Las ceremonias en las sinagogas de todo el mundo tuvieron un recorrido desde la quietud, el cierre y la falta de presencia de público, hasta la lenta apertura que permitieron estas altas fiestas de Rosh HaShaná y Yom Kippur, ver familias en los templos luego de casi dos años de ausencia.

El año pasado parecía que se venía el mundo abajo, y las ceremonias de Rosh HaShaná (el Año Nuevo judío) y Yom Kippur (el Día del Perdón), apenas se pudieron hacer gracias al esfuerzo de muchísima gente. Actualmente resulta que hay miles y miles de personas que pueden participar, acceder y ser parte de las ceremonias religiosas, ya sea a través de la lenta presencia física o de la virtualidad, que al menos en la Comunidad Amijai (un Centro de Espiritualidad y Cultura Judía en Buenos Aires), según su Rabino, llegó para quedarse.

El Rabino de la Comunidad Amijai y Presidente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana del Movimiento Masorti, Alejandro Avruj, entendió que la virtualidad durante la pandemia acercó a más gente que nunca. ‘‘Empezamos a abrir puertas cuando parecía que sólo se cerraban, y la clave fue no perder la capacidad de asombrarnos, de la potencia que teníamos dentro de nuestra alma para lograrlo. Tenemos en nuestras manos la llave de las puertas del cielo y hoy tenemos que tomar una decisión. Sepan las miles de familias que nos ven a lo largo del mundo que no vamos a permitir que estas puertas se cierren otra vez, no vamos a dejar a D’s afuera, vamos a seguir estando allí, y vamos a seguir conectándonos y ser un minian gigantesco, elevando y llevando nuestra música y nuestra tefila a todos los confines del mundo’’, expresó el Rabino en su predica la noche de Yom Kippur.

‘‘Nunca fue más fácil, nunca sucedió que puedas tener a tu comunidad tan cerca como sucedió este último año y medio. Nunca nos pasó, porque antes, para ser parte de la comunidad tenías que, de alguna manera, venir hasta el barrio Chino y ver dónde estacionabas. En el último tiempo no hubo un día, una tarde o un fin de semana que tu comunidad no esté dentro de tu casa, de tu living, de tu cocina, sólo tenías que apretar un botón. Imaginen la cantidad de puertas de hogares que hemos abierto. Miren hoy, me dicen que hay miles y miles de pantallas en este momento junto a nosotros en todo el mundo. Imagínense la música de Amijai cantándose en todo el mundo. Díganme si las puertas del cielo no se abrieron para escucharnos’’, añadió Avruj

El año pasado fue tanta la quietud, que incluso al estar todo cerrado, tuvieron que repartir las torot (había 5 o 6 en la comunidad) y cada familia se llevó una, por temor a que se las roben.

Con respecto a la nueva normalidad y la implementación de la virtualidad en las ceremonias, el Rabino afirmó que: ‘‘Las puertas de nuestra Kehila estuvieron cerradas con candados un año y medio. El silencio que teníamos era impactante. Antes de la pandemia no teníamos lugar ni siquiera en las escaleras, éramos una comunidad que brillaba por la cantidad de gente. Sin embargo, tal como estoy diciendo ahora, como se cerraron un montón de puertas, nosotros decidimos que no era tiempo de cerrar las puertas de esta noche, ni las del cielo, y empezamos nosotros a abrir puertas. Y sólo abren puestas aquellos que saben en el lugar en que están’’

Avruj durante su exposición aseguró que ‘‘Está noche de Neila no vamos a cerrar ninguna puerta, vamos a abrir las puertas del alma para respirar. Respiren y sientan la fragancia del Jardín del Edén. Esta es la fragancia del Jardín del Edén, la de tu familia, la de tu comunidad, la de tu tierra, la de tu pueblo. Vamos a abrir las puertas del reencuentro, de la familia, la de la comunidad, la de la bendición. Esta noche no vamos a cerrar la puerta, vamos a abrirle las puertas al año, vamos a abrir las puertas al tiempo, al tiempo que hemos decidido volver a plantar, volver a sembrar, volver a apostar al más hermoso Jardín del Edén, que es el nuestro’’.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorMira el nuevo video musical de Abie Toiber, "Equality"
Artículo siguienteLibro. Jewish Pirates of the Caribbean por Edward Krizler
El mundo judío en español. Noticias de Israel y del mundo judío.