En los últimos años muchas familias mexicanas y extranjeras de la comunidad judía hemos decidido regresar a vivir a la zona urbana, vivir una vida familiar en la ciudad y disfrutar de los beneficios que este tipo de vida ofrece.

En el 2013 viendo que la cantidad de familias judías en la zona centro aumentaban decidimos unirnos para empezar a formar nuevamente comunidad. Encontramos un interés en común: darle a sus hijos una educación judía  de calidad sin sacrificar el estilo de vida urbano. Así decidimos formar comunidad a través de la educación.

Con esto nace el Gan Condesa; una comunidad educativa Montessori, judía incluyente, del área centro de la Cd. de México, que acompaña a cada uno de los niños en su desarrollo para ser personas felices, libres, responsables e independientes, que se respetan a sí mismos y a todo lo que les rodea.

Este proyecto comenzó dentro de las instalaciones de Acapulco 70 y gracias al apoyo de la Kehile, en donde con nuestros niños empezamos a darle nuevamente vida familiar a este Centro Comunitario. Era un espacio para reunirnos, para celebrar las fiestas judías, para aprender como padres, para pasar Shabat, para rezar en las fiestas mayores y lo más importante para hacer comunidad.

Rápidamente el Gan Condesa tomó forma, seriedad y aceptación, así que en 4 años pasamos de ser un proyecto con 2 alumnos a una escuela de 52 alumnos.

Y en ese momento, en donde creíamos que habíamos encontrado la manera de vivir el estilo de vida urbana que nos gustaba pero sin perder la educación judía y el sentido de pertenencia comunitaria nos movió el gran terremoto del 19 de septiembre. Gracias a D's, al personal del Gan y a todo el personal que trabajaba en Acapulco 70 logramos sacar a todos nuestros niños sin ningún daño.

Por un momento lo vimos todo caer, desde la fachada de nuestra escuela en el nivel más físico hasta nuestros sueños de construir una comunidad judía a través de la educación.

Pero gracias a personas de la Comunidad judía de México, y en especial al Centro Deportivo Israelita pudimos retomar fuerzas y recuperar la esperanza para seguir construyendo ese sueño.

Esta gran institución nos abrió sus puertas para brindarnos un espacio que después de lo que vivimos nos dio confianza y nos sentimos albergados en lo que encontrábamos un nuevo lugar para construir nuestra escuela.

Y es ahora, después de 1 año en donde podemos hablarles con el corazón roto, pero con el espíritu fuerte y esperanzado, sabiendo que hemos superado la adversidad y comprobado una vez más que unidos somos capaces de resolver los mayores retos y dificultades.

La y la naturaleza suelen imponer duras pruebas, pruebas dolorosas. Pero una vez que afrontamos la crisis y los cambios, resistimos y salimos fortalecidos; seguros de que este sueño, tan importante y necesario, como para poner todo nuestro esfuerzo y corazón para sacarlo adelante, rendirá frutos para muchas generaciones.

Así que con mucha emoción les compartimos que ya el Gan Condesa está de regreso en la colonia Roma y tenemos un nuevo hogar, una casa hermosa construida con mucho amor y pasión para seguir formando comunidad judía y niños ejemplares. Hoy somos 23 familias las que formamos parte, y abrimos nuestras puertas a todas las que quieran pertenecer.

No queremos terminar sin antes agradecer a todas las personas que nos ayudaron en tiempos de crisis, que creyeron en nosotros, a todos las familias por su confianza y por su entrega incondicional. Mucha gente de nuestra comunidad no solo perdió su Centro Comunitario y la escuela de sus hijos, perdieron sus casas, sus pertenencias, tuvieron que desalojar sus hogares. E incluso en estos momentos difíciles para todos, tuvimos el espacio para apoyarnos en lo que el otro necesitaba. Y eso es ser Comunidad.

Somos más que la suma de cada uno, somos una comunidad, y sólo siéndola trascenderemos.

“Ser desafiado en la vida es inevitable, ser derrotado es opcional”. Roger Crawford

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