Diario Judío México - El presidente dejó de lado su retórica contra el Islam este domingo en y dio un discurso con un mensaje conciliador y más parecido al de en El Cairo en 2009 que al suyo propio hasta ahora.

El actual presidente llamó a la unidad de los países árabes y musulmanes contra el terrorismo y subrayó que la lucha contra el extremismo no consiste en un conflicto entre civilizaciones ni entre religiones. No llamó a la defensa de los derechos humanos, como Obama, pero como su predecesor dijo que no debe dar “lecciones” a los demás.

Hasta ahora

Trump ha criticado durante meses a los musulmanes como comunidad sin matices. El actual presidente dijo el año pasado: “El Islam nos odia”. También propuso cerrar la entrada a a todos los musulmanes y hacer una lista de los que ya vivían en el país.

Como presidente, Trump decretó un veto para siete países de mayoría musulmana, que luego se convirtieron en seis en una segunda versión. Los dos decretos han sido parados por la justicia. Los países seleccionados eran Irán, Irak, Yemen, Sudán, Somalia, Siria y Libia. En la segunda versión la Casa Blanca eliminó Irak. En ninguno de los dos decretos estaba , el país de origen de los terroristas que secuestraron los aviones el 11 de septiembre de 2001.

Pero el discurso de Trump en Riad no se parece al mensaje que movilizó a parte de sus votantes y que ha defendido su estratega jefe, Steve Bannon. Trump incluso evitó la expresión “terrorismo islámico” que pedía a Obama que utilizara.

El bien y el mal

“Ésta no es una batalla entre distintas religiones, distintas sectas o entre civilizaciones. Ésta es una batalla entre los criminales bárbaros que quieren acabar con la vida humana en nombre de la religión y las personas decentes de cualquier fe que buscan protegerla… Ésta es una batalla entre el bien y el mal”, dijo Trump. “Cuando vemos la sangre no vemos la religión de las víctimas… Son hijos de Dios”.

Sus palabras se parecen a las de 2009 de su predecesor.

no está y nunca estará en guerra con el Islam”, dijo Obama. “Sin embargo, lucharemos sin pausa contra los extremistas violentos que suponen una gran amenaza para nuestra seguridad. Porque rechazamos la misma cosa que la gente de cualquier fe rechaza: el asesinato de hombres, mujeres y niños inocentes”.

es una nación soberana y nuestra primera prioridad siempre es la seguridad de nuestros ciudadanos”, dijo Trump. “Mi primer deber como presidente es proteger al pueblo estadounidense”, recalcó Obama.

Obama dio su discurso cuando llevaba un tiempo parecido al de Trump en el cargo: algo más de cinco meses. Pero el contexto era distinto. Siria aún no estaba en guerra, el Estado Islámico no existía, la principal amenaza era Al Qaeda y Hosni Mubarak, su anfitrión, todavía estaba en el poder.

El escenario también es diferente. Obama escogió la Universidad del Cairo. Trump, una cumbre de líderes árabes y musulmanes en Riad, en el país del wahabismo, la corriente de musulmanes ultraconservadores.

Nuevo comienzo, nuevo capítulo

En 2009, el entonces presidente pronunció un cuidado discurso de 55 minutos llamado “un nuevo comienzo”. Trump habló de “un nuevo capítulo” en un discurso más pedestre, de una media hora.

Trump citó los atentados del 11 de septiembre, pero recalcó que los países con más víctimas eran los árabes o musulmanes. El presidente actual subrayó que más del 95% de las víctimas del terrorismo son musulmanes y defendió el Islam. “Los terroristas no adoran a Dios, adoran la muerte”, dijo Trump. También enfatizó que “ busca la paz, no la guerra”.

Obama habló de los “extremistas violentos” de “una pequeña pero potente minoría de musulmanes” y de los atentados del 11 de septiembre.

Se quejó de los estereotipos sobre los musulmanes, pero también sobre Estados Unidos como “un imperio interesado sólo en sí mismo”. “Estados Unidos se ha convertido en una de las grandes fuentes de progreso del mundo. Nacimos de una revolución contra un imperio. Nuestro país fue fundado con el ideal de que todos hemos sido creado iguales”, dijo.

Errores pasados

En un pasaje criticado por los republicanos, Obama describió la guerra de Irak como “una elección que provocó fuertes diferencias en mi país y alrededor del mundo”. “Aunque creo que los iraquíes están mejor sin la tiranía de Sadam Husein, también creo que los eventos en Irak han recordado a Estados Unidos la necesidad de usar la diplomacia y reconstruir el consenso internacional para resolver nuestros problemas cuando sea posible”, dijo.

Trump critica a menudo la invasión de Irak como un error estratégico. Y en su discurso también hizo una alusión sutil a ese pasado. “Nos guiaremos por las lecciones de la experiencia, no por límites del pensamiento rígido. Y cuando sea posible buscaremos reformas graduales, no intervenciones repentinas”.

Sobre la expansión de la democracia en Oriente Próximo, Obama no era un idealista como algunos en la Administración de George W. Bush y en Egipto no defendió cambios de régimen en su discurso.

Trump adoptó en su mensaje una posición parecida. “No estamos aquí para dar lecciones. No estamos aquí para decirle a los demás cómo vivir, qué hacer, qué ser o cómo rezar. En cambio, estamos aquí para ofrecer una alianza basada en nuestros intereses y valores comunes para conseguir un futuro mejor para todos”, dijo. “Estados Unidos no intentará imponer nuestra manera de vivir a otros. Nuestro objetivo es una coalición de naciones”.

“Ningún sistema de gobierno puede o debe ser impuesto por una nación sobre otra. Estados Unidos no tiene por qué saber qué es lo mejor para todo el mundo”, afirmó Obama en 2009.

Pero después de eso, Obama insistió en la defensa de los derechos humanos, algo que Trump no ha hecho.

Derechos humanos

Obama dijo en El Cairo: “Tengo una creencia inamovible de que toda la gente desea algunas cosas: la posibilidad de decir lo que piensas y tener algo que decir en cómo te gobiernan, la confianza en el Estado de Derecho y la administración igual de la justicia, un gobierno que sea transparente y que no le robe a la gente, la libertad de vivir como quieras”. Obama ofreció el argumento de la estabilidad para los gobiernos tiránicos de Medio Oriente: “Los gobiernos que protegen estos derechos son al final más estables, exitosos y seguros. Suprimir las ideas nunca sirve para que hacerlas desaparecer”.

A diferencia de Trump, Obama también se refirió a la discriminación de las mujeres en los países árabes o musulmanes. “No estoy de acuerdo con algunos de los que en Occidente dicen que una mujer que elige cubrir su pelo es menos igual, pero sí creo que una mujer a la que se le niega la se le niega la igualdad”.

El discurso de Trump tenía pocas referencias históricas. Obama citó el Corán, la Biblia y la Torah. Trump, ninguno de los tres textos.

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