El jefe del partido Lista Conjunta, Ayman Odeh, advirtió que los partidos árabes opositores “no serán un salvavidas” para el primer ministro Naftali Bennettluego de la pérdida de la mayoría parlamentaria.

En declaraciones al medio Haaretz, Odeh señaló que cree que el país se dirige a unas nuevas elecciones.

La coalición se sumió en la agitación esta mañana después de que Idit Silman, anunciara su intención de unirse a la oposición. El actual gobierno israelí ahora tiene solo 60 diputados, lo que lo deja sin una mayoría simple para aprobar la legislación.

Odeh descartó de plano una colaboración con el gobierno. “Este es un mal gobierno, uno del que no podemos ser parte. Y se debe tener en cuenta otro tema importante: Bennett, [la ministra de Justicia Ayelet] Shaked y otros no estarán de acuerdo en que apoyemos a un gobierno así”, explicó.

De todos modos, una posibilidad es un apoyo externo de los seis miembros del bloque árabe sin que entren al gobierno. Este comportamiento ya existió en el pasado, luego de que los partidos ortodoxos se retiraran del gobierno de Itzhak Rabin.

La Lista Conjunta está compuesta por tres facciones: el partido comunista árabe-judío Hadash de Odeh, el partido nacionalista palestino Balad y Ta’al, dirigido por Ahmad Tibi.

Sami Abou Shehadah, de Balad, fue categórico al explicitar que el partido “no proporcionará una red de seguridad ni para Bennett ni para Netanyahu”.