Diario Judío México - pkirchoffPaul Kirchhoff Wentrup, hijo de Mina Wentrup y del arquitecto Richard Kirchhoff, nació con el siglo, en 1900, en el pueblo de Hörste enclavado en la provincia industrial de Westfalia, Alemania. En su primera infancia vivió con su madre, mujer de inquietudes políticas y sociales, amiga de la esposa del dirigente socialista alemán Karl Liebknecht, fusilado en 1919, admirado por Kirchhoff y de quien se dice recibió las influencias fundamentales que durante su juventud delinearon sus intereses sociopolíticos.

Hizo sus primeros estudios en la ciudad de Berlín de 1907 a 1919. Estudió teología y posteriormente filosofía, economía y etnología entre los años 1919 y 1926 en las universidades de Berlín, Friburgo y Leipzig. Según se dice, es probable que debido a la influencia etnológica de Ernst Grosse, quien impartía cátedra en la Universidad Friedrich Wilhelm de Berlín —donde estudió Kirchhoff—, él haya acudido a Leipzig, en ese entonces centro de la etnología alemana. Allí fue discípulo de Fritz Krause precursor de la antropología económica. Por intervención de Franz Boas, originario de Westfalia también, consiguió una beca de la fundación Rockefeller. Fue entonces, en 1927, cuando estudió un semestre en Inglaterra en donde aprendió el idioma inglés. Anteriormente había estudiado francés, latín y hebreo. Al año siguiente fue a estudiar a Estados Unidos donde permaneció hasta 1930 bajo la dirección de Edward Sapir, también de origen alemán.

Allí trabajó con Boas y Sapir, con Alfred Kroeber y Robert Lowie. Estudió las formas gramaticales del navajo y los dialectos de los atapascanos. En 1931 regresó a Alemania y se doctoró en etnología con una tesis sobre la organización del parentesco de las tribus selvícolas de América del Sur.

A continuación trabajó como ayudante voluntario de Konrad Th. Preuss, director de la sección americana del Museum für Völkerkunde de Berlín. En 1932 viajó a Inglaterra para preparar un estudio entre los trabajadores nativos de las minas de cobre en Rhodesia, auspiciado por el Institute of African Languages and Cultures. Sin embargo, la Foreign Office al conocer —por medio de la policía de Hitler— su militancia antinazi como miembro del Partido Comunista Alemán, en cuyo seno conoció a Johann Faulhaber quien sería su compañera, le negó la entrada a Rhodesia y, por lo tanto, tampoco pudo regresar a su país.

Malinowski le brindó ayuda para estudiar en el archipiélago de las Samoa, pero como también allí le fue negada la entrada, permaneció entonces en Inglaterra como su colaborador. Kirchhoff debió sentirse agradecido con él, si bien discrepó de sus postulados. Muchos años después, cuando el antropólogo británico estuvo en estudiando el sistema indio de mercados, fue invitado a la Escuela Nacional de Antropología e Historia para que expusiera sus tendencias teóricas, al tiempo que se llamó a Kirchhoff para rebatirlo. Sin embargo, el debate que prometía hacer época se frustró pues Malinowski declaró no estar en desacuerdo con la historia y no tener nada en contra de su oponente.

Es de presumirse que se trató más bien de un encuentro amistoso y que fueron más bien los estudiantes quienes habían deseado un debate encendido entre el maestro y su antiguo colaborador.

En el año 1933, Kirchhoff fue becado para realizar un estudio sobre la propiedad privada de la tierra en Dublín de la república de Irlanda.

Al año siguiente trabajó con Paul Rivet como investigador en el después llamado Musée de I’Homme en París. En 1935, por encargo de Boas, realizó una investigación para la Universidad de Columbia en Nueva York, en colaboración con la Universidad de Pensilvania, acerca de la lengua y la organización social de los guajiros de Venezuela y Colombia.

Proveniente de Chicago, en plena época cardenista, el año de 1936, llegó a en donde Luis Chávez Orozco subsecretario de la Secretaría de Educación Pública, le pidió impartir cursos de etnología en el Museo Nacional de Antropología. Durante ese año, impartió una cátedra sobre “El origen de las clases sociales y del Estado”. En el siguiente, participó junto a Daniel Rubín de la Borbolla como profesor fundador del Departamento de Antropología de la Escuela de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), creado a iniciativa de Miguel Othón de Mendizábal.

Tiempo después colaboró en el surgimiento de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), fundada en 1942 con base en dicho departamento.

También colaboró en la organización de la Sociedad Mexicana de Antropología (SMA). Años antes, el régimen nazi le había retirado la ciudadanía alemana, por lo que se nacionalizó mexicano. En 1940 participó en el Primer Congreso Indigenista Interamericano de Pátzcuaro con una ponencia acerca de “Las aportaciones de los etnólogos a la solución de los problemas que afectan a los grupos indígenas”.

Es interesante saber que entre 1938 y 1939, Kirchhoff llevaba en su casa un seminario sobre marxismo para estudiantes del mencionado Departamento de Antropología del IPN, fuera de los cursos académicos, con base en la lectura directa de los textos de Marx y Engels, sobre todo de El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado y de El capital, buscando en ellos los elementos que pudieran aplicarse a los estudios etnológicos.

En 1943 publicó su célebre ensayo Mesoamérica, sus límites geográficos, composición étnica y caracteres culturales, sentando las bases para fundamentar el uso del concepto mesoamérica como superárea sociocultural, es decir, delimitándo un área geográfica y lo que tenían en común los pueblos que la habitaban y sus culturas, así como señalar lo que los separaba de otros. Para ello indicó sus límites geográficos, la composición étnica y los caracteres culturales, en base a una serie de estudios sobre la distribución de elementos culturales, realizada por Kirchhoff y sus colaboradores.

También en esa época terminó de gestar su trabajo sobre “Los principios del sistema clánico en la sociedad humana”, derivación de una preocupación teórica largamente elaborada por Kirchhoff desde su tesis doctoral. Dicha tesis había sido publicada en dos partes, una donde abordaba una clasificación de los sistemas de parentesco existentes, y otra donde trataba sobre los sistemas de parentesco en los pueblos originales de  América del Sur. De manera que su ensayo sobre el clan vino a ser la tercera parte de dichos esfuerzos y se convirtió en un ensayo paradigmático de la literatura evolucionista y ejemplo del virtuosismo del autor. Dicho trabajo lo envió a la revista American anthropologist en 1945, pero su consejo editorial le solicitó elaborar el aparato crítico del que carecía el escrito. Aunque sus estudiantes se ofrecieron a prepararlo, él desistió por su interés en sus plasnes inmediatos ya que no estaba dispuesto a distraerse con tareas no progamadas. Luego logró que una editora se lo publicara en inglés en 1955 sin exigirle aquel requisito. En español fue publicado primero parcialmente en 1976, y después íntegramente en 1977 por la revista Nueva antropología.

En 1947 regresó a los Estados Unidos donde permaneció hasta 1955 como profesor investigador de la Universidad de Washington, en Seattle, donde fue director del Inner Asia Research Project. Durante esos años estudió los sistemas calendáricos mesoamericanos y se interesó en las antiguas relaciones entre Asia y América. En 1955 regresó a como investigador de la recién formada Sección de Antropología del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de .

Allí se encargó de la sección de etnología del doctorado en antropología creado en 1959. En 1958 regresó a Alemania para asistir a un congreso y en 1960 para dar cátedra en Bonn y Frankfurt. A partir de entonces regresó varias veces a su país de origen para dar cursos y conferencias e impulsar un proyecto interdisciplinario de colaboración científica acerca de la región Puebla-Tlaxcala. En sus últimos años de su vida, la ENAH le vio regresar de nuevo a sus aulas para impartir la cátedra de etnología y en donde permaneció hasta su muerte en 1972.

A lo largo de su carrera concentró su interés en las áreas del noreste sudamericano, mesoamérica y norte de ; así como en la comparación transpacífica de éstas. Es conocido su método geográfico, histórico y lingüístico en sus estudios mesoamericanólogos, basado en una primera ordenación de datos localizables en el espacio y el tiempo, para fijar diagnósticos y establecer áreas y subáreas abarcando paulatinamente todos los niveles de la evolución social mesoamericana.

Con certeza, cuando Kirchhoff llegó a nuestro país ya era un conocedor de la etnología y el pensamiento marxista de su época. Ello le permitió promover el uso del marxismo en antropología. Esto, entre otros aspectos, es una faceta poco conocida. Por ello, la revista Antropologia y marxismo dió a conocer un texto inédito de Kirchhoff donde mostró su visión de la etnología, el materialismo histórico y el método dialéctico.

Es autor, entre otros de:

  • “Los tarascos y sus vecinos según las fuentes del siglo XVI”(1939).
  • “Distribución geográfica de elementos culturales atribuidos a los olmecas de las tradiciones” (1942).
  • “Relaciones entre el área de lo recolectores cazadores del norte de y las áreas circunvecinas”(1943).
  • “Los recolectores cazadores en el norte de México” (1943).
  • “Etnografía antigua”(1948).
  • “La ruta de los tolteca-chichimecas entre Tula y Cholula”(1958).
  • “Dos tipos de relaciones entre los pueblos en el México Antiguo”(1963).

 

Referencias bibliográficas

Dahlgren, Barbro:

  1. “Paul Kirchhoff (1900-1972)”. Cultura y sociedad, México, octubre-diciembre, núm. 2, pp. 4-5.

González, Yólotl;

1974, “Paul Kirchhoff (1900-1972)”, Anales de antropología, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Antropológicas, vol. xi, pp. 415-421

Jiménez moreno, Wigberto:

s.f. “Vida y acción de Paul Kirchhoff”. Homenaje a Paul Kirchhoff, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia (en prensa).

Kirchhoff, Paul:

s.f. Etnología, materialismo histórico y método dialéctico, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Departamento de Investigaciones Antropológicas, 54 hs. mecanograiadas.

  1. Las aportaciones de los etnólogos a la solución de los problemas que afectan a los grupos indígenas, ponencia presentada en el Primer Congreso Indigenista Interamericano, Pátzcuaro, Michoacán. Ms. inédito.
  2. “The principIes of clanship in human society”. Davidson journal of anthropology, Seattle, Washington, vol. i, núm. 1.
  3. Mesoamérica. Sus límites geográicos, composición étnica y caracteres culturales, 2ª ed., México, Escuela Nacional de Antropología e Historia, Sociedad de Alumnos, 15 pp.(Suplemento de la revista Tlatoani, 3.)
  4. “Los principios clánicos en la sociedad humana”. Antropología política. Una antología, Andrés Fábregas, ed., México, Editorial Prisma, pp. 99-105. (Serie anthropológlca: la praxis como teoría. 1.)
  5. “Los principios del sistema clínico en la sociedad humana”. Nueva antropología, trad. Mechthilde Rutsch, México, Nueva Antropología, a. c., año ii, diciembre, núm. 7, pp. 44-62.
  6. “Etnología, materialismo histórico y método dialéctico”. Antropología y marxismo, México, Ediciones Taller Abierto, mayo, núm. 1, pp. 11-38.

Texto corregido publicado originalmente con este título en Antropología y marxismo (México, Ediciones Taller Abierto, mayo de 1979, núm. 1, pp. 7-10), apareció como presentación de las conferencias “Etnología, materialismo histórico y método dialéctico” de Paul Kirchhoff, publicadas en el mismo número de la revista.