En un artículo publicado el 23 de agosto, 2021, titulado «¿Qué espera China del nuevo gobierno afgano?» el editor del diario Global Times, propiedad del PCCh, Hu Xijin, le hizo cuatro sugerencias al nuevo gobierno talibán en Afganistán:

  • Que trace «una línea clara» en contra del Movimiento Islámico del Turquestán Oriental (ETIM/s.e.i) o contra cualquier grupo que defienda la independencia de Xinjiang.
  • Forme un gobierno «abierto, inclusivo y ampliamente representativo», sin pretexto a futuras intervenciones.
  • Se mantenga alejado de los Estados Unidos y de otras fuerzas «hostiles a China».
  • Convierta a Afganistán en un «país islámico moderado».

Hu agregó que China no tiene ni la fuerza ni el interés de «reformar Afganistán y que la idea de decidir si desarrollar o no relaciones con el nuevo régimen en ese país basándose únicamente en el tema de los derechos humanos es «irracional». Este escribió lo siguiente: «El efecto práctico de juzgar a los talibanes desde una perspectiva ética y pedirle a China que desprecie a los talibanes diplomáticamente es satisfacer la política de Washington en Afganistán y beneficiar exclusivamente a los Estados Unidos».

A continuación se puede leer el artículo de Hu:[1]

El canciller de China Wang Yi, se reunió con el jefe político de los talibanes afganos mulá Abdul Ghani Baradar en Tianjin en el mes de julio, 2021. (Fuente: Fmprc.gov.cn)
El canciller de China Wang Yi, se reunió con el jefe político de los talibanes afganos mulá Abdul Ghani Baradar en Tianjin en el mes de julio, 2021. (Fuente: Fmprc.gov.cn)

‘China no tiene la fuerza ni el interés en’ reformar ‘Afganistán’

«Creo que lo que más podemos esperar del nuevo gobierno afgano debería ser lo siguiente y en ese mismo orden:

«Primero, que tracen una línea clara contra el Movimiento Islámico de Turkestán Oriental (ETIM) y otras fuerzas terroristas que persiguen la ‘independencia de Xinjiang y no apoyan ninguna actividad dirigida a desestabilizar la Región Autónoma Uigur de Xinjiang en China.

Segundo, formen un gobierno abierto, inclusivo y ampliamente representativo, poniendo fin en su totalidad a la lucha civil por una paz permanente. También deben contribuir a aliviar la situación regional y promover el bienestar del pueblo afgano, sin proveer más pretextos a posibles futuras intervenciones de fuerzas externas.

«Tercero, mantenerse alejados de Estados Unidos y de otras fuerzas que resultan ser hostiles a China. Deberían negarse a actuar como peón de esas fuerzas y poner en peligro los intereses estratégicos de China. En cambio, esperamos que estén comprometidos con el desarrollo de unas relaciones amistosas y cooperativas con China y otros países vecinos y se integren en causa común a la paz y a los desarrollos regionales.

Cuarto, promover la moderación de las políticas sociales internas básicas, impulsando el desarrollo de los derechos humanos, proteger los derechos de la mujer y los chicos y convertir a Afganistán en un país islámico moderado.

«A mi manera de ver, tal orden es sumamente crucial. China no tiene ni la fuerza ni el interés en ‘reformar’ Afganistán, porque eso no será nada acorde con el concepto diplomático básico del país. Los intereses nacionales de China deben ser el punto de partida a nuestra revisión de la situación en constante cambio en Afganistán. De hecho, esto es aplicado a todos los países.

«Algunos en China ahora utilizan los temas sobre los derechos humanos, tales como los derechos de la mujer, como estándar principal para decidir si les agradará o no el nuevo régimen en Afganistán. Este foco de atención es una perspectiva común en la sociedad moderna y posee su propia lógica intrínseca y realista, pero es impulsivo e irracional decidir si desarrollar relaciones con el nuevo régimen en Afganistán basándose única y exclusivamente en dicho estándar.

‘Los chinos no están obligados a limpiar la caótica situación dejada por la fallida política estadounidense en Afganistán’

31(Fuente: Globaltimes.cn)»De hecho, países tales como Estados Unidos suelen utilizar la ‘diplomacia de los derechos humanos’ como punto geopolítico. Por ejemplo, países de mayoría musulmana como y Siria son mucho más laicos que Arabia Saudita. Pero Estados Unidos nunca ha atacado los temas sobre derechos humanos, incluyendo los derechos de la mujer, en Arabia Saudita. Sin embargo, los estadounidenses han señalado con su dedo moralizador problemas similares en y Siria como excusa para una intervención estadounidense.

«Estados Unidos por una parte odia el terrorismo y por la otra discrimina a los musulmanes. Vi un video de los Estados Unidos en el que una oradora dibujaba una casa llena negando y difamando totalmente a la civilización islámica. Sin embargo, el pueblo estadounidense se encuentra específicamente preocupado por el tema de los «derechos humanos» de los musulmanes en Xinjiang, calumniando las acciones antiterroristas de China allí de ‘genocidio’.

«La no-injerencia en los asuntos internos de otros países es de hecho la regla de oro de la diplomacia china. Pero el efecto práctico de juzgar a los talibanes desde una perspectiva ética y pedirle a China que desprecie a los talibanes diplomáticamente es satisfacer la política de Washington en Afganistán y beneficiar a los Estados Unidos. China seguramente trabajará para insertar una influencia positiva dentro de la administración afgana. Sin embargo, no podemos tomar los intereses nacionales de los Estados Unidos como punto de partida. Nosotros no bailamos al ritmo de los tambores de Washington.

«Estados Unidos lanzó su guerra en Afganistán en el año 2001 y luego abandonó el país la semana pasada en el año 2021. Tal grosera acción cobró la vida de innumerables afganos y ha perjudicado sus derechos. El pueblo chino no está obligado a limpiar la complicada situación dejada por la fallida política afgana estadounidense’. Ni tampoco estamos obligados a ayudar a sacar a Washington del pozo que este cavó y que luego lanzarnos nosotros mismos a este.

«Necesitamos observar con calma el gobierno de los talibanes y no debemos apresurarnos a sacar conclusiones en ninguna dirección posible. Mientras tanto, debemos abrir los canales de contacto con los talibanes y prepararnos para promover los intereses nacionales de China en la futura situación en Afganistán».


[1] Globaltimes.cn/page/202108/1232229.shtml, 23 de agosto, 2021.

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