Diario Judío México - La búsqueda de financiación externa ha sido siempre una preocupación para el alcalde de , Lorenzo Rodríguez, pues el presupuesto limitado del que dispone el municipio condiciona la creación de un Centro para la Recuperación de la Memoria y la Cultura Sefardí.

El proyecto, con un presupuesto total que rondará los 400.000 euros, ha contado con ayudas de la Diputación, la Junta de Castilla y León, la Asociación Cultural Mota de Judíos y donativos externos, que se han sumado a la aportación municipal. Y, ahora, Rodríguez da un paso más con el objetivo de concluir las obras este mismo 2019.

El regidor mantiene contactos con la comunidad judía internacional, en concreto, con un inversor mexicano que ya ha colaborado con el proyecto, y que visitará Castrillo en febrero. Se trata de convencerlo para que financie la conclusión de las obras, valorada en 150.000 euros, y la gestión del centro cultural, a fin de que sea la comunidad judía la que se encargue de dar vida a las instalaciones burgalesas.

Antiguo hospital de peregrinos

El Ayuntamiento de abordará durante este 2019 la restauración del antiguo hospital de peregrinos, una construcción clásica, de valor histórico y artístico, que se podría destinar a albergue u hotel rural. Lorenzo Rodríguez ha explicado que se invertirán 25.000 euros para la recuperación y, a partir de ahí, se valorará qué hacer con el edificio.

El turismo rural está tomando forma en Castrillo, con alguna casa rural, y ya han recibido propuestas para destinar a estos fines el antiguo hospital, que cuenta con un pórtico clásico en el que se reutilizaron las columnas de la sinagoga.

Por otra parte, en marzo se inaugurará el nuevo órgano para la iglesia parroquial, una reproducción del instrumento que se utilizaba en la España del siglo XVI, con influencia de la escuela flamenca. Se han destinado 70.000 euros, con ayuda de la Fundación Villalar, y son muchas las ofertas que se han recibido para tocar el órgano en su inauguración, aunque todavía no se han concretado los datos del evento.

«Todavía se está trabajando», insiste Rodríguez, como también se mantienen contactos con representantes de Puerto Rico y la asociación judía de Atlanta, todo para buscar los fondos que se requieren para concluir la obra. Ahora mismo se acomete la tercera fase de la intervención, con una inversión de 96.000 euros (de los que 50.000 ha aportado la Junta) y que se centra en el cerramiento exterior del edificio, la cubierta y parte del acondicionamiento interior.

De momento, se han destinado ya cerca de 220.000 euros al Centro para la Recuperación de la Memoria y la Cultura Sefardí y quedaría pendiente una inversión de 150.000 euros. Para marzo estará concluida la tercera fase y, el 27 de marzo, se organizará un gran acto para la colocación una cápsula del tiempo, al que asistirán autoridades españolas y judías, entre ellas, miembros de la Embajada de Israel en España o del Centro Sefarad-Israel, que están implicados en el proyecto casi desde el principio.

La intención de es poder concluir las obras este 2019, aunque sin marcarse plazos, para ponerlo en marcha en 2020. Del contenido se ocuparía la entidad a la que se cediese la gestión del centro, apunta Rodríguez, aunque la distribución de la instalación ya se conoce. El edificio contará con un espacio para exposiciones, una sala de conferencias, salas de reuniones y una biblioteca, que ofrecerá material cedido por centros de Israel.

Excavaciones

Por otra parte, el proyecto de excavaciones del asentamiento judío de La Mota sigue adelante y, este 2019, experimentará un impulso importante. Tras el año de reflexión de 2018, en primavera arrancará una nueva fase de actuación, en colaboración con la Junta de Castilla y León, dentro del plan director diseñado para poner en valor el sitio arqueológico.

Se trabajará, principalmente, en la búsqueda de la sinagoga y la muralla,después de haber hallado restos de edificaciones domésticas, zonas de almacenamiento, espacios públicos y calles de un asentamiento creado por los judíos expulsados de Castrojeriz y que estuvo ocupado entre los siglos XI y XIV.

Además, Castrillo se ha puesto en contacto con el Comité para la Conservación de los Cementerios Judíos de Europa, a fin de que se encargue de la puesta en valor del cementerio judío, con una inversión para su estudio y la musealización del mismo.