La vicepresidenta estadounidense celebró junto a su cónyuge, Douglas Emhoff. Los miembros de la «segunda pareja» eligieron cuidadosamente que menorá utilizar.

Siempre hay una historia detrás de los candelabros que se presentan en las luces de en la Casa Blanca. Este año, el homenaje fue a Aaron Feuerstein, fallecido el 4 de noviembre a los 95 años.

En diciembre de 1995, el complejo de la fábrica textil de ladrillos rojos de Feuerstein se incendió. Fue uno de los mayores incendios en Massachusetts. El trabajo de 1.400 empleados paró durante la reconstrucción del edificio, pero él les siguió pagando, algo que le costó 25 millones de dólares.

En aquel momento, el medio Boston Globe citó a Feuerstein: “No voy a dejar sin trabajo a 3.000 personas dos semanas antes de Navidad». Tras el accidente, él mismo explicó que se guió por la tradición judía: “Cuando todo es un caos moral, este es el momento para que seas un mensch”.

Mensch es una palabra en Yiddish que significa «buena persona». Por ese gesto, la decisión de Harris y Emhoff fue la de honrarlo encendiendo su menorá este año, acercada por la familia de Feuerstein.

La nieta de Aaron, Marika Shosh Feuerstein posteó en su Facebook lo siguiente: “Mi abuelo sigue brillando, lo que significa que sus valores y caridad siguen vivos. Una menorá es un recipiente para la luz, especialmente en la oscuridad. Este ha sido un momento oscuro para nuestra familia. Ver su menorá en la residencia de la vicepresidenta significa que su luz sigue brillando”.