Diario Judío México - El Dr. Jacobo Konigsberg Levy es un físico mexicano que se ha distinguido en el medio internacional en el área de la física experimental de altas energías. Actualmente es investigador de la Universidad de Florida con base en la Colaboración Internacional CDF ubicada en Fermilab (Chicago) donde realizan experimentos con colisiones protón-antiprotón a las energías más altas que se han podido generar en un laboratorio terrestre.

Esta colaboración descubrió en 1995, en forma simultánea con la colaboración D0, la partícula elemental más pesada que se ha producido hasta ahora en un laboratorio: el quark top. Actualmente, es líder del grupo de investigación que estudia la física del quark top en CDF y participó de manera destacada en esta colaboración en el momento de su descubrimiento. En ese entonces fue sublíder del grupo responsable del análisis de los datos que determinaron la existencia de esta nueva partícula.

El destacado investigador es uno de los tres mexicanos –que junto a Heriberto Castilla, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN, y Raúl Hernández, de la Universidad Veracruzana– participaron en los experimentos que condujeron al descubrimiento del quark top.

El quark top se produce sólo en una de cada 10 mil millones de colisiones, “por lo que fue muy difícil concluir estadísticamente y sin lugar a duda que se había descubierto al quark top. Por lo que decidimos poner en el título de nuestra publicación la palabra “evidencia” en vez de “descubrimiento” recuerda el físico.

A partir de 1990, año en que se incorpora a esta investigación, “por dos años nos dedicamos a perfeccionar nuestros detectores y después a tomar datos. Al final parecían incluir finalmente evidencia de que se habían producido quark top en las colisiones de protones. Esta evidencia nos permitió hacer la primera medición de la masa de este quark: 174 gigaelectronvolts”, indica Konigsberg.

Desde 1990, ha contribuido de manera sobresaliente en el desarrollo y construcción de la infrestructura experimental en la colaboración CDF: monitor de luminosidad, detectores de muones y calorímetro de gas.

El Dr. Konigsberg es el investigador mexicano más citado en la literatura científica en el área de las ciencias exactas acumulando más de 12,000 citas. Cabe destacar que cuenta con dos de los artículos más citados en la década de los 90’s que se refieren al descubrimiento del Quark Top: uno con más de 1,000 citas y otro con más de 800.

El Dr. Jacobo Konigsberg ha establecido desde hace varios años relaciones muy fructíferas con la comunidad de físicos mexicanos.

Ha participado en varias reuniones académicas organizadas en y ha presentado seminarios y coloquios de manera regular en el Cinvestav, la UNAM y la BUAP. Es miembro del Comité Cientifíco del Simposio Latinoamericano de Física de Altas Energías. En varias ocasiones ha colaborado con la División de Partículas y Campos de la SMF recibiendo en su grupo de Fermilab estudiantes mexicanos de licenciatura dentro del Programa de Veranos en Laboratorios del Extranjero.

El Dr. Konigsberg, quien obtuvo su doctorado por la Universidad de California Los Angeles en 1989 participó en la construcción de uno de los grandes detectores de partículas que entró en operación en 2008 en el nuevo acelerador del CERN (LHC, Large Hadron Collider). Se trata del detector CMS (Compact Muon Spectrometer) para colisiones protón-antiprotón a una energía del centro de masa de 14 TeV. En esta colaboración participan más de 1500 investigadores de todo el mundo y por parte de están involucrados grupos de investigadores del Cinvestav, BUAP, UIA y UASLP.

El Dr. Jacobo Konigsberg ingresó como Miembro Correspondiente de la Academia Mexicana de Ciencias el 15 de junio de 2005, Su conferencia de ingreso fué “Una historia sobre quarks superpesados y otras cacerías fantásticas”.

Mediante la figura de miembro correspondiente la Academia reconoce la trayectoria y obra de investigadores extranjeros o mexicanos que trabajan en otros países que, además de haber destacado en su trabajo, han contribuido de manera importante al desarrollo de la ciencia mexicana. Actualmente la AMC está integrada por 1847 investigadores, entre ellos 58 miembros correspondientes, de los cuales 9 son premios Nobel.

Con 46 años de edad, Konigsberg Levy se convirtió en el miembro correspondiente mas joven en entrar a la AMC.

Fuera del terreno científico ha establecido buenas relaciones con la comunidad de físicos mexicanos al colaborar en varias ocasiones con la División de Partículas y Campos de la Sociedad Mexicana de Física y al recibir estudiantes mexicanos de licenciatura dentro de los Programas de Verano en Laboratorios del Extranjero.

Miguel Ángel Pérez Angón, miembro de la AMC, quien lo postuló para ingresar a esta asociación científica, explica que en nuestro país realizar sesiones experimentales de altas energías es complicado debido a su carácter práctico, ya que para realizar experimentos con partículas elementales se requiere construir grandes aceleradores, cuyos costos son elevados.

De ahí la importancia del trabajo y perseverancia de Konigsberg Levy, pues los investigadores interesados en proseguir su carrera científica en esa área del conocimiento deben integrarse a uno de los tres grandes colaboraciones internacionales asociadas con laboratorios de aceleradores ubicadas en Estados Unidos, Suiza o Alemania.