Diario Judío México - Inspirada en sus experiencias exitosas en cuidados paliativos en los y determinada a encontrar nuevos ingredientes que permitan atacar con éxito el problema, en un lugar en donde todos los intentos previos han sido fallidos, Miriam está creando una cultura del cuidado de enfermos terminales en . Ha desarrollado un conjunto de servicios integrales para ayudar a pacientes y a sus familias a lidiar con las consecuencias emocionales, psicológicas, legales y socioeconómicas de la muerte y ha comenzado a difundir este enfoque a través de la Red Nacional de Cuidados Paliativos, que actualmente cuenta con miembros en 24 estados de la República Mexicana.

Desde temprana edad, Miriam se involucró en causas sociales. Recuerda cuando acompañaba a su madre a asistir a menores con discapacidades en los campamentos de verano cuando solo contaba con seis años de edad. También fue una dedicada Scout por muchos años. Estas experiencias dieron forma a sus valores y le dieron la oportunidad de desarrollar habilidades de liderazgo desde muy joven.

Miriam comenzó su carrera como empresaria abriendo las primeras franquicias de Ralph Lauren en junto con su esposo. Establecieron su tienda en el primer Centro Comercial en condominio de la ciudad. Miriam fungió por dos años como vicepresidenta del comité de condóminos y como presidenta del mismo por once años consecutivos. Durante ese tiempo, defendió los derechos de los propietarios de tiendas, negoció acuerdos con la Cámara de Comercio y convirtió el centro comercial en un atractivo para la ciudad.

Aunque Miriam nunca se alejó de su compromiso con el sector social, no se involucró en ello por completo hasta que le sucedió una experiencia que le cambió la vida, cuando su padrastro falleció en los EE. UU. Quedó realmente impresionada por la efectividad del tratamiento de los cuidados paliativos que tanto él como su madre recibieron al final de la vida de su padrastro. Al regresar a , se propuso introducir esta cultura en nuestro país. A fin de poder entender a lo que los tanatólogos y los algólogos se enfrentan al tratar a sus pacientes, tomó todos los cursos y certificaciones que pudo para familiarizarse con el campo. Aunque sabía que su vocación no era precisamente la de ser una profesional de la salud, se daba cuenta de que desarrollando un conocimiento profundo de la profesión era algo fundamental para poder expandir esta cultura en la sociedad mexicana. Miriam es una firme creyente de que, como le dijera alguno de sus profesores: Una de las cosas más importantes en la vida es saber cual es tu vocación. Una vez que la encuentras, simplemente dejas de trabajar y comienzas a disfrutar.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, la tercera parte de las muertes en el país son causadas por enfermedades terminales, siendo el cáncer la causa principal y el VIH/SIDA, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), diabetes y enfermedades neurológicas siguiéndole a corta distancia. Esta situación podría lógicamente dilucidar un interés de parte de las autoridades de salud en para ofrecer servicios especializados que mejoren la calidad de vida de pacientes al final de la misma en lugar de únicamente empujar hacia la búsqueda de opciones de tratamientos curativos, pero desafortunadamente éste no es el caso.

Aun cuando el concepto de cuidados paliativos ha sido ampliamente adoptado en los EE. UU., Canadá y gran parte de Europa, aún no encuentra como llegar a las instituciones de salud pública y a las escuelas de medicina en . Los profesionales de la salud son entrenados para administrar tratamientos curativos, pero cuando éstos fallan, los cuidados paliativas rara vez son considerados para ser una alternativa viable. Aún cuando la recuperación total de los pacientes no entra en cuestión, muchos médicos insisten en continuar con un tratamiento que al final no va a ayudar a los pacientes. Esto no solo conlleva una cuota emocional en los pacientes y sus familias, sino que debilita la infraestructura del sistema de salud.

A fin de empezar a trabajar en su idea, Miriam decidió renunciar a su trabajo y utilizar sus ahorros personales para iniciar lo que eventualmente se convertiría en el Centro de Cuidados Paliativos de México (CECPAM). De entre los contactos que había hecho durante sus investigaciones y dentro del grupo, Miriam encontró a una tanatóloga, una reflexologista y a un individuo muy bien conectado que compartían su visión. Juntos comenzaron a visitar hospitales, clínicas y otras instituciones de salud para introducir en ellas el concepto de cuidados paliativos y motivarlos a referirles a sus enfermos terminales. Ahora trabaja en sociedad con 10 clínicas para el dolor y tres hospitales públicos, los cuales canalizan pacientes a CECPAM, cuando es necesario. Pero, más allá de ésto, Miriam también utiliza a los medios de comunicación como el radio y la Internet como herramientas efectivas para educar al público acerca de los cuidados paliativos y el trabajo de CECPAM.

CECPAM tiene la capacidad para brindar cuidados a 80 pacientes en la Ciudad de México y sus alrededores. Desde 2007, CECPAM ha atendido a 436 pacientes y 1131 familiares. El período de atención en promedio es de uno a dieciocho. Su costo es de unos $270 dólares al mes por paciente, pero al paciente se le cobra solo entre $8 y $49 dólares, dependiendo de su capacidad de pago, aunque algunos pacientes si pagan el costo real. Miriam está comprometida a que todas las familias puedan tener acceso a los servicios de CECPAM. Miriam intenta que este modelo de cuidados para enfermos terminales sea replicado por muchas otras organizaciones a través de la naciente Red Nacional de Cuidados Paliativos, con CECPAM jugando un papel de asesor para las mismas. Miriam reconoce que hay un profundo hueco en el sistema de salud en México en términos del número de profesionales médicos capacitados para administrar estos tratamientos. A fin de atacar esta falla del sistema, sabe que es necesario que se establezcan nuevas políticas y nuevas leyes que reconozcan y regulen dichos tratamientos, de tal manera que se ha unido a los esfuerzos de otros para ayudar a elaborar un plan y buscar una ley nacional de cuidados paliativos, la cual fue aprobada por el Senado de la República el 5 de Enero de 2009. Entre otras cosas, la ley da a los mexicanos el derecho a suspender sus tratamientos curativos en favor de un tratamiento de cuidados paliativos.

CECPAM está registrada como una organización no lucrativa y se sostiene por apoyos gubernamentales y corporativos, así como de las cuotas por sus servicios. Además, en 2010 participó en Iniciativa México en donde obtuvo un premio de $1,500,000.

http://www.ashoka.org/fellow/miriam-israel


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