Diario Judío México - Moishe Yvker, mi zeide- nació en 1887 en Rusia, en la zona de Kiev, en un pequeño pueblo el cual no se como se escribe ni como se pronuncia, Rakitnow. Es más, no sé si aún exista o si haya cambiado de nombre o incluso si con los años se haya conurbado con alguna otra población.

El como muchos otros salió de Rusia, quizás exiliándose a causa de la Revolución, auque no es algo de lo que se tenga certeza; llegando al puerto de Veracruz a bordo del vapor Maasdam, un 2 de Junio en 1925.

En esta ciudad escribiría gran cantidad de música. Llegó al Hotel Diligencias, a un costado del Café la Parroquia donde le gustaba comer una rueda de robalo al mojo de ajo y un lechero.

Posteriormente, llegó a vivir al centro de la ciudad de desde luego donde llegaban todos los judíos en ese momento en la calle de Jesus Maria, y después vivió en la calle de Santa María la Redonda No. 35. Comenzó a dar clases de música en las escuelas judías: La Yavne, La Naye y la Idishe lo cual se convirtió para él en su vida misma.

De su vida juvenil solo sé que estudió música, y la estudió en serio. Es decir, fue un músico de carrera. Estudió canto y jasonih y fue cantante de ópera y bueno. De entre tantas materias que es necesario estudiar para ser un buen músico, destacan sus estudios de composición con el gran Rimsky Korzacov.

También estudio piano, pero no solamente aprendió a tocarlo y ser un virtuoso. También podía desarmarlo completamente y desde luego lo mas difícil, volver a armarlo y afinarlo. Ya en sí ésto por si solo es todo un arte.

Vivía para que los niños cantaran en Yiddish y para esto se dio a la tarea de recopilar la música que había escuchado y de la que llegaba de alguna manera a tener acceso y la escribía de un modo fácil musical y vocalmente con el objetivo de que no se perdiera. La música judía es parte de nuestra cultura, de nuestra identidad, y para protegerla creó estos libros diseñados alrededor del calendario de festividades, que si era Purim, por ejemplo, pues que aprendieran y supieran cantar las canciones tradicionales de esta festividad, que si era Januca, lo mismo.

En total creó 5 libros de canciones infantiles, más uno que incluía también la música acompañada al piano para un cantante y que contiene varios arreglos para piano solo, destacando entre otras la “Bandera tricolor”, “Fantasía Rusa” etc., este último se titula: Canciones Yiddish Adaptadas Para Piano.

Moishe Yvker era una persona agradecida con D-os y con la vida, pero sobre todo con los amigos, de quienes valoraba profundamente su opinión y consejos, como se puede ver en la introducción del 5to. tomo de su monología Lider on Zmires.

Como maestro de piano era increible. Era capaz de prestar un piano para que los niños estudiaran y nunca dejó de enseñar a quien se lo pedía aunque no tuvieran recursos.

También se encargó de formar su orquesta que participaba en todo tipo de eventos pero principalmente bodas. Desde luego el escribió todos los arreglos para todos los instrumentos, tenía un oído musical increíble. El término es absoluto. Le podías tararear una canción, y en ese momento escribía todas las partes de la orquestación.

La sobrevivencia de la música judía en fue el legado de Moshe Yvker a la juventud judía de .

Espero que ahora, cuando aún es tiempo, las escuelas retomen las canciones en Yiddish que definen su identidad y se las enseñen a las nuevas generaciones, para que así nuestra herencia musical pueda perdurar en el tiempo.

Cantar es parte del ser humano, es la manera de exteriorizar sentimientos.

¡Cantemos juntos!


SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.