Guerra ruso-ucraniana.

No cabe duda, que el conflicto que estamos presenciando, ha desatado en muchos de nosotros sentimientos encontrados, respecto a Ucrania. Por un lado, y justamente como judío una natural tendencia a la solidaridad con el sufrimiento y martirio de su pueblo. Y por el otro lado, para aquellos individuos leídos e inquietos, una serie de eventos históricos que ocurrieron en el siglo pasado e incluso con anterioridad y que tiene que ver con pogromos y matanzas contra los judíos, a manos de nacionalistas ucranianos y en este punto podemos citar el pogromo de Odesa y en ciudades como Lviv en 1941 con la invasión nazi.
La invasión de los esbirros nazis y acólitos de Hitler marca a fuego el destino de la judería ucraniana, en especial la matanza de Babi Yar donde miles de judíos encuentran la muerte.

Ucranianos y alemanes.

Muchos ucranianos, aunque no todos, de la mano de los teutones, aprovecharon para acometer y colaborar y ejecutar la llamada “solución final al problema judío”. En una región signada por un cultural y religioso, potenciada ahora por la propaganda Hitleriana, donde ya estaba grabada a fuego en la memoria colectiva y social los estragos del “holodomor” que se entiende como el holocausto por hambre que impuso Stalin a la región en 1932-1933 con la idea de someterla a sus ideas comunistas y colectivistas. La participación de algunos comisarios del partido comunista de origen judío, como siempre dio pie a “culpar o estigmatizar”a todos los judíos como colaboradores y corresponsables junto a los comunistas de semejante azote y desgracia. Nuevamente la idea de “la responsabilidad colectiva” iba a causar un terrible colofón para la comunidad judía local.
La colaboración de los ucranianos con los nazis fue amplia, y muchos guardias de campos de concentración nazis fueron ucranianos. Muchos de estos guardias, más temidos por su sadismo y crueldad que los propios nazis alemanes.

Simón Vasilevich Petliura.

Fué y es una figura reconocida como líder y héroe en la guerra por la independencia de Ucrania, acusado de haber fomentado pogromos donde fueron asesinados decenas de judíos.
Petliura termina asesinado en París en 1926.Pero el nacionalismo ucraniano queda firmemente ligado al .

Un presidente judío.

Un presidente judío Volodimir Zelenski y un primer ministro judío Groysman (por lo menos de ascendencia), en uno de los países con más historia de pogromos y colaboracionismo con los nazis, en estas circunstancias actuales, donde nuevamente
aparecen los miedos de aquellos que le advirtieron al primer mandatario los riesgos de su exposición para el conjunto de la comunidad local, en el caso de que las cosas no salieran bien. Y si bien, este antiguo pero fundamentado temor de los hebreos, no descarta que aún si el presidente no fuera judío, esto no despertará la furia de grupos nacionalistas y antisemitas locales, resulta evidente que mostrarnos en la vidriera frente al colectivo social, y lo hemos vivido también en argentina durante la presidencia del fallecido exmandatario Menem(en los noventa), cuando llamaba al presidente de la DAIA y ponía sobre el tapete el tema de los famosos “archivos nazis en la argentina”, donde,para los memoriosos, uno podía escuchar las 24 horas del día en cualquier medio masivo de comunicación hablar de los judíos y los nazis. Y donde los archivos terminan siendo un fiasco, y al final de todo, la comunidad termina recibiendo dos terribles bombazos (atentados de Embajada y AMIA), que terminan por evaporar nuestras ilusiones que nos habían vendido, o que nosotros compramos “de ascenso al estrellato social”. La comunidad termina recibiendo dos terribles bombazos (atentados de Embajada y AMIA), que terminan por evaporar nuestras ilusiones que nos habían vendido, o que nosotros compramos “de ascenso al estrellato social”.la comunidad termina recibiendo dos terribles bombazos (atentados de Embajada y AMIA), que terminan por evaporar nuestras ilusiones que nos habían vendido, o que nosotros compramos “de ascenso al estrellato social”.

Ucrania. Reflexión final.

Si quisiéramos ser justos, Ucrania no fue el único país donde ocurrieron pogromos, ya que también los sufrieron los israelitas bajo la rusia zarista y en Galitzia en Polonia. Esto si hablamos solo de Europa oriental.
Ucrania es un país que tiene importancia estratégica para Rusia, y tiene además reservas de gas(combustible) y trigo. Lo que lo hace muy apetecible para cualquiera que quiera apoderarse de estos recursos que cada día se convierten en esenciales y vitales en un mundo superpoblado, y cruzado por la pandemia que ha agravado la crisis social y económica mundial. Si a esto le sumamos el terrible efecto del cambio climático, uno puede inferir que se ha desatado en forma abierta una lucha final por el dominio del mundo sea en plano ideológico, y económico.
Debemos confesar que Putin tiene ciertas diferencias con Occidente, y que desea una sociedad mucho más conservadora y tradicional.
Para concluir, he visto que Ucrania es un bello país, y un centro de peregrinación para judíos jasídicos a la tumba del Rebe Najman de Breslav en Uman. El final de esta novela, es un final abierto. Pero lo que siempre persiste en mi retina, son las imágenes de esos documentales de judíos (nuestros hermanos) apaleados hasta morir en público, y con mujeres obligadas a desnudarse y ser violadas por una muchedumbre de ucranianos enardecida durante la Segunda Guerra mundial. Sus propios vecinos. No cabe duda, que, si existe un D’os , ninguna lágrima y ninguna gota de sangre se pierde, y por encima de lo que pensemos nosotros los humanos, judíos o no judíos,la divinidad hace sus cálculos de una forma que escapa al entendimiento humano.
Y si bien la Ucrania de hoy no es la Ucrania del ayer, y los judíos somos gente de paz y obvio no buscamos la venganza, y siempre tendremos piedad por nuestros semejantes, no puedo explicar el accionar de Hashem en todos los eventos nos gusten o no, pero seguramente hay razones, que solo podremos entender al final de los tiempos donde todo nos sea revelado.
Desde un plano humano pido por la paz para todo el pueblo de Ucrania y en particular para la comunidad judía remanente en ese país.

Buenos Aires-Argentina.

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