“Una sola muerte es una tragedia, un millón de muertos es una estadística”
Joseph Stalin

Stalin era un tirano sediento de sangre en la entonces . Sabía muy bien que
el mundo guarda silencio ante las grandes tragedias. Esto es exactamente lo que está
sucediendo en este momento con respecto a Siria.

La Guerra Civil en Siria ha cobrado entre 500.000 y 650.000 vidas (dependiendo de la
fuente…). Hay otros hechos dramáticos: la mitad de la población se vio obligada a abandonar sus hogares, 6,8 millones se convirtieron en refugiados en el extranjero y otros
6,7 millones se vieron obligados a abandonar sus hogares y buscar refugio en otro lugar en
Siria. El resultado de esta tragedia humana es que ocho de cada diez sirios viven por
debajo del umbral de la pobreza.

La tragedia Siria va más allá, mucho más allá. En la búsqueda de aliados, Siria ha caído en
la esfera de influencia del belicoso Irán. Miles de miembros de la Guardia Revolucionaria –
la élite militar iraní – se encuentran en Siria, apoyados por milicias paramilitares leales a
Teherán. El objetivo iraní en Siria es doble: por un lado, poder atacar a Israel (Teherán está
a 2600 km de Tel Aviv mientras que Siria está a solo 150 km de Haifa) y por otro, poder
utilizar la ruta siria para transferir armas al grupo terrorista Hezbolá, su punta de lanza en el Líbano, frontera con Israel.

Otro factor desestabilizador es Turquía, que ha conquistado grandes áreas en el norte de
Siria. Turquía tiene relaciones complejas y tensas con Irán y aspira a ser la gran fuerza
hegemónica islámica (que es exactamente lo que quiere Irán). Turquía aprovechó la retirada norteamericana, invadió el norte de Siria, lo que le permitió luchar contra los kurdos y al mismo tiempo detener el avance iraní. La ironía es que tanto Turquía como Irán son países islámicos pero ninguno es árabe.

Todo esto cuesta vidas, cientos de miles de vidas perdidas por la muerte o mutiladas por el
exilio o el destierro interior. Infelizmente no es muy diferente en Yemen, donde se acaba de
suplantar 337.000 muertes en la guerra civil, cerca de 60% que han muerto de hambre.
Muerte, hambre y conflictos internos también ocurren en Sudán, en Líbano, Tunisia y otros
países Árabes.

Irónicamente es Israel el que molesta. Amnistía Internacional declara que Israel es un país
de apartheid – lo cual es refutado por los árabes israelíes y por la realidad que muestra la
presencia árabe en absolutamente todos los ámbitos de la economía, desde directores de
hospitales gubernamentales hasta jueces, dueños de cadenas de supermercados y
maestros en universidades, conductores de autobuses y empleados de empresas de alta
tecnología, policías de alto rango y oficiales del Ejército de Defensa de Israel.
También los Árabes en los territorios Palestinos viven mejor que sus hermanos en Siria,
Yemen, Líbano o Sudán. Un gran número cruza diariamente las fronteras para trabajar en
Israel, donde los sueldos son 4 o 5 veces más altos que en los territorios Palestinos. Los
beneficios sociales en Israel – salud, retiro, sueldo desempleo – son otro factor importante de atracción. Eso explica que Jerusalén tenía una población Árabe de 70.000 bajo control
Jordano y después de la reunificación en 1967 ya son 380.000 – innumerables Árabes
buscan conseguir vivir en Jerusalén ya que eso les da el status de residencia en Israel (y no
en Territorios Palestinos).

Pero los “amantes de la paz” salen a las calles a gritar contra lo que llaman el genocidio
israelí. Desde marzo de 2011, la guerra civil en Siria ha matado entre 500.000 y 650.000
personas, la abrumadora mayoría de civiles. En el mismo período, el conflicto entre Israel y
Palestina generó 2.927 muertos, en su gran mayoría terroristas de Hamas, Jihad Islámica,
FPLP.

La fuerza de la propaganda palestina logra movilizar a los mal informados contra Israel –
pero la dura realidad de casi 210 veces más muertos en Siria no genera indignación.
¡Genera sólo un silencio que mata!

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Marcos L Susskind es un YouTuber con programas sobre y Guía Turístico en
Israel. Contacto: mlsusskind@gmail.com

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Marcos L. Susskind es un administrador de negocios graduado en Brasil por EAESP / FGVSP. Es Guía de Turismo en Israel, turma de 1969/70 y estuvo en Israel en el Majón Lemadrijim, curso para Líderes Judios, en 1966. Ha sido voluntario en la lucha contra las drogas durante décadas, siendo miembro de Drug Free America y de la Drug Prevention Network of the Americas. Es miembro fundador del ITFSDP - Internacional Task Force on Strategic Drug Policy, Grupo de trabajo internacional sobre política estratégica de drogas Fundó JACS-BRASIL, una ONG para concientizar la Comunidad Judia de Brasil sobre los riesgos del Alcohol y las Drogas y apoyo a familiares de aductos. Fue su presidente hasta 2015, cuando hizo Aliá. Se desempeñó como Director de FEAE, Federación Brasileña de Amor Exigente y Coordinador del Grupo Tikvá de Amor Exigente de 1999 a 2015 Fue miembro durante 15 años del grupo "Os Raposas", que utiliza el humor judío para recaudar fondos para Tzedaká Autor de noticias sobre Israel en portugués enviado semanalmente por WhatsApp a más de 1800 personas Corresponsal en Israel del programa Shalom Brasil, transmitido por televisión. Escribe para la Revista Kadimah de Brasil y para Hora Israelita de Porto Alegre. Vive en Holon con su señora desde 2015. Tienen 3 hijos y 10 nietos.