Diario Judío México - Banquero es el que en buen tiempo presta su paraguas bajo renta y cuando llueve lo recoge para utilizarlo.

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Está muriéndose un respetable comerciante en vinos. Alrededor de él están sus hijos y él les comunica algunos secretos de la profesión. Al final dice: “-Sépanlo que vino se puede hacer también de uva.

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– Yanquelé, ¡lávate la cara rápido que viene tu tía!

– Si mi tía no viene, ¿yo andaré todo el día como tonto con la cara lavada?

– Imagínate, una conocida mía conoció un día a un hombre, se casó con él el mismo día y en la mañana siguiente después de la noche nupcial se convence que ella no es virgen y se divorcia.

– ¿Qué dices de eso?

– Que la mañana es más sabia que la noche.

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– ¿Qué aprendiste hoy? -le preguntan a Dodic al regresar del primer día de clase.

– Aprendi a escribir.

– ¿Qué escribiste?

– Todavía no he aprendido a leer.

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Haim se casa con Sarita y después de la primera noche nupcial se convence que ella no es virgen.

– ¿Con quién estuviste antes de mi? -pregunta enojado Haim.

– Nosotros no estamos solos en el mundo como en el desierto de Sahara, hay gente y habrá gente.

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