Diario Judío México - El 8 de octubre de 1909 falleció en Nueva York , autor del poema Tikvatenu, que el Movimiento Sionista convirtió en uno de sus emblemas con el nombre de Hatikvá, y la Knesset (Parlamente israelí), en el himno del Estado de en 2004.

Hijo de una familia jasídica, nació en 1856 en Zloczow, Galitzia – en aquel momento parte del imperio austríaco y ahora Ucrania – y comenzó a escribir a muy temprana edad. A los 10 años ya contaba con cierto número de poemas de su autoría y, en su juventud, el emperador austríaco Francisco José premió a Imber por su obra.

Con motivo de conocer diversos lugares del mundo, se fue de su pueblo natal y visitó Hungría, Serbia y Rumania, impregnándose con costumbres y tradiciones folklóricas de cada uno de estos lugares.

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En 1882, Imber llegó a Palestina como secretario y traductor de Sir Laurence Oliphant, escritor y diplomático británico. Allí, no sólo dedicó su tiempo a su trabajo, sino también a escribir ensayos, artículos y poemas para la prensa hebrea. En 1886, publicó en Jerusalem su primer libro de poemas “Barkai”, uno de los cuales era Tikvateinu (Nuestra esperanza), inspirado por la fundación de la ciudad de Petaj Tikva en 1878. Tikvatenu fue leído en frente a un grupo de granjeros en Rishon Le Tzion, en 1882, que lo recibió de manera entusiasta y Samuel Cohen, presente en esa ocasión, nacido en Moldavia, decidió musicalizarlo en base a una canción folklórica moldava-rumana llamada “Carul cu Boi” – la misma que Bredrich Smetana tomó para componer El Moldava en 1879.

En 1887, Imber volvió a , instalándose en Londres, donde conoció a Zangwill, dramaturgo británico de origen judío, autor de “Los hijos del Gueto” y “El rey de los Shnorer”. Plenamente identificado en esos años con el movimiento sionista, hizo que Imber publicara algunos trabajos para el «Standard judía».

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El espíritu viajero de Imber lo llevó a la India y luego a establecerse en Estados Unidos en 1892. Viajó por el país y pasó algún tiempo en Boston (donde editó la revista «Uriel», 1895), Chicago, San Francisco y Los Ángeles. En cada ciudad se conectaba con las personas interesadas en el misticismo, tema sobre el que escribió varios folletos, por ejemplo: «La historia del becerro de oro» y «Discurso a la Ciencia Mística». También publicó una traducción del Targum Sheni bajo el título «Tesoros de la antigua Jerusalem» (1898), y un relato de «La Educación del Talmud», complementado por «El alfabeto de Rabí Akiba», que apareció en los informes del comisionado de educación de Estados Unidos de 1895 a 1896. En 1900, publicó su segundo volumen de poemas junto a abundante literatura talmúdica traducida al inglés.

Romántico, melancólico, nómade y bohemio, Imber fue el gran poeta de la Patria Hebrea. Hijo de un pueblo sin tierra, la vida de fue un deambular constante entre oriente y occidente. A pesar de sus logros intelectuales, vivió sus últimos años en una situación de pobreza y falleció con sólo 53 años en New York, el día de Simjat Torá del 5670 del calendario hebreo. Fue enterrado en el cementerio Mount Zion en Maspeth, Long Island, siendo acompañado su féretro desde la sede de la Educational Alliance, en East Broadway, por unas diez mil personas. En 1953, su cuerpo fue trasladado a Jerusalem.

FuenteItongadol
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