Durante la conmemoración de la fiesta de “Janucá”, una de las celebraciones más importantes del calendario judío, Lebbar destacó “la innegable influencia de los judíos marroquíes en las costumbres, la cultura y la identidad marroquíes”, señaló un comunicado de la embajada.

Así, recordó “el apego de este componente indivisible de la sociedad marroquí a su país de origen, cuyos fundamentos están arraigados en la historia milenaria de su presencia en que se remonta a más de 2000 años”.

Por su parte, el embajador de Israel en México, Zvi Tal, se congratuló de la celebración de esta fiesta en la embajada marroquí, lo que atestigua la importancia que el Reino concede a esta fiesta y a las tradiciones y costumbres judías.

Por su parte, el rabino Asher Zrihen, originario de Larache, subrayó el peso de la comunidad judía de origen marroquí en Israel, que “roza el millón de personas”, lo que la convierte en la mayor comunidad del país.

El rabino Zrihen expresó su gran alegría por celebrar “Janucá en la embajada de mi país, Marruecos”.

Además del rabino Asher Zrihen y Zvi Tal, la celebración contó con la presencia del presidente de la Asociación de Judíos Marroquíes en México, Moisés Amselem El Baz, así como de varios empresarios y representantes de la comunidad judía marroquí en este país.

Al final de esta celebración, los participantes encendieron las velas del candelabro “Hannukiah” y recitaron una oración en la que imploraron al Todopoderoso que preserve a SM el Rey Mohammed VI, Amir Al Muminin, y que conceda salud y larga vida al Soberano y a los miembros de la augusta familia real.