“Col Israel arevim tze letze”
“todo Israel son responsables uno de otro”

El escenario

Cuando nos referimos al escenario nos referimos a la ciudad de Damasco, cuyo nombre en árabe es Al – sham, ciudad que tiene aromas de rosas y a especias donde las calles estrechas, los mercados intrincados y las casas bajas se estrechan alrededor de las murallas de la ciudad entrada en años y recuerda al cuento de Las mil y una noches.

La tradición popular describe a Damasco como el Jardín del Edén por su hermosura y fertilidad, bañada por el río Barada y sus siete fuentes. Sus múltiples mezquitas son lugares de peregrinación para muchos creyentes que van a visitarlas y a orar.

Por eso, al llegar la tarde, cuando el cielo de Damasco se llena de una rara luminiscencia violácea, hay que retornar a la ciudad vieja. Poco a poco la noche siembra la oscuridad en las calles. Estas se vacían del exceso de transeúntes que el día antes las llenaba. Así finaliza el día, uno más en esta ciudad que ostenta con orgullo mal disimulado ser la ciudad más antigua del mundo aún poblada.

La acusación

En el 5 de febrero del año 1840 cayó una terrible acusación sobre la comunidad judía de Damasco. El Padre Thomas, procedente de Cerdeña, y superior de un convento franciscano capuchino (Los Franciscanos Capuchinos son hermanos y sacerdotes que son los seguidores del “Cristo pobre” como lo siguió su fundador y padre San Francisco de Asís). en Damasco, desapareció con su sirviente Ibrahim Amara. Este monje, que practicaba la medicina, era muy conocido en los barrios judío y musulmán, así como entre los cristianos. La recriminación de que los judíos habían cometido el crimen ritual antisemita, fue promovida por el cónsul de Francia de esa época, el conde de Ratti-Menton, un conocido antisemita y por su amigo, el gobernador egipcio de la ciudad, Sheriff Pashá

Uno de los acusados en el Caso Damasco, fue Aaron Stambouli que bajo tortura confesó sobre el crimen ritual e incriminó a otros judíos locales, dejando abierta la posibilidad de nuevos arrestos y el Rabino en jefe fue intensamente interrogado sobre la “practica judía” de utilizar la sangre de un cristiano para amasar la matzá para el próximo Pesaj.

Las torturas padecidas por los judíos causaron la muerte de cuatro de acusados, ellos eran el rabino Josef Harari, un anciano de 80 años, después Joseph Liniado, también Jacob Turck, uno de los porteros del barrio judío y Josef Jabo no antes de haber les arrancado sus “confeciones”.

Un Caballero defensor

Nombrado caballero por la Reina Victoria en el año de 1838, el Sheriff de Londres y en el año de 1846 fue nombrado Barón del Imperio Británico Sir Moses Montefiore quedo registrado para la historia judía como el caballero defensor en reconocimiento a sus servicios a las causas en nombre de los judíos.

Montefiore fue un filántropo como pocos, aliado al clan de los Rothschild, a través de su esposa, Judith Barent-Cohen. Iniciando su vida laboral como simple agente de cambio, haciendo rápidamente fortuna, tanto que, pudo iniciar su carrera pública de muy generoso benefactor y no menos consecuente hombre de acción después de retirarse de los negocios en el año de 1824.

El era un visionario pero no hay duda de que tenía un “amor” a su pueblo que lo llevo a emprender acciones para mejorar la condición de los judíos en varias partes del mundo.

Cuando la noticia se propagó, llegando a Inglaterra Sir Moses decidió emprender unviaje al oriente para rescatar a los desgraciados judíos inocentes, víctimas de la falsa acusación.La reina Victoria incluso le prestó una de sus embarcaciones para la primera etapa de su viaje, y lord Palmerston, secretario de Asuntos Exteriores lo apoyó.

Cuando estaba preparandose para su viaje Louis Loewe, su secretario,escribió: “el viernes3de julio hubo una reuniónmuyconcurrida y entusiasta en el Salón de Egipto en la Mansión House,donde banqueros,comerciantes y muchoscristianos británicos influyentesexpresaron su solidaridad con los israelitas,y sus deseos de éxito para Sir Moses Montefiore “.

En 1840, Judith acompañó a su marido que era parte de una comitiva de judías que entre ellas se encontraba Adolphe Crémieux) a Damasco. La misión era de extrema importancia para liberar a sus hermanos acusados falsamente.

En un esfuerzo sin precedentes, 15 mil judíos norteamericanos protestaron en seis ciudades en nombre de sus correligionarios sirios. El consul americano en Egipto presentó su protesta oficial por orden del presidente Martin Van Buren aunado al apoyo de occidentales influyentes como Lord Palmerston, el consul austriaco Merlatto, el misionero John Nicolayson y Solomon Munk,se logró la liberación de los reos.

Por primera vez los judíos no se defendieron individualmente, adoptaron una conducta colectiva con sus hermanos del extranjero. Fueron extremadamente importantes las acciones de Crémieux y Montefiore que determinaron la libertad de las víctimas de la calumnia. El caso de Damasco determinó que años más tarde se creara la Alianza Israelita Universal.

Luego del affaire de Damasco, la situación de los comerciantes de la comunidad judía mejoró. El comercio con Europa se desarrolló, era el momento de auge de la expansión europea en Medio Oriente.

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Realizó varios estudios en Historia Universal, Literatura Universal y Hebrea. Más tarde siendo autodidacta sus conocimientos sobre Historia de Israel se destacaron en producciones escritas, en un principio por medio de artículos en "Foro" a partir de 1993 y posteriormente en la publicación de su libro "Encrucijada".

Ha incursionado también en géneros como poesía, cuento y novela histórica. Desde el 2006 escribe también en la revista "Expresiones" y en 2007 obtuvo el premio APEIM de periodismo.