Diario Judío México - El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 9 de Valencia acaba de dictar sentencia declarando ilegal la adhesión del Ayuntamiento de Joan Ribó a la iniciativa del grupo antisemita BDS, ‘Espacio Libre de Apartheid Israelí’, ELAI,declarándolo ilegal por su ánimo de boicotear a las organizaciones vinculadas con el Estado de .

Dicha moción, que fue presentada el pasado 31 de mayo de 2018 por parte de Valencia en Comú, salió adelante a pesar del voto en contra del PP y Ciudadanos y gracias al apoyo unánime de la izquierda nacionalista valenciana que formaba parte del equipo de Gobierno de Compromís y PSPV-PSOE.

La sentencia, que data del pasado 5 de junio de 2019, contesta así a la parte demandante, ACOM, organización española que combate la discriminación y el en , y no deja lugar a dudas sobre la inconstitucionalidad de la medida matizando que la finalidad de la adhesión fue, en todo momento, la exclusión de la contratación por parte de la Administración a toda empresa, persona y organización vinculada al Estado de . Los demandantes citaban como ejemplos de la discriminación antisemita festivales de cine y exposiciones.

Vulneración de la Constitución

El juez concluye, además, que el punto sexto del acuerdo de la adhesión del Ayuntamiento de Ribó vulnera el derecho fundamental a la igualdad recogido en el artículo 14 de la Constitución Española que explicita que “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”

“La finalidad de la campaña de BDS, Boicot Sanciones y Desinversiones a , es la de provocar un cambio político en el Estado de y su relación con el pueblo palestino mediante la presión a sus agentes económicos. En consecuencia, la adhesión a esta campaña por parte del Ayuntamiento de Valencia también es la base de una actuación en materia de contratación administrativa contraria al principio de igualdad en la medida que pretende excluir a las personas físicas y jurídicas por la simple circunstancia de su vinculación con el Estado de , Por tanto, y por los mismos motivos, el punto 8 del acuerdo ha de ser igualmente anulado”, añade.

Para Ángel Mas, presidente de ACOM, “la Comunidad Valenciana se encuentra en una grave situación institucional debido al fuerte vínculo de determinados partidos políticos con movimientos antisemitas que están impulsando desde las instituciones el odio y la discriminación contra los judíos.”

El Ayuntamiento de Valencia, que ni siquiera es competente en asuntos de policía exterior, violaba los principios de neutralidad y objetividad además de vulnerar los derechos fundamentales básicos.

La sentencia deja meridianamente claro que los ciudadanos de Valencia han vivido bajo esta regulación discriminatoria como resultado de la obsesión antisemita de los grupos radicales amparados por Ribó, el PSOE, y el resto de la izquierda valenciana que han nutrido a base de subvenciones públicas. Sus regidores han actuado de transmisores de esta iniciativas que llamaban al boicot y proclamaban a la ciudad de Valencia, y a varios pueblos de la Comunidad Valenciana, “espacio libre del apartheid israelí”, afiliando a sus ayuntamientos a la campaña internacional de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra .

Durante el último año, la Comunidad Valenciana ha representado un importante agente para afianzarse económica y discursivamente a nivel mundial, puesto que les ha permitido saltar de poblaciones marginales a una de las principales comunidades autónomas españolas nombradas, gracias a sus regidores de izquierdas, territorio ELAI.

Un ejemplo de los pueblos que, junto a la ciudad de Valencia, han tenido que ser sometidos a la acción de la Justicia para anular sus adhesiones antisemitas al BDS, son Bunyol, Petrer o Xeraco.

No es la primera vez que Compromís protagoniza un caso vinculado al . En agosto de 2015, el cantante judío Matisyahu fue censurado en la 22ª edición del festival Rototom Sunsplash de Benicàssim. Uno de los ataques más feroces al cantante fue el del diputado de la formación nacionalista, Josep Nadal, quien calificó a Matisyahu de “sionista” y  de “justificar un Estado [de ] que practica el apartheid y la limpieza étnica”, mostrándose a favor de la llamada del pueblo palestino de boicotear el “sionismo”.