Entre 1950 y 1975, el joven Estado de se encontraba en un contexto geopolítico y geoestratégico adverso. Ante la colectiva y convergente retórica árabe de "expulsar a los judíos hacia el Mediterráneo", estaba en una situación político-socio-militar peligrosa. Ante este escenario, los servicios secretos israelíes, encabezados por el Mossad, desarrollaron una estrategia denominada por ex-miembros de la agencia como la “Doctrina de la Periferia” (DP). Esta táctica buscaba que el Estado Judío se aliara con las minorías étnicas y religiosas que viven en países árabes rivales, acercarse a los estados no árabes y no musulmanes, y también aliarse con los estados musulmanes no árabes de la época. Esta complicidad allanó el camino para que hoy día goce de unas relaciones muy amenas con muchas de estas entidades. Éstos precedentes indudablemente han ayudado también a que los Estados Árabes Sunitas Moderados (EASM) -como Bahrein, Omán, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos- busquen tener hoy días vínculos directos con gracias a que el DP allanó e inmortalizó un historial de éxito.

Desde su creación, el Estado de Israel, con el respaldo inequívoco de Estados Unidos, buscó aliarse con estados clave de la región como Turquía e Irán. De hecho, gracias a ellos es que inicia la DP. Turquía fue el primer país musulmán en reconocer a e Irán, gobernado por la dinastía Pahlavi, era visto junto a Ankara como buenos aliados del bloque occidental en plena Guerra Fría. Gracias a estas alianzas, que se vieron trastocadas luego de la Guerra de Yom Kipur de 1973, se creó un canal de información/complicidad constante, vibrante y estable. Esta unión permitió que tanto Turquía como Irán se beneficiaran enormemente en términos de información de inteligencia de actualidad. 

Indudablemente, Turquía apoyó esta alianza porque buscaba el apoyo de los grupos de ‘lobby’ judíos en el Congreso de los Estados Unidos en su campaña por deslegitimar y negar las acusaciones de haber intentado exterminar el pueblo armenio.

En el caso de Irán, su alianza con le proporcionaba acceso directo a la Casa Blanca. Además, al asociarse con el Estado Judío, podían vender la imagen de ser un régimen pro-occidental. Esta alianza también servía para esconder la flagrante violación de derechos humanos que vivió el pueblo iraní bajo el régimen del Shah Mohammad Reza Pahlavi y presentarse ante los focos occidentales como un país de estabilidad en una región tan volátil.

Para Israel, estos vínculos les ayudaba a promover la idea de que no estaban solos en el Medio Oriente.

Si bien buscaba vender que no estaban solos, políticos israelíes de la talla de David Ben Gurion y Golda Meir, también fomentaron la creencia de que tras el Holocausto, el recién nacido Estado de tenía el deber moral de apoyar a las minorías en la región y por consiguiente beneficiarse de estas iniciativas para su propio bienestar. Con el fin de fortalecer y ampliar la DP, el Mossad ayudó a entrenar y armar a los rebeldes cristianos del sur de Sudán. Estos esfuerzos dieron sus frutos cuando los rebeldes consiguieron que el régimen musulmán de Jartum les concediera la autonomía política. En esta onda, el Mossad también ayudaría a los drusos en Siria-quienes luchaban por su independencia en la década de 1960-e incluso capacitaría a los chiítas y cristianos maronitas del Líbano con armas y entrenamiento militar, aunque en dos contextos históricos totalmente diferentes.

Otros beneficiarios de la DP fueron los kurdos iraquíes quienes históricamente han estado involucrados en diferentes conflictos con el gobierno de Irak. Así, logró forjar una alianza muy fuerte con la tribu kurda de los Barzani. Los Barzani además de ser muy simpáticos con los judíos kurdos e incluso les ayudaban a hacer Aliyah a la Tierra de Israel, se encontraban-junto a otras facciones kurdas-en una guerra interminable con el estado iraquí.

Además de realizar operaciones de desestabilización en territorio iraquí, aprovechó sus vínculos diplomáticos con Irán en ese momento y proporcionó armas, explosivos y entrenamiento a los rebeldes kurdos. El objetivo principal era garantizar que Irak no se uniera a otros estados árabes enemigos en una futura campaña militar contra el Estado Judío. La idea era que cuando hubiera un conflicto militar entre y los estados árabes, la resistencia kurda llevara acabo actividades de sabotaje contra el ejército iraquí para que los iraquíes no se sumaran a esa gran ofensiva árabe contra Israel. Aunque los kurdos realmente no cumplieron con estos acuerdos, los lazos creados fueron muy efectivos y existen hasta el día de hoy. De hecho, esta afirmación puede ser constatada al insinuar en tiempos recientes su participación en el entrenamiento de los peshmerga en territorio kurdo iraquí e incluso apoyó públicamente el referéndum de independencia promovido por el Gobierno Regional del Kurdistán en 2017.

también trató de acercarse a estados no árabes y no musulmanes como Etiopía (quien tiene fronteras con grandes estados árabes/musulmanes como Egipto, Sudán y Somalia). En el caso de Etiopía, más allá de los históricos lazos religiosos entre las dos naciones, esta relación se basó en poder asegurar la estabilidad del Imperio Etíope. De esta manera, buscó preservar la relación entre los dos y acercar la proximidad con sus enemigos quienes a su vez rodean a Addis Abeba. Es por eso que en su primera reunión en 1977 con el expresidente estadounidense Jimmy Carter, el recién elegido Primer Ministro de Israel, Menachem Begin, habló con su homólogo (para sorpresa de Carter) sobre la estabilidad y seguridad del ya extinto Imperio Etíope. 

Ante los datos antes expuestos, no me cabe la menor duda de que la efectividad de la DP permitió que ciertos EASM se acercaran, principalmente, pero no siempre, a través de terceros, a Israel. Es por eso que países como Marruecos acudieron directamente a los servicios de inteligencia israelíes para asesinar a un crítico de la monarquía marroquí en París, para dar seguridad al Rey e incluso para organizar reuniones de alto rango entre importantes ministros israelíes y la casa real marroquí. Por ejemplo, estos precedentes fueron clave para que Marruecos fuera uno de los principales intermediarios en los acuerdos de paz entre y Egipto firmados en 1979. Aunque hay que reconocer que el esfuerzo de personajes como Moshe Dayan- en especial en su famosa visita a Marruecos disfrazado de civil-dieron paso a la cimentación de la paz que hoy se vive en Israel.

Pero Marruecos no solo recurrió a en busca de ayuda, también lo hicieron Omán y Arabia Saudita a través del Reino Unido. En el caso de Muscat, éstos buscaban transportar su petróleo al sur de y de ahí a Europa, y mientras que Riad buscaba apoyo para la casa real del norte de Yemen, aliada de los Al-Saud, y quienes gobernaban allí. En este caso, los israelíes arrojaron armas-incautadas al ejército egipcio en la Guerra del Sinaí en 1953-, desde el aire, a los realistas en Yemen. Después de que un piloto egipcio desilusionado desertó a y les dijo a sus interrogadores que sus compatriotas egipcios estaban usando armas químicas en Yemen, los israelíes iniciaron la “Operación Porcupine”. Esto incluyó 14 vuelos del avión de transporte más grande de Israel, el Boeing C-97, durante dos años. Los puentes aéreos se complementaron con el despliegue de agentes de inteligencia del Mossad, uno de los cuales fue capturado por rebeldes yemeníes, entregado a Egipto y regresado a casa en un intercambio de prisioneros después de la Guerra de Yom Kippur en 1973.

Sin duda, el texto anteriormente expuesto nos muestra que la existencia de estos precedentes debe ser estudiada en profundidad para comprender cómo trabajó hábilmente para acercarse a sus socios regionales, enemigos y futuros enemigos (como Irán, a quien Israel incluso apoyó al inicio del régimen de los ayatolás suministrando neumáticos para sus aviones durante la guerra con Irak; todo esto con la esperanza de que no se perdieran los lazos). De esta forma, podremos entender por qué y cómo ha logrado ser reconocido entre sus vecinos. Un ejemplo de ello no es que solo ha firmado acuerdos de paz por separado con Egipto y Jordania a cambio de flexibilidad política para con los Palestinos, sino que también ha logrado llegar a acuerdos de paz sin ceder territorio ni poder político con los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Sudán. En estos días de perplejo profético, el rey heredero de Arabia Saudita ha reconocido el derecho a existir del Estado judío e incluso Marruecos coquetea-en privado-con la posibilidad de llegar a un acuerdo de paz con el Estado Judío si Israel reconoce y legitima la presencia marroquí en el Sáhara Occidental.

Indudablemente, creo que en el futuro debemos estudiar esta doctrina para poder entender mejor cómo Israel también se alió con entidades no estatales más pequeñas y por qué individuos como Nelson Mandela, y el ex-dictador y genocida ugandés Idi Dada (quien junto con un grupo de secuestraron un avión con pasajeros judíos e israelíes en 1976) fueron entrenados por Israel. El estudio de esta doctrina nos hara entender a plenitud la dinámica diplomática que vemos hoy entre Israel y muchos de sus vecinos, y por qué Israel es la octava potencia en el mundo hoy dia. 

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•José Lev Álvarez Gómez is a medical student. •At the undergraduate level, Lev Álvarez holds a B.S. in Neuroscience with a Minor in Israel Studies from The American University in Washington, DC (2015-2019). During college, he interned at the House of Representatives of Puerto Rico, the College Republicans National Committee and The David Project (all in Washington, DC). He then completed a diplomatic internship at the Kurdistan Regional Government (Iraqi Kurdistan) Delegation in Washington, DC. José also worked as an Israel related events coordinator for American University Hillel and as a program assistant for the Center for Israel Studies at the American University. •At the graduate level, Lev holds an MA in International Geostrategy and Jihadist Terrorism from Instituto Internacional de Estudios en Seguridad Global (INISEG)-Madrid, España/Università Telematica Pegaso in Naples, Italy and in 2020 completed a bioethics course at Harvard University. •From 2019-2021, Lev served in a special unit in the Israel Defense Forces (2019-2021) and ended his service as a sergeant. •Álvarez Gómez has a blog in the Times of Israel, is a columnist for Diario Judío (Mexico), and has written for several newspapers such as El Nuevo Día (Puerto Rico), El Vocero de Puerto Rico (Puerto Rico), Latino Rebels (United States) and Red Alert Politics (United States). Lev, who has published more than 140 opinion articles, is the author of two books: "Panorama Internacional: Una mirada a la geopolítica e historia mundial (2016-2017)" and "Puerto Rico: El nocivismo del insularismo y el colonialismo", and completed his minor’s independent project and his MA thesis on the "The Relations of Israel with Basque and Catalan Nationalism and its future geopolitical impact”. José speaks and writes Spanish and English excellently, speaks and writes correctly Catalan, Galego and Ladino, and has professional working proficiency knowledge of Hebrew.