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No cabe duda que en las últimas semanas, la guerra, la retórica, no la real, entre e se ha intensificado. El presidente Iraní, Majmud Ajmadinejead, declaro, sin mas ni mas en un evento con motivo del “día de Jerusalén” que la mera existencia de es un “insulto hacia la humanidad”, una vez mas insinuando que no es un estado legítimo y que su erradicación sería un acto justificado. Por su parte, estadistas israelíes continúan hablando, de manera cada vez mas concreta, de un ataque contra la capacidad nuclear iraní. Por ejemplo, el viceministro del interior, Danny Ayalon, declaró que los esfuerzos diplomáticos para contener a se debían dar por muertos, y un reporte de prensa filtrado al diario británico “The Guardian” indica que Netanyahu inclusive exploto en ira durante una junta de ministros diciendo que él tomaría la responsabilidad si después de un ataque hay una comisión de investigación.

Sin embargo, e independientemente de la guerra de palabras, la decisión de atacar por parte de no es simple. Como ya he comentado anteriormente, no hay una buena solución, y las posibles consecuencias, tanto de tomar la decisión de atacar como la de no atacar, son tremendas.

Por un lado, la decisión de atacar parece carecer de sentido alguno: Los aviones Israelíes no están diseñados para tener un rango de ataque tan amplio, tendrían que volar miles de kilómetros sobre territorio hostil, y el número de aviones es limitado como para lograr un ataque efectivo en una sola misión ya que el programa nuclear iraní esta distribuido en docenas, si no cientos de sitios (a diferencia del reactor iraquí de Osirak que fue destruido por en 1981). Mas aún, un ataque contra sin duda traería una respuesta en represalia desde el norte, a través de Hizballah, y el sur, a través de , dos organizaciones apoyadas por , abriendo una guerra en tres frentes al tiempo que la fuerza aérea Israelí se encuentra lejos, atacando . Es posible que incluso el presidente Sirio Assad trate de utilizar la situación para unificar a los Sirios en contra de y así maniobrar en contra de las fuerzas rebeldes que acechan a su gobierno. Por esto, es que hay una oposición mas vocal y cada vez mas clara dentro de de no atacar sin apoyo estadounidense, a la cual inclusive se sumo el presidente israelí, Shimon Peres.

Sin embargo, la decisión de no atacar tampoco es fácil. Un nuclear no solo es un riesgo directo, una amenaza existencial para el estado de Israel, es también un riesgo indirecto ya que se vuelve un país que puede expandir su influencia por la fuerza, y frenarlo se volvería arriesgado dada su capacidad nuclear. Y eso además de que puede desatar una carrera armamentista nuclear en toda la región.

Sin duda, para Israel, la mejor opción sería un ataque norteamericano desde el golfo pérsico, que desde sus portaaviones, y con sus fuerzas masivas, podrían hacer mucho mas daño y mucho mas rápidamente que Israel, mientras que Israel se podría concentrar en repeler los ataques en represalia de sus dos fronteras. Es por ello que muchos analistas creen que la postura israelí es una estratagema para empujar a los norteamericanos a actuar. Sin embargo, está claro que los Estados Unidos no tienen en este momento el apetito para iniciar un conflicto de esas dimensiones, y no será fácil empujarlos a ello.

Lo cual, nos regresa al punto de partida: Al igual que el dilema de , no existe una decisión fácil, y sea cual sea la ruta que Israel elija, lo mas probable es que podemos esperar mas caos en el .

El Dr. Moises Salinas Fleitman es director académico de la Universidad Hebraica, y autor de los libros Planting Hatred, Sowing Pain: The Psychology of the Israeli-Palestinain Conflict (Greenwood-Praeger Press), y Resolving the Israeli-Palestinian Conflcit: Perspectives on the Peace Process (Cambria Press). Lo puedes seguir en twiter en @msalinasphd

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1 COMENTARIO

  1. Es fácil, no hay que atacar a Irán, no quita que uno este pendiente y preparado para una guerra, tal como ha sido siempre. Lo triste para mi es que gente como Danny Ayalon se hayan convertido en los que determinan la política y representen al Estado de Israel. El y su jefe son representantes del ala mas reaccionario de este pais. con el apoyo de los demás miembros del gobierno y parlamento.

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Moisés Salinas Fleitman es un investigador con reconocimiento internacional, profesor de psicología, activista sionista y presidente de la organización Meretz USANacido en la Ciudad de México, D.F. en 1966, fue miembro activo de organizaciones sionistas desde joven. Fue Secretario General del Movimiento Juvenil Sionista Dor Jadash en 1985-1986.Salinas Fleitman estudió en el Instituto para Lideres de la Diáspora Majon L'Madrijei Jutz La'Aretz, en Israel in 1984-5, y emigro a Israel en 1986 donde estudió en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Durante sus años de estudiante, fue activo en los movimientos Paz Ahora y en el ala estudiantil del partido Mapam.Actualmente funge como Director Académico de la Universidad Hebraica.