La empresa israelí Beamr, desarrolladora de soluciones de codificación de adaptables al contenido, recibió un Emmy en la categoría de Tecnología e Ingeniería de la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Televisión el jueves por su tecnología patentada que ayuda a comprimir transmisiones de manteniendo la máxima calidad.

El triunfo de la compañía se anunció en enero y la ceremonia se llevó a cabo el jueves. El Emmy de Tecnología e Ingeniería se otorga a empresas, organizaciones e individuos por los avances tecnológicos que tienen un impacto significativo en la ingeniería de televisión.

Fundada en 2009, Beamr comenzó desarrollando tecnología de compresión de imágenes para reducir el tamaño de las fotos, y luego pasó a desarrollar soluciones de a medida que los consumidores, las emisoras y las plataformas de entretenimiento adoptaron los estándares HD y luego 4K. La empresa ideó una medida de calidad patentada llamada BQM (Beamr Quality Measure), que cuantifica la pérdida de calidad perceptiva introducida en un fotograma de debido a procesos de codificación, que transmiten y reducen el tamaño de los datos para que puedan ser consumidos.

“A medida que la calidad del aumenta, necesita más ancho de banda y más bits para transmitirlo, y la tasa de bits aumenta”, explicó Dror Gill, del área de Marketing en Beamr, a The Times of Israel esta semana antes de la ceremonia de premiación. La tasa de bits se refiere a la velocidad de las transferencias de carga y descarga.

“Hoy en día, alrededor del 80 por ciento del tráfico de Internet es en realidad y existe una gran demanda de de alta calidad”, dijo, y los proveedores de medios nuevos y antiguos tienen que encontrar soluciones.

“Cuando se transmite por Internet, el ancho de banda cambia constantemente”, dijo, y agregó que esto afecta a empresas como Netflix, Disney + y Hulu, que ofrecen contenido directamente a los espectadores a través de Internet, así como a las empresas de cable y multi-proveedores de servicios como YES y Partner en Israel.

La solución de Beamr proporciona codificadores, dispositivos de detección que procesan formatos de para la entrega, con «ojos humanos» para que puedan ajustar la tasa de bits automáticamente.

“Una película de acción, por ejemplo, necesitará más partes que un programa de entrevistas. Nuestra solución mide la calidad del desde el punto de vista del usuario promedio. Analizamos la calidad de cada cuadro y encontramos las áreas donde se puede reducir el tamaño sin afectar la calidad”, explicó Gill.