La visita productiva y exitosa del presidente a Israel fue una muestra de la fortaleza y durabilidad de la alianza entre Israel y Estados Unidos. La asociación estratégica está basada en una cosmovisión compartida y en el respeto a los valores democráticos, así como en la amistad existente desde hace décadas. Como acertadamente lo dijo el mandatario, “la conexión entre el pueblo israelí y el pueblo estadounidense es muy profunda”.

El presidente ha mantenido un vínculo particularmente cálido con el Estado de Israel, reflejado por su dicho en el marco de su décima visita, “reitero, no es necesario ser judío para ser sionista”.

Uno de los momentos más destacados fue la firma de la Declaración Conjunta de la Asociación Estratégica entre Estados Unidos e Israel, este hito refuerza los fundamentos de la relación, reconoce los valores compartidos y allana el camino para futuros lazos. El primer ministro Lapid y el presidente Biden destacaron la inquebrantable conexión que se tiene, e hicieron hincapié en su compromiso de no permitir nunca que Irán obtenga armas nucleares. Además, se comprometieron a actuar contra los esfuerzos para boicotear o deslegitimar a Israel, negar su derecho a la autodefensa o señalarlo injustamente en cualquier foro.

Esta visita ayudó a consolidar el compromiso de los Estados Unidos con la seguridad de Israel y la estabilidad regional.

Desde que comenzó su mandato, la amistad entre los dos países se ha manifestado a través del compromiso para mantener la ventaja militar cualitativa israelí, incluso EU ha proporcionado el mayor paquete de asistencia a Israel en materia de seguridad, y la cooperación en el desarrollo conjunto de las tecnologías de defensa más avanzadas del mundo. De hecho, el presidente Biden declaró inequívocamente, que el apoyo, “es más fuerte que nunca” e incluye “asociación en los sistemas de defensa más innovadores del mundo como la Cúpula de Hierro, y el nuevo sistema láser, denominado Rayo de Hierro”.

De hecho, Israel se ha convertido en un protagonista regional clave que contribuye a la estabilidad en seguridad y economía de Oriente Medio y más allá. acogió con satisfacción las oportunidades que han surgido a partir de los históricos Acuerdos de Abraham, negociados por Estados Unidos, incluido el desarrollo de la cooperación económica en la región. La inauguración del Foro del Néguev para la cooperación regional entre Israel, Bahréin, Egipto, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos y EU representó un hito, y la nueva agrupación multilateral —primera de este estilo en Oriente Medio— verá a todos los Estados miembro cooperando en algunas de las cuestiones actuales más candentes, entre ellas, seguridad alimentaria y del agua, energía y salud.

Las oportunidades que han brindado los Acuerdos de Abraham, también se extendieron al sur de Asia, cuando los líderes de India, Israel, Emiratos Árabes Unidos y EU, se reunieron para celebrar el primer encuentro de líderes del grupo I2U2.

Los profundos cambios que se han registrado en la región, han permitido construir vínculos y establecer cálidos lazos con sus vecinos. Estos avances hacia la paz, fueron posibles gracias al liderazgo, apoyo y cooperación del mayor aliado de Israel. El histórico vuelo directo del presidente Biden desde Israel a Arabia Saudita, simboliza aún más el compromiso de Estados Unidos de ampliar el círculo de estabilidad.

Los esfuerzos para completar el proceso de aceptación de Israel en el programa de exención de visa son muy bien recibidos por los israelíes entusiasmados por visitar EU, y seguramente allanarán los caminos hacia lazos más fuertes.

Israel y Estados Unidos comparten una amistad especial e inquebrantable que crece sólidamente. Ambas naciones y sus pueblos están comprometidos a trabajar juntos, no sólo para afrontar nuestros desafíos comunes, sino para generar un futuro brillante para todos nuestros hijos.