Diario Judío México - El sainete valenciano, se ha caracterizado por ser una pieza dramática de origen popular, jocosa y sumamente entretenida, donde se combinan no solo el humor, sino también la moral y el canto, con todo aquello que enlaza la verdadera esencia de la identidad española que en todo caso sería su lenguaje, reflejo de las raíces más puras de su idiosincrasia a través del tiempo.

Esta composición teatral, surge principalmente en los siglos XVIII, XIX y XX, reflejo de la sociedad valenciana más modesta, exponiendo la convivencia de sus ciudadanos en los siglos pasados y el hablar de sus personajes, quienes son percibidos como la clase más humilde, por el solo hecho de expresarse siempre en valenciano.

Los foráneos o miembros de la “burguesía” o por lo menos que presumían serlo, hablaban en castellano pero con un sinnúmero de incorreciones, las cuales se hacen evidentes en esta obra teatral, mediante una crítica mordaz y a la vez llena de picardía que aborda el ámbito de la ética y moral Ibérica.

Así los sainetes en la actualidad, constituyen el acervo documental más ilustrativo e importante de las costumbres de épocas anteriores, narrando hechos históricos y también contemporáneos, donde se expone el habla popular y la dialéctica valenciana de cara al mar o también de espaldas a este, para así reconfortar el alma, haciendo un rescate de la jerga que te hace ser quien eres, más allá de la historia y también de la memoria.

Es de resaltar que la autora de este sainete, titulado “El bateig de Manolín” Silvia Garzando Blasco, ha logrado captar la belleza plasmada en la sencillez del lenguaje coloquial valenciano, para presentarlo al público a través de una obra que sin mayores pretensiones, te hace reflexionar, reír e incluso hasta estremecer tu corazón.

Porque se puede percibir a través de la puesta en escena de “El bateig de Manolín” que Silvia como escritora de sainetes, también ama el mar y el intercambio cultural que se suscita a través de este; como digna hija del Cabanyal cimarrón.

Su dramaturgia, no solo hace mención a la esencia fértil del costumbrismo valenciano, sino también de manera natural a la brisa que sopla el Mediterráneo, junto a la memoria del gran Vicente Blasco Ibáñez, ilustre intelectual y político valenciano; el cual en este mes será recordado por su natalicio y aniversario de muerte.
El Bateig de Manolín, abarrotó el Talía este pasado 13 de enero en la ciudad de Valencia, durante su presentación inaugural interpretada por el grupo amateur, El Palmeral, el cual hizo brillar este sainete, con una excelente puesta en escena que nos robó a todos los presentes la atención y también el corazón.

Muchos éxitos a la autora Silvia Garzando Blasco, y que continúe desde tierras lejanas, colmándonos de la brisa marina a todos aquellos para los cuales, Valencia no se nos presenta ajena, porque tiene la arena y sal de ese Cabanyal Mediterráneo que nos sosiega el alma, al arrullarnos sumamente despacio…
(Especial para el Diario Judío.com de México.)
16 01 2019.

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Licenciada en Filosofía de la Universidad de Costa Rica, UCR, especializada en identidad nacional costarricense; ética; y comunicación social. En la actualidad investiga sobre los judíos sefardíes en Costa RIca. Además tiene estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa RIca y trabaja como consejera en razonamiento jurídico en una firma de abogados. Publica artículos en El Semanario Universidad, de la Universidad de Costa RIca, en esefarad.com, revista argentina en internet sobre cultura sefardita y ha publicado en el diario La Nación de Costa RIca. Es Poeta. Publicó poemas en la Revista Tópicos del Humanismo de la Universidad Nacional, UNA, en el Semanario Universidad de la UCR y en el diario La Nación. Forma parte de la Junta Directiva de la Ong Instituto para el Desarrollo, la Democracia y la Ética, IDDE.