El teléfono móvil del ministro del Interior de , Fernando Grande-Marlasaka, también fue infectado por el sistema de , al igual que los terminales del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles.

La portavoz del Gobierno español, Isabel Rodríguez, confirmó este martes a la prensa que el titular de Interior también fue espiado, tras un análisis de todos los móviles de los miembros del Gobierno llevado a cabo por el Centro Criptológico Nacional.

El al teléfono de Grande-Marlaska tuvo lugar en junio de 2021, al igual que el de Robles.

Rodríguez informó también de un intento de infección «fallido» del móvil del ministro de Agricultura, Luis Planas, por el mismo programa espía.

El resto de teléfonos de miembros del Gobierno «no tienen rastro» de Pegasus, aseguró la portavoz, quien señaló que la información se pondrá a disposición de la Justicia en las próximas horas.

El Gobierno español destituyó este martes a la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, tras la polémica por el a dirigentes independentistas catalanes y miembros del Ejecutivo, incluido el propio presidente.

La actual secretaria de Estado de Defensa, Esperanza Casteleiro, fue designada nueva directora del CNI, en el que ingresó en 1983 y ocupó el cargo de secretaria general entre 2004 y 2008.

Esteban había reconocido en una comisión de investigación en el Parlamento español que los servicios de inteligencia habían espiado con autorización judicial al actual presidente del Gobierno regional de Cataluña, el independentista Pere Aragonès, y a otra veintena de políticos independentistas.

Tanto los socios del Gobierno de coalición de Pedro Sánchez, la formación de izquierdas Unidas Podemos, como Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), partido de Aragonès, y otras formaciones independentistas, que constituyen el apoyo parlamentario del Ejecutivo socialista español, pidieron inmediatamente que se asumieran responsabilidades políticas por estas escuchas.

De forma paralela, el Centro Criptológico Nacional, que depende del CNI, había abierto una investigación para esclarecer si los teléfonos móviles de otros miembros del Gobierno español, además de Sánchez y Robles, también habían sido espiados, pero esta vez por un elemento externo al Estado y, por tanto, sin autorización judicial.

Fuentes del CNI insistieron en las últimas semanas en que el control de seguridad de esos terminales no es responsabilidad de los servicios de inteligencia, sino de la seguridad de la Presidencia del Gobierno.