Diario Judío México - Cada año la llamada celebración de o Pascua Judía, como expresión del Pueblo Hebreo o su contra parte la Semana Santa, como la denominan los católicos, es una fecha sumamente importante para mí. Ya que es un recordatorio de quién soy y de dónde vengo, debido a que no es secreto que mi familia por línea materna es de origen Sefardita. Además que en ésta fecha hace casi 800 años, una parte de ella fue injustamente perseguida y asesinada, como consta en la Jewish Encyclopedia. 1906, volumen XII, p 267, junto a los archivos de las bibliotecas del Vaticano y París, por un Tribunal Eclesiástico en Troyes, Francia; aunque sus almas no sucumbieron al fuego del fanatismo religioso, que más bien nos hizo, libres a todos los descendientes de Bonnefil más allá del tiempo, siendo dueños de nuestras vidas y destinos frente a cualquier dogma.

Dentro de mi familia siempre se ha manejado con prudencia éste hecho, a través de los siglos; sin embargo, nunca se ha negado quienes fueron nuestros antepasados y las razones de sus muertes. Así que desde muy temprana edad, fui consciente del poder del discurso religioso en manos equivocadas, que faculta a algunos seres humanos, a someter a sus congéneres a la condena y muerte en nombre de intereses económicos disfrazados de fe. Ya sea a través de la persecución, la tortura, a modo de estaca u hoguera o en el caso de Baruch Tob Elem (Bonfils) D’ Avirrey, mi abuelito número 32, las tres juntas como expresión de la intolerancia religiosa.

Las razones del asesinato en 1288 de Bonnefil y 12 judíos más, entre ellos una mujer embarazada, fueron a raíz de una fuerte crisis económica en la que se encontraba sumida la ciudad de Troyes, desencadenando el odio y la envidia entre sus habitantes, considerando que todos sus males y desgracias financieras, se podían expiar a través de la muerte de éstas personas; las cuales, eran prestamistas reconocidos de la región y sus familias, que en aquel momento constituyeron la base de los problemas de algunos y con sus decesos, el alivio de otros.

Así que a 121 kilómetros de París, solo que varios siglos después, el grave error fue rectificado, aunque ya era tarde, debido a que se había asesinado a gente inocente y además, perseguido generación tras generación a familias enteras, a raíz de las ansias de poder y codicia en torno al lucro, mediante la fe.

Por ello, hoy comparto éste relato que es una historia real, la cual se ha transformado con los siglos en (El Lamento de Troyes o La Quema de Troyes). Una Elegía Medieval que nunca me cansaré de repetir. Ya que como nieta de Luis Hidalgo Bonnefil, sé muy bien que la religión en manos equivocadas es capaz de nublar las conciencias de muchos; al señalar a todos aquellos que sean considerados un peligro para el ejercicio de ciertos fines, ya sean éstos económicos o políticos.

La pérdida de vidas humanas como chivos expiatorios, nos dejó una gran lección a todos los descendientes de Bonnefil a lo largo de los siglos, y ésta es: que cada uno tiene la posibilidad de elegir el cómo vivir, si ignorantes a espaldas de la verdad y la historia que nos cobija; o de frente, con dignidad y coraje, recordando la zanja que no debemos volver a trazar, para que éstas atrocidades, no las tengamos que lamentar nuevamente.

Porque para finalizar cada generación debe asumir que las leyes divinas no requieren de intérpretes, como dejó constancia Jean Jacques Bonnefils Hydemeyer, mi quatrième grand-père, y Cónsul de Francia en éste país, quien resguardó los restos del Presidente Juanito Mora, al igual que Antígona de Sófocles, al ser fusilado en Puntarenas por la dictadura de Montealegre. Donde los valores de la libertad, igualdad y fraternidad terminaron prevaleciendo, más allá de todo dogma. Reflejando un compromiso con Costa Rica, que hoy debemos salir a defender a través del libre ejercicio del sufragio, en pro de los Derechos Humanos y sin ningún tipo de mediadores y menos de carácter religioso…

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Licenciada en Filosofía de la Universidad de Costa Rica, UCR, especializada en identidad nacional costarricense; ética; y comunicación social. En la actualidad investiga sobre los judíos sefardíes en Costa RIca. Además tiene estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa RIca y trabaja como consejera en razonamiento jurídico en una firma de abogados. Publica artículos en El Semanario Universidad, de la Universidad de Costa RIca, en esefarad.com, revista argentina en internet sobre cultura sefardita y ha publicado en el diario La Nación de Costa RIca. Es Poeta. Publicó poemas en la Revista Tópicos del Humanismo de la Universidad Nacional, UNA, en el Semanario Universidad de la UCR y en el diario La Nación. Forma parte de la Junta Directiva de la Ong Instituto para el Desarrollo, la Democracia y la Ética, IDDE.