función de envío atascará cualquier correo fraudulento en espera de ser enviado.
  7. Si tiene la menor duda: cambie su nombre de inicio de sesión y las contraseñas de su correo electrónico…
  8. Todos necesitamos enviar de vez en cuando copia de documentos de identidad o documentos personales y comerciales, cheques o pasaportes por correo electrónico: no es la mejor opción ni la mejor alternativa, pero qué se puede hacer a esta altura del avance tecnológico desenfrenado.. por ello, lo mejor o lo más recomendado y vital, es instalar un buen sistema antivirus y realizar cotidianamente exploraciones regulares del sistema. En cualquier caso, escanee sus documentos sin usar el OCR. Utilice un correo electrónico cifrado y un servidor seguro si está enviando información financiera o personal. Nunca revele sus contraseñas en su correo electrónico. Cite su número de cuenta bancaria o tarjeta de crédito como xxxxxxxxx más los últimos 4 dígitos solamente. ¡Transfiera información digitalizada personalmente / fuera de línea, siempre que sea posible!…

…Y que la Fuerza esté de nuestra parte. ¡Amén!