La Rosa de los Vientos y el retorno de Jesús en la nueva caballería andante.

En una alta montaña, abrupta y empinada, está la verdad, y aquel que quiera alcanzarla tiene que ir una y otra vez.
John Donne. Sat.3

Un amigo es aquel al que uno puede atreverse a participar en los secretos del corazón.
Agustín de Hipona.

El verano llega, pero sólo llega para el paciente, para el que tiene un ánimo sereno, apacible y venturoso, y vive como si la eternidad estuviese a su piés.|
Cartas a un joven poeta.

Amo mi trabajo con un amor que es frenético, como el asceta que ama el cilicio que araña su vientre.
Gustave Flaubert.

A todos nuestros amigos y familiares fallecidos. Siempre en la memoria.

Caminando por los senderos encuentra el hombre el sentido de su propio camino.

A Don Germán González de Andrés, que vive en las Navas, y es médico de cuerpos y almas. Con sumo agradecimiento.

A mis amigos de las Navas, Juan Carlos Revillla y Alfredo Tejitos, plantadores de árboles, como yo.

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La Nueva Caballería Andante ha puesto su bandera en la piedra de los Trece Roeles, situada en una montaña de enigmáticos pinos y enebros, allí donde termina el sendero John Muir, en un altozano de Las Navas del Marqués, y desde donde se divisa un panorama de una extrema grandeza y belleza.

Buscando la perfección de las enseñanzas judeocristianas, siendo humanos muy humanos que se conmueven ante la crisis de valores que sufre nuestra civilización occidental.

Existía desde hace años una carrera por las montañas y la Nueva Caballería Andante fue invitada a tal desafío. Se trataba de completar 12 vueltas a un circuito de montañas que engloba el Escorial, las Navas del Marqués y otros pueblos.

Cuando el Gran Maestre, el de Quintana de la Serena y el de Brunete terminaron las 12 vueltas, todo el mundo hasta ese momento creía que tal hazaña era imposible.

Un desafío a la edad y al imposible, un látigo que desgarra a los incrédulos y a los farsantes había hecho acto de presencia para los que ahogan los sueños.

La Rosa de los vientos y el amor por Israel y todos nuestros antepasados hizo que consiguiéramos el desafío.

Quedó el Caballero Kadan con el corazón el júbilo al verse en lo alto de la montaña, como un artesano alquimista el Gran Maestre había sabido llegar hasta lo más profundo de la resistencia del de Brunete y la suya propia y fusionarlas en aquella montaña.

Eran hombres nuevos, repletos de esperanza y caridad. Portaban ahora fuerzas renovadas, habían roto los límites establecidos. Siete días con sus noches caminando en aquel circuito, reservado a los que fueron y son Reales Caballeros Andantes.

El extremeño a la vista de la naturaleza y delante de todos, había unido el corazón y la mente, rubricando en el escudo de la Nueva Caballería Andante, la Rosa de los Vientos iluminada por el Sol de un mañana repleto de esperanza.

Exhaustos, pero repletos de felicidad, recobraron fuerzas en la agradable y acogedora cantina de la estación de tren de las Navas.

Tres días más tarde, recibían una carta de felicitación enviada en nombre de todos sus hermanos de Camino.

Todos juntos en equipo estábamos ganando a las sombras.

ANNO TEMPLI CMIII
BRUNETE-MADRID.
Febrero de 2021 – Shevat 5781