Las III jornadas de "El retorno de Sefarad" se han cerrado con un "notable éxito" de participación, según la organización del evento, en un fin de semana repleto de actividades. Han tenido la finalidad de poner de relieve el "rico" pasado de la comunidad judía en Calatayud y su "excelente" patrimonio cultural y turístico.

“Cada año son más interesantes y nos enseñan cosas nuevas”. Esta era una de las frases más repetidas por varios de los asistentes al finalizar las III jornadas “El retorno de Sefarad”, celebradas este pasado fin de semana en la localidad zaragozana de Calatayud. Estas jornadas, dedicadas principalmente a la difusión del patrimonio judío, han contado con la presencia de numeroso público, superando las expectativas de los organizadores y dando muestra del gran interés y atractivo que despiertan. Este año, además, cabe resaltar la considerable asistencia de personas llegadas de fuera de la Comunidad aragonesa.

Los organizadores del evento han señalado que se debe a la “alta calidad” de los ponentes y de las actividades ofertadas que se suman en un marco como la ciudad de Calatayud. “La ciudad bilbilitana cuenta con una de las principales juderías de la época medieval y un patrimonio cultural y arquitectónico de gran valor, moldeado por las diferentes culturas que habitaron esta ciudad en siglos pasados, con monumentos inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad”, han recalcado.

Antes del comienzo oficial de las jornadas, el viernes por la tarde, tuvo lugar la celebración de un Taller de Cocina sefardí impartido por la argentina Jacqueline Freund, especialista en cocina tradicional judía. Los participantes en este taller tuvieron la oportunidad de acercarse a las costumbres culinarias tradicionales de los judíos sefardíes, descendientes de la Península Ibérica, y conocer su influencia en la cocina española.

Tras la inauguración oficial a cargo del vicepresidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, José Antonio Sanmiguel, el salón de actos del Casino de Calatayud se llenó para dar paso a una de las conferencias “más esperadas” de las jornadas, la realizada por el profesor e historiador Mario Sabán, presidente de Tarbut Sefarad, y que versó sobre “La Expulsión de los Judíos de en 1492 y la Diáspora Sefardí”.

El sábado 27 comenzó con una visita teatralizada a la Judería con Julián Millán Gil, historiador, y el grupo “Los Navegantes”, “que sin duda captaron la atención de los participantes desde el primer momento y fue uno de los actos más valorados por los asistentes”, han afirmado.

Otro taller sobre la cocina sefardí, nuevo, y una degustación de vino Kosher y tapas fueron el preludio de la segunda conferencia, esta vez a cargo del arqueólogo y facultativo superior de Patrimonio Cultural, José Ignacio Royo Guillén, “y que de nuevo hizo llenar el salón de actos”.

El fin de de las jornadas lo puso un “enérgico” y “emotivo” concierto a cargo del grupo musical “Trivium Klezme” que “entre amigos”, tal y como expresaron los propios componentes del grupo, deleitaron a los presentes con diversas interpretaciones de música klezmer, música popular judía “cargada de pasión, ritmo y melancolía”, han indicado desde la organización de las jornadas.

“Sin duda, la continuidad de estas Jornadas Sefarad está más que asegurada dado la acogida que consiguen año tras año”, exponían. Tanto la Diputación Provincial de Zaragoza, principal impulsora de las mismas, como las entidades colaboradoras, Tarbut Calatayud y Fundación Incuve, “mantienen para el futuro su apuesta por estas jornadas y en su mente está ya la celebración de la próxima edición. La difusión del patrimonio cultural e histórico resulta vital para la dinamización y el conocimiento de los atractivos turísticos de cualquier lugar destino, en este caso, de Calatayud y su comarca”, concluían.