Diario Judío México - Actividades ilegales, como el tráfico de drogas, lavado de dinero y contrabando, son financiadas por el grupo terrorista libanés Hezbollah en América Latina, según expertos y autoridades.

Cada vez más sólidas evidencias muestran que la milicia chiíta con sede en Líbano, patrocinada por Irán, mantiene vínculos con cárteles de la droga y recibe contribuciones de grupos del crimen organizado.

“El dinero se utiliza para mantener una estructura militar y financiar actividades sociales entre las poblaciones chiítas en Líbano y en la Diáspora”, dijo el analista Paulo Botta, del Centro de Estudios Contemporáneos de Medio Oriente en Córdoba, .

Las autoridades de la región también están investigando los vínculos de la milicia chiíta con el narcotráfico y el terrorismo.

“Hay sospechas de que elementos de Hezbollah con base en el área de la triple frontera [entre Paraguay, y Brasil] están involucrados en el tráfico de drogas”, dijo Carlos Benítez, director de la Secretaría para la Prevención del Terrorismo y la Investigación de Paraguay (SEPRINTE). “Estamos trabajando en coordinación con los organismos de seguridad de y Brasil para avanzar [en estas investigaciones]“.

Uno de los principales financistas de Hezbollah, presuntamente, fue Moussa Ali Hamdan, oriundo de Líbano, que fue detenido en 2010 en Ciudad del Este, Paraguay, y extraditado a en 2011. Se enfrenta a 31 cargos, incluyendo participación en terrorismo, tráfico de armas, contrabando, falsificación de pasaportes y conspiración para proveer apoyo material a Hezbollah.

Hamdan fue extraditado a en el mismo avión que llevó a Nemir Ali Zhayter y Amer Zoher el Hossni, quien fue arrestado en Paraguay, acusado de tráfico de drogas y también sospechoso de financiar a Hezbollah.

Otro presunto financista de la organización es el ciudadano libanés Hamze Ahmad Barakat, que fue arrestado en Brasil en mayo 2013 por el Centro de la Policía Civil para Delitos Económicos (NURCE) en el estado de Paraná.

“Se ha demostrado que Hamze estaba involucrado en malversación de fondos en Brasil, y fue atrapado actuando”, dijo el oficial Cassiano Alfiero, quien dirigía NURCE en esa época.

Barakat fue acusado y arrestado y ha sido liberado en espera de su apelación.

El oficial adjunto a cargo de NURCE, Fernando Vanoni, dijo que la investigación acerca de Barakat se limitó a investigarlo por malversación de fondos en Paraná.

“En ese momento negó cualquier conexión con Hezbollah. Nuestra investigación no fue más lejos en esta cuestión, pero nos comunicamos con la Policía Federal”, dijo Vanoni.

Las autoridades sospechan que el líder de Hezbollah en la Triple Frontera es Assad Ahmad Barakat, quien es hermano de Hamze Ahmad Barakat. Fue extraditado desde Brasil a Paraguay en 2003 y está libre después de pasar seis años en prisión por evasión de impuestos.

FARC y Los Zetas

Rachel Ehrenfeld, directora de la ONG American Center for Democracy con sede en EE.UU., dijo que Hezbollah mantiene vínculos con Los Zetas y los cárteles de Sinaloa en y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre otros grupos armados.

“Hezbollah les puede proporcionar asesoramiento estratégico y armas. A cambio, proveen servicios criminales, incluyendo drogas y tráfico de armas, formando una hermandad de delincuencia y subversión”, dijo Ehrenfeld.

Una de los principales elementos de prueba de esta conexión se produjo en octubre de 2012, cuando el ciudadano libanés Jamal Yousef se declaró culpable en un caso de narco-guerrilla de Colombia.

Yousef fue condenado a 12 años de prisión por conspiración para suministrar armas a las FARC a cambio de cocaína.

El 30 de mayo de 2013, el ciudadano iraní Manssor Arbabsiar fue condenado a 25 años de prisión por planear un ataque contra Adel al-Jubeir, embajador de Arabia Saudita en .

Arbabsiar les dijo a funcionarios de EE.UU. que planeó el ataque con miembros de la Guardia Revolucionaria de Irán. Fue detenido después de reunirse en con un hombre que se presentó como miembro del cártel de drogas, pero que era una fuente encubierta de la Agencia Antidrogas de EE.UU. (DEA).

Arbabsiar acordó pagarle al mexicano US$1,5 millones para ejecutar al embajador en un restaurante de Washington, D.C.

“El plan para el ataque mostró que existe una complementariedad entre los cárteles de la droga, Hezbollah e Irán”, dijo Luis Fleischman, uruguayo, profesor de ciencias políticas en Harriet L. Wilkes Honors College de Florida Atlantic University.

“[Las autoridades] también descubrieron que los túneles construidos por los cárteles de la droga para transportar drogas a través de la frontera entre y son similares a los túneles que construye Hezbollah en Líbano para transportar armas”, agregó Fleischman, que explora el tema en su nuevo libro, América Latina en la Era Post-Chávez.

Hezbollah también se ha beneficiado de la reciente expansión de la influencia de Irán en países como Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Bolivia, según los analistas.

“Las acogedoras relaciones que estos gobiernos tienen con Irán facilitan el libre movimiento de miembros de Hezbollah por la región, lo que les permite transportar drogas y productos falsificados”, dijo Ehrenfeld.

El gobierno argentino ha reforzado los lazos con Irán en los últimos años, aunque tribunales argentinos acusan a funcionarios iraníes de ordenar – y a Hezbollah de ejecutar – el atentado, en 1994, contra la Asociación Mutual Israelita (AMIA), centro de la comunidad judía, que dejó 85 muertos y cientos de heridos.

En enero de 2013, e Irán firmaron un polémico memorando que creaba una “Comisión de la Verdad”, constituido por juristas internacionales para revisar la evidencia que rodea a los acusados del ataque.

Ocho ex funcionarios iraníes tienen pendientes órdenes internacionales de arresto en relación con el ataque, incluyendo al ex ministro de Defensa de Irán, Ahmad Vahidi, quien realizó una visita oficial a Bolivia en 2011.

Millones de Dólares

La participación de Hezbollah en el comercio mundial de drogas se inició en la década de 1980, poco después de su fundación. Las acciones de los terroristas de Hezbollah se propagan más allá del Valle de la Bekaa, que está en la frontera entre Líbano e , a Europa, África y las Américas.

En los últimos años, el grupo ha expandido e institucionalizado la logística de los narcóticos y del blanqueo de capitales, según Mateo Levitt, director del programa de contra terrorismo e inteligencia en el Washington Institute de .

“Pronto, Hezbollah será capaz de recaudar más dinero del tráfico de drogas que de todas sus otras fuentes de financiamiento sumadas”, dijo Levitt. “No hay estimaciones concluyentes sobre el monto, pero involucra millones de dólares”.

Levitt añadió que la expansión de Hezbollah en el tráfico de drogas en América Latina se apoya en miembros de la diáspora libanesa de la región.

Uno de ellos es Rady Zeaiter, quien en 2008 fue condenado a casi cinco años de prisión en Brasil por el uso de documentos falsos para entrar en el país. Zeaiter utilizó por lo menos 11 nombres diferentes, según expedientes judiciales.

En 2005, fue arrestado por cargos de tráfico de drogas en Ecuador, bajo el nombre Davi Assi Álvarez.

Las investigaciones mostraron que la organización de Zeaiter utiliza mulas – personas a quienes los traficantes pagan para transportar drogas – y maletas de doble fondo para enviar drogas a Estados Unidos, Europa y Medio Oriente, según el coronel Édison Ramos, ex jefe de policía de lucha contra el narcotráfico de la provincia ecuatoriana de Pichincha.

“Por cada envío, recibían entre US$1 millón y US$1,5 millón”, Ramos le dijo a la prensa en ese momento. “Aproximadamente el 70% del dinero fue a Hezbollah”.

Desafíos

Uno de los desafíos relacionados con el seguimiento del involucramiento de Hezbollah en las actividades ilegales en América Latina es que, habitualmente, la organización no es el objetivo de las investigaciones.

El vínculo entre los criminales locales y Hezbollah, por lo general, sale a la luz sólo cuando un tribunal de EE.UU. pide la extradición de un sospechoso, según las autoridades locales.

“Nuestro equipo de investigación, que es la autoridad central en materia de tráfico de drogas, se orienta a la estructura criminal, no a un grupo o partido específico al que los delincuentes podrían pertenecer”, dijo Luis Rojas, jefe de operaciones del Secretariado Nacional Antidrogas de Paraguay, (SENAD).

Esto explica casos como el del ciudadano libanés-paraguayo Wassim el Abd Fadel, que fue arrestado por cargos de tráfico de personas y de drogas en Paraguay en diciembre de 2012. Dado que Fadel no tenía órdenes o peticiones de extradición, las autoridades no investigaron si financiaba a Hezbollah.

Lo mismo está sucediendo con Hamze Barakat, el hombre arrestado por cargos de malversación de fondos en Brasil, que es sospechoso de financiar a la milicia libanesa.

“Brasil considera a Hezbollah como un partido político – no como un grupo terrorista”, dijo Alfiero. “Por lo tanto, según la ley brasileña, el envío de dinero para Hezbollah no es un delito. Teóricamente, sería un crimen enviar dinero a Hezbollah sólo si es adquirido ilegalmente en Brasil”.

Este artículo fue publicado originalmente en The American Center for Democracy. Consulte el artículo original para enlaces, biografía del autor y documentación importante.

Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

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