Historia del famoso cabrito

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Historia del famoso cabrito

Los primeros españoles que se establecieron hace 450 años en el noreste de la República Mexicana (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas), integraban un grupo en el que había personas de origen árabe y sefardí.

Eran moros y judíos conversos que lograron llegar a la Nueva España. La mayoría eran “cripto-judíos”, es decir, judíos conversos falsamente para no ser condenados por la monarquía española, que era católica.

Ellos traían sus alimentos básicos, consistentes en cabrito, borrego y cordero, así como especies como el orégano y el tomillo, entre otras. Entre estas comidas, destacó el cabrito, ya que Nuevo León era una tierra apta para criar ganado.


Entonces comenzó la fusión cultural y gastronómica que ha ido evolucionando hasta nuestros días. En un principio, la ceremonia hogareña de preparar cabrito unía a la familia, más con el tiempo este alimento se convirtió en un platillo caro que se come sobre todo en restaurantes y que representa a la región, especialmente a Monterrey.

Comer cabrito asado sigue siendo una forma de celebrar, así que no te puedes perder de probar este platillo si visitas la ciudad y menos aún si eres regiomontano.

Claro que no necesariamente lo tienes que comer en un restaurante… Anímate a preparar en casa uno de los platillos típicos de la cocina neolonesa.

Existen varias formas de cocinar cabrito: al pastor, en el horno, con salsa o a la griega. También puede prepararse en fritada, que incluye la propia sangre del animal.

Una de las formas más tradicionales de preparar el cabrito es asarlo al pastor. Esto consiste en insertar una varilla en la pieza, de forma paralela a la columna y ponerlo sobre brasas para que se cocine despacio, mientras el cocinero lo mueve de forma que el calor cueza todo el cabrito.

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