Diario Judío México - Es lamentable que Obama deje el despacho con una sensación tan amarga con respecto al mayor aliado de Estados Unidos en Oriente Medio, . Poco más de un quinto de los judíos israelíes cree que el presidente saliente ha sido amistoso con nosotros. Desde que ordenó a Samantha Powers abstenerse y permitir, por lo tanto, que se aprobara la Resolución 2334 de la ONU el 23 de diciembre, su relación con se ha tensado aún más de lo usual.

Sin considerar el efecto negativo que la resolución podría tener en el futuro poder de a la hora de negociar un acuerdo de paz duradero con los palestinos, el presidente de EE. UU. pareció interesado únicamente en dejar claro para la Historia que se oponía vigorosamente al antiguo derecho de de establecerse en su propia tierra.

Con frecuencia, la administración Obama pareció propiciar la ruptura entre el pueblo israelí y sus líderes electos, como si el gobierno de Netanyahu fuera el único responsable por el rechazo palestino a negociar de buena fe  con sus vecinos judíos. Ellos nunca negociaron de buena fe realmente con ningún otro gobierno israelí. Entonces, ¿por qué fue peor el gobierno actual?

La reprimenda a de John Kerry el 28 de diciembre dio la puntilla a la relación entre Obama y Netanyahu. Para añadir sal a la herida, predijo el 6 de enero que si EE. UU. cambiaba su embajada en Tel Aviv a Jerusalén bajo la administración Trump: “Habría una explosión, una explosión absoluta en la región, no solo en Cisjordania y quizá incluso en , sino en toda la región”.

Los enemigos de interpretaron rápidamente la predicción de Kerry como una justificación para el terror. Dos días más tarde, Fadi al-Qunbar, un presunto simpatizante del Dáesh del barrio de Jerusalén Este de Jabel Mukaber, embistió con un camión a un grupo de soldados israelíes en el Paseo turístico de Haas, matando a cuatro de ellos e hiriendo a otros 16. Sus familiares dijeron que el terrorista estaba furioso por la promesa de Trump de mover la embajada de EE. UU. a Jerusalén.

Todos sabemos que Kerry está enfadado con los israelíes por no ayudarle a ganar un Premio Nobel a su costa, pero su predicción y su aparente justificación de la violencia palestina parece una incitación comparable a la de Mahmoud Abbas. De hecho, antes del ataque terrorista de Faki al-Qunbar, Abbas ordenó a las mezquitas de toda Cisjordania que en sus sermones se centraran en la reubicación de la embajada.  Ya sería hora de que John Kerry se fuera por fin. Que se jubile en paz y salga de nuestras vidas.

La última entrevista de como presidente con los medios israelíes fue con Ilana Dayan de Channel 2 y se emitió el 10 de enero. Se puso sobre la mesa la Resolución 2334 de la ONU junto con la sensación de traición de los israelíes porque el presidente estadounidense permitiera al Consejo de Seguridad de la ONU la condena de tan cerca de dejar su mandato. Entonces, Dayan preguntó al Sr. Obama si Netanyahu podría estar tranquilo sin temer ninguna otra sorpresa que pueda tener el presidente norteamericano bajo su manga antes de dejar el cargo.

El presidente Obama respondió: “Bueno, creo que una pregunta interesante sería si dormirá mejor después del 20 de enero”.

Hemos comprendido perfectamente. Donald J. Trump no solo es impredecible, sino que su historia personal ha sido la de intentar aplastar a aquellos que se atreven a oponerse a él. Con suerte, Israel no se convertirá en el futuro en objetivo de la furia de Trump en Twitter. En este tema solo podemos esperar lo mejor y rezar porque Trump cumpla las promesas de su campaña de permanecer al lado de Israel y el pueblo judío contra aquellos a los que realmente les gustaría destruirnos.

En la entrevista de Channel 2, Obama no fue tan gráfico como Kerry, pero predijo que la situación entre israelíes y palestinos empeoraría si Trump no mantiene la presión sobre Israel y su política de asentamientos. Fue otro ejemplo del Obama clásico. Cree que su receta para la paz israelí/palestina es la única posible.

La arrogancia de Obama y Kerry no es lo peor que puede sucederle a Israel o al mundo. Especialmente desde los Juegos Olímpicos de Sochi, Putin ha exhibido la fuerza rusa en y Oriente Medio. El mundo podría convertirse en un lugar muy terrorífico relativamente rápido.

Después de que Trump y Putin se alabaran mutuamente durante varios meses, en un abrir y cerrar de ojos Trump amenazó con una carrera de armas nucleares en respuesta al debate de Putin acerca de la modernización de las armas rusas. Putin fue lo suficientemente inteligente como para no responder al “tuitero en jefe” del mismo modo, sino que redujo la tensión de la situación diciendo que si hay una nueva carrera de armas nucleares, no la comenzará los rusos. De nuevo, Trump alabó a Putin por su alta inteligencia.

Muchos norteamericanos ven a como un mentiroso patológico y completamente impredecible, haciendo y diciendo lo que sea necesario para sortear con éxito el momento, igual que haría cualquier niño de 9 años con la mano atrapada en el tarro de las galletas. ¿Puede realmente Trump cambiar de ser una de las personas más narcisistas que podamos imaginar a ser alguien que ponga el bienestar y la paz del mundo por delante del nombre de Trump?

Para complicar las cosas, Vladimir Putin no es menos narcisista que . Este es un hombre al que le gusta que se le fotografíe sin camisa como si el resto del mundo estuviera deseando ver al pecho de un anciano. Algunas pocas solteronas rusas de mayor edad podrían estar impresionadas, pero el resto de nosotros pensamos simplemente que es tonto.

A primera vista, la futura relación Trump/Putin parece la pareja perfecta. En su conferencia de prensa de diciembre, Putin ensalzó a Trump por su habilidad para medir el ánimo norteamericano y ser elegido. El líder ruso alardeó del hecho de que su propia popularidad había subido entre los republicanos de base.

El mundo está a punto de ser testigo de dos machos alfa entrando al mismo campo. La luna de miel entre Trump y Putin será breve, sin duda alguna. El 6 de enero, los jefes de la inteligencia de EE. UU. (CIA, FBI, NSA y DNI) presentaron a Trump un resumen de dos páginas de información financiera y personal comprometedora que los operativos rusos afirman que tienen sobre él. El chantaje ruso es una preocupación debido a los presuntos vídeos sexuales con prostitutas en Moscú durante la visita de Trump en 2013 a un hotel de lujo ruso.

Los rusos ven realmente a Trump como un idiota lloriqueante. Comparado con Vladimir Putin, Trump es un advenedizo inexperto en el escenario del mundo. Trump castiga verbalmente a sus oponentes, pero los enemigos de Putin acaban desapareciendo. Putin reconoce el ego de Trump y le adula solo para poder controlarle. Después de que Trump pareciera alinearse con él contra la comunidad de la inteligencia norteamericana, Putin le recompensará humillándole enfrente de todo el pueblo americano y haciéndole picadillo en el escenario mundial.

¡Dios, sálvanos de los líderes de Estados Unidos!

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Enlace al artículo en inglés: http://blogs.timesofisrael.com/god-save-us-from-americas-leaders/

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