En los últimos días se multiplican los posibles escenarios políticos susceptibles de levantarse en este país. No pocos de ellos se antojan improbables cuando no absurdos. Sin embargo, los resultados del cuarto certamen electoral que tuvo efecto hace dos semanas desbordan la más encendida fantasía.

Nuevamente se presenta en este cuarto torneo electoral un empate relativo entre las filas que apoyan a Bibi y las diferentes agrupaciones que coinciden en rechazarlo. En principio, la superación de este paralizante escenario depende de los cuatro lugares parlamentarios obtenidos por el líder de la fracción árabe jefaturada por Mansur Abbas. Sin embargo, gravitan otros factores.

Dos de ellos aluden a los encuentros que en las próximas horas tendrán lugar en Jerusalén. El primero apunta al tribunal de justicia donde Netanyahu deberá presentarse y escuchar consideraciones preliminares en torno a delitos que habría cometido. Y el otro alude a la presentación de los líderes de todos los partidos ante el presidente Reuvén Rivlin a fin de que uno de ellos sea escogido como el primero en intentar la composición de una coalición gubernamental.

Lo que puede suceder en uno o en el otro escenario es tema de nerviosas especulaciones. Por ejemplo, en los últimos días se antoja altamente probable la elección de Naftali Bennet como Primer ministro en los próximos dos años después de los cuales seguiría en este cargo.

Los promotores de este escenario anticipan que Netanyahu sería entonces el futuro presidente del país al concluir Rivlin sus tareas oficiales el próximo mes. Funciones que lo liberarían de cualquier cargo ante los tribunales hasta el término de sus nuevas y altas funciones.

Sin embargo, este cuadro es factible sólo si se cambia un procedimiento en la elección de los candidatos al puesto presidencial. Hasta la fecha, la elección o rechazo de un candidato al cargo tiene lugar en votación secreta en el marco de la .  Procedimiento que no concede seguridad alguna a las figuras escogidas para ejercer estas funciones. Así, podría ocurrir que Bennet es designado finalmente Primer ministro y se acuerda públicamente que Netanyahu es el candidato presidencial. Sin embargo, a la hora de la votación podría verificarse un inesperado viraje que desbarataría estos explícitos entendimientos.

En suma: se abre así y aquí en este país una semana que suscita afiebrada atención. Todos los resortes de la están en juego. No sólo afectarán la carrera de un líder. También el carácter y el futuro del país. Horas en verdad decisivas.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorPara “limpiar el recuerdo ‘Nazi’” Alemania propone organizar Juegos Olímpicos de 2036
Artículo siguienteUn testigo describe presiones para mejorar la imagen mediática de Netanyahu
Invitado por la UNAM llegué a México desde Israel en 1968 para dictar clases en la entonces Escuela de Ciencias Políticas y Sociales ( hoy Facultad). Un año después me integré a la CEPAL con sede en México para consagrarme al estudio y orientación de asuntos latinoamericanos. En 1980 retorné a Israel para insertarme en las universidades Tel Aviv y Bar Ilán. En paralelo trabajé para la UNESCO en temas vinculados con el desarrollo científico y tecnológico de América Latina, y laboré como corresponsal de El Universal de México. En los años noventa laboré como investigador asociado en el Colegio de México. Para más amplia y actualizada información consultar Google y Wikipedia.