Diario Judío México - De acuerdo a un aviso oficial, esta noche a las 20:00 hora local, el presidente Rubi Rivlin le entregará en un acto simbólico el mandato para formar gobierno al líder del partido Azul y Blanco, . Con el mandato en sus manos, Gantz tendrá 28 días para formar gobierno, algo que el ex primer ministro Netanyahu no consiguió.

Lo primero que hará Gantz será reunirse con los partidos que ya le dieron su apoyo y firmar los acuerdos que le permitan comenzar el difícil rompecabezas político. Luego comenzará la negociación con dos delos eslabones más complejos, el partido de Avigdor Liberman y la coalición árabe. Estos ya dijeron que si los objetivos de Gantz son como los de Rabin en su momento, no será un problema que reciba nuestro apoyo y hay de qué hablar.

A Gantz no le gusta nada la idea de formar una coalición de minoría con el apoyo de los árabes desde afuera, por lo que verá la manera de tratar de convencer a alguna parte del bloque religioso de derecha, aunque la ex ministra de Justicia, Ayelet Shaked, ya avisó ayer que no pierdan el tiempo, «eso no ocurrirá», dijo.

El ambiente político también está a la espera de la decisión del asesor letrado del gobierno, Avichai Mandelblit, con respecto al futuro de Netanyahu, ya que una decisión sobre el tema podría cambiar todo el panorama. Netanyahu por su parte, tratará de acelerar el camino para lograr la única salida que le queda, y es forzar unas nuevas en los próximos meses.

Al estar «congelado» en los últimos meses, sin posibilidad de cambios ni nuevas leyes, el partido Azul y Blanco de Gantz, tratará en los próximos días de adelantar una ley provisoria donde se obligue al primer ministro dejar el cargo en caso que sea llevado a juicio, en ese caso, el Likud estaría obligado a elegir un nuevo líder y quizás así, se podría buscar otra solución a este tramado.

El canal 13 publicó ayer una encuesta sobre que pasaría en unas nuevas , pero lamentablemente, nada cambia. Habría un empate entre los dos partidos más grandes como también un empate entre los dos bloques, el de derecha y el de centro-izquierda. Y con este vaticinio, los expertos políticos ya no saben como se puede sacar al país de este laberinto político.