Este es el artículo 45 de 60 en la serie La Nueva Caballería Andante

De las fuerzas de los Caballeros Andantes en el ejercicio de la Reconquista.

Quien dice verdades pierde amistades.

Santo Tomás de Aquino.

Siempre solo en medio de los hombres, retorno para soñar conmigo y librarme de toda la vivez de mi melancolía.

Napoleón.

Sólo sé que no sé nada.

Sócrates.

Felipe VI representa la seguridad de la unidad de la patria española.

Israel Soria.

La meditación de toda una vida me ha acercado cada vez más al catolicismo, en el que descubro el perfeccionamiento último del judaísmo.

Henri Bergson.

Al doctor don Ramón Martínez Carrión, médico oncólogo y Extremeño como yo, a quien debo la vida.
Con suma gratitud.

A nuestro amigo querido y filósofo Fernando Carbonell que nació en Córdoba, la Ciudad de la Paz.

************

En tales acontecimientos se encontraban nuestros amigos los Caballeros Andantes, en el difícil oficio de la Reconquista, lucha contra demonios, bandidos, asaltadores de caminos y antipatriotas intelectuales, formaban un terrible elenco de hienas enfermizas dispuestas a devorar in-situ toda esperanza para España.
Unos golpistas atacaron al rey, nuestro rey Felipe VI, a la salida de un acto, arremetieron los dos Caballeros Andantes como salvajes toros contra una vil muchedumbre. Se ha merecido nuestra defensa, dijo el Extremeño, después del bravío combate, muy cerca del mercado de San Miguel en Madrid. Es deber de Caballeros Andantes, continuó el Extremeño, no flaquear en la defensa de nuestro rey, hombre de honor que defiende Israel y ha dado ejemplo de valía por donde ha pasado.
¡Me parece que me he roto la mano, Gran Maestre!, exclamó el de Brunete, que ya andaba con un pie en el pueblo y con deseo de caminar por los campos y descansar en la fortaleza de Madrid y de Europa, donde los enemigos caen por cientos ante la Antigua Ciencia de la Caballería Andante.
En este momento de tal terrible falta de valores, debemos arremeter contra los enemigos, decía el Gran Maestre el de Quintana de la Serena, mientras examinaba la mano de boxeador Mexicano de su Escudero. Nos han tirado palos y de todo, pero ya ves que solo tenemos rasguños. Debemos seguir, marchar rápido y desenmascarar a los que comercian con el aborto, con los que atacan la vida y juegan a dividir España en trocitos.
A pesar de que estamos heridos, haremos la penitencia y llegaremos a Brunete caminando como bravos guerreros. ¡Que en todos los libros de Caballerías y hermandades quede escrita esta hazaña!, pues en el oficio de las armas también hay poetas que miran a las estrellas, y llegan a la Reconquista. Ya cabalga de nuevo el Cid Campeador desde Valencia para liberar a España del yugo antisemita y antipatriótico. Aguanta fiel Escudero, porque en la luz de la vela, con sudor y sacrificio, queda el testimonio de nuestras heridas y batallas, y la gloria de nuestra Iglesia dará consuelo a los hombres heridos que ya han desplegado sobre el tablero de la salvación el movimiento de la Reconquista, de una España Unida, donde ya por fin los odios del pasado se curen y no se aprovechen los farsantes para abortar cualquier intento de unidad, mejora, o libertad de España, los abortistas de un mañana mejor para todos caerán y sus máscaras quedarán hechas jirones.
Montaba guardia el Extremeño, lanza en mano, al crepitar de la lumbre, acogidos por el favor de las llamas rugían los fieros soldados como leones en batalla contra las hienas, deseando que amaneciera para tumbar en el cuadrilátero a quienes nos vendieron, y como soldados indomables compartían el monte y los campos con los lobos y la noche y la libreta del testimonio para proseguir su ofensiva.

El aborto es el genocidio censurado y el estandarte de la cultura del mal de los socialcomunistas con la eutanasia al día. Los Caballeros Andantes se presentan ante las puertas de los abortorios y ayudan a las mujeres a defender el fruto de su vientre ante las acechanzas del imperio del mal.
Y son vilipendiados por la caterva socialcapitalista por no entregarse a sus designios aberrantes, y porque los Caballeros Andantes son paladines de la Civilización Judeocristiana, que es defensora de la Vida desde su comienzo hasta la muerte natural, y esto choca con lo que los mandamases del nuevo orden mundial han dictaminado a una sociedad estragada y enferma. Pero los Caballeros Andantes han dicho no y se enfrentan a las bestias del averno del socialcomunismo sucursal del socialcapitalismo.
Bestias infernales, la eutanasia y el aborto son sus señas de identidad y deseo de mal. Pero las fuerzas del infierno serán derrotadas. ¡Caballero Kadan, afila las armas, hay que atacar. La mejor defensa es un buen ataque, adelanten el duro combate…!
Así terminó de hablar el Gran Maestre con gravedad, la guerra había comenzado....y sólo podía tener un final.

ANNO TEMPLI CMIII
BRUNETE-MADRID.
Julio de 2021 – AV 5781

Más Artículos en esta Serie

<< La Nueva Caballería Andante. Capítulo 45La Nueva Caballería Andante. Capítulo 47 >>