Diario Judío México - Esta es la historia de , quien está a un par de años de cumplir cuatro décadas dedicadas al periodismo deportivo.

Desde que era un niño, hacía sus propias narraciones, y los juguetes se convirtieron en maquetas para hacer escenografías de televisión; a sus 12 años le regalaron su primera grabadora. Han sido casi cuatro décadas de dedicarse a lo que le apasiona: los .

Por ello TVyNovelas decidió tener una cita con él para hablar de las experiencias que suman todos estos años, las narraciones, los partidos, los jugadores, estadios, viajes y la hermandad que lo rodea en la familia de Televisa .

Este mes, el cronista deportivo recibió el premio Antena 2019, otorgado por parte de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) de manos del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Nunca imaginó que llegaría a esto, pues aún recuerda esa “infame” transmisión en la que debutó en la pantalla chica en 1982.

“Es una emociòn  inexplicable”  Más de tres décadas en los , ¿cómo te hizo sentir este reconocimiento?

Muy contento y agradecido, sobre todo porque es la gente de la industria a la cual pertenezco, es algo muy significativo. Te pasan por la mente muchos recuerdos y momentos que hemos vivido durante todos estos años.

Este premio lo han tenido Lolita Ayala, Toño de Valdés y ahora te tocó…

Sí, nos falta Pepe Segarra; de manera muy humilde pongo la candidatura. Lolita es un referente, icono de los medios de comunicación durante mucho tiempo y que tuve el gusto también de trabajar con ella durante en el noticiario a mediodía, y Toño… empezamos como desconocidos, nos pusieron como compañeros a trabajar y ahora somos hermanos; es para mí algo muy significativo que lo haya ganado también él.

¿Quién te dio la noticia?

El aviso vino después del séptimo partido de la Serie Mundial (béisbol), estábamos también con los ánimos en todo lo alto porque fue dramático y especial.
Toño ya sabía de esto y me dijo que me comunicara con Juan Carlos Rodríguez, nuestro Vicepresidente, y él me dio la noticia.

Fue incredulidad y luego dices: “¿Yo por qué?”, pero ya después te empieza a caer el veinte; es una emoción inexplicable, me siento satisfecho.

1982, su primera intervenciòn en la televisiòn ¿Recuerdas el primer día en televisión?

Yo llegué a la oficina de que era chiquitita, aprendí a redactar, acompañé a los reporteros, y lo primero que hice a cuadro, es infame, fue en Deporte Juvenil, era Canal 8 y hacía la sección en locaciones.

Esa vez fui al Castillo de Chapultepec, no sabía que dabas una entrada pequeña y luego leías tu texto; yo me lo aprendí todo de memoria, para no regarla, hablaba a dos por hora, fatal.
Fue en 1982, esa fue mi primera intervención.

¿Qué te llevó a los ?

La televisión como medio me ha encantado siempre, era admirador de Talkshows con Johnny Carson, Stephen Colbert, inclusive los programas de concursos, pero mi papá en su trabajo tenía un palco en el Azteca para llevar clientes y había chance de que fuera. El llegar al palco, que se abriera la puerta del estadio, lo verde del pasto y el colorido de los anuncios, de la gente, provocó en mí una sensación especial.

¿Cómo eras de deportista?

Fui bastante limitado, mis capacidades no me dieron (risas), pero me enamoré de las voces que lo narraban: Ángel Fernández, Toño Andere, “Sonny” Alarcón, “El Mago” Septién… Fue a través de ellos, con esta sensación en el estadio, y la televisión como medio, que todo se hizo un coctel y generó en mí esta pasión.

Nunca imaginò poder dedicarse a esto. Después de ese programa, ¿cómo fueron las siguientes décadas?

Al mismo tiempo estaba colaborando para la gente de eventos especiales, estaba en la oficina de deportes e iba a hacer algunas notas al campo del América, Cruz Azul, al gimnasio de boxeadores, y hasta cuando se abrió una posibilidad de hacer fútbol americano colegial, y así me fui metiendo. Después el americano profesional, Grandes Ligas y hacer transmisiones de diferentes eventos; soy un apasionado de los Juegos Olímpicos, me encantan. Una cosa vino por la otra.

¿Y el encuentro con la familia de Televisa Deportes?

La primera vez que vine a Televisa, se estaba jugando el Mundial de España 1982 y Toño estaba allá, lo trajeron a México a hacer el resumen de las noches; yo conocí a Fernando Schwartz y gracias a él estoy en Televisa, él hacía 24 horas con Jacobo, en fin…

¿Qué pasó después?

Le dije que me gusta esto y me abrió la puerta para hacer mis prácticas. A Toño lo conozco porque llegó un día y nos empezamos a tratar, yo hice una prueba de radio de fútbol americano y él tenía la transmisión de televisión. Tenía su lista de jugadores, y al cinco para las 12 fue, le sacó una copia y me la prestó, a partir de ese momento inició esta hermandad.

¿Te imaginabas que te dedicarías a esto?

No, no me la creo, nunca imaginé poder ir a un Super Bowl, Serie Mundial, Juegos Olímpicos, dedicarme a esto. A los 12 años recuerdo que me regalaron una grabadora y hacía mis programas, les ponía música, escribía guiones, jugando, pero a la vez pensando que podía hacer algo de esto.
“Estoy feliz de la vida”

¿Qué hacías con ello?

Lo guardaba, y también tenía unas maquetas de Lego, hacía mis escenografías y programas de televisión. Nunca me imaginé que tendría la posibilidad de llegar a esto; estoy feliz de la vida, ha sido un camino que volvería a repetir, y ojalá me quede mucho tiempo más.

¿Cómo seguirte motivando?

Es algo que me encanta, y puedo decir que esa sensación de preparar los partidos es lo que motiva, siempre existe.

¿Qué hacen antes de una narración?

Sacamos información desde antes.
Equipos, jugadores, posiciones,lo que han hecho durante la temporada, leemos historias de cada uno de ellos, y es algo curioso porque ocupas el 50 o 60 por ciento del material. Recuerdo que Fernando Von Rossum te decía antes de saludar: “¿Estudiaste?”. Se te va haciendo hábito, si no me preparo para una transmisión no estoy a gusto, y es lo mejor que le puedes dar a la gente.

Estás a un par de años de cumplir cuatro décadas en el medio, ¿qué sigue?

Seguir haciendo lo que me gusta, cada vez disfruto más lo que hago. Llegas en un momento en el que dices: “No sé cuánto más va a durar esto”, ojalá mis capacidades me sigan dando y mis jefes me sigan apoyando. Disfrutar a Toño, Pepe, la Serie Mundial fue fantástico; tomas tu trabajo en serio, pero a la vez también lo que estás viendo es un juego, hay que divertirse con lo que estás haciendo.

Nùmeros llenos de profesionalismo ¿Cuántos partidos llevas narrando?

De fútbol americano empecé haciendo radio en 1983, al año son 80 juegos; béisbol hicimos a los Tigres durante 16 o 17 años; Grandes Ligas desde 1993, al año hacemos 50. No tengo ni la menor idea, pero es una cifra grande y afortunadamente ahí seguimos.

¿Hay algo que quieras agregar?

Decir que estoy agradecido con la industria que se ha fijado en mí, estoy feliz de la vida con el trabajo que hago, y ojalá sea mucho tiempo más.

“El llegar al palco, que se abriera la puerta del estadio, lo verde del pasto y el colorido de los anuncios, de la gente provocó en mí una sensación especial cuando era niño”.