Un grupo de 12 judíos neoyorquinos realizó un viaje bastante inusual al dirigirse a Damasco, la capital de Siria. Según rumores, fueron invitados por el gobierno de aquel país. Sin embargo, un miembro de la familia le confirmó al medio The Times of Israel que su propósito fue únicamente por vacaciones.

“Hay mucho que ver en Siria. Para mí, como alimentos que conozco, hablo el idioma que conozco, me siento cómodo con la gente”, dijo Joe Jajati, uno de los viajeros al medio citado. «De hecho, me siento como en casa, tengo esa sensación, así que fue una experiencia muy agradable».

Históricamente, los judíos residieron en Damasco y Alepo desde hace 2.000 años, e incluso se cree que mucho antes. La sinagoga Dura Europos data del año 240 y es una de las más antigua del mundo.

La comunidad judía se disparó de luego de 1099, momento en el que los ejércitos cristianos conquistaron Jerusalén en la Primera Cruzada. Los historiadores afirman que 50.000 judíos escaparon a Damasco.

Judíos sirios en el siglo 20. Foto: Creative Commons

De hecho, en la Edad Media,  albergó uno de los asentamientos judíos más grandes del mundo. Y la comunidad se reforzó con la Inquisición del siglo XV por los refugiados que el gobierno otomano turco recibió.

Sin embargo, tiempo después, en 1946 obtuvo la independencia y hubo disturbios antisemitas. Esto provocó que dos tercios de ellos huyeran del país árabe. Pero el gobierno sirio les impuso restricciones además de no dejarlos salir del territorio, algo que cambió en 1990.

En ese momento, Hafez Assad les permitió la salida, pero no a Israel, por lo que la ola de inmigración a Nueva York creció de repente. Por su parte, la comunidad judía en la ciudad estadounidense estuvo formada por capas inmigratorias por más de un siglo.