Diario Judío México - Sr. Director:

Aunque en algunos medios por motivos políticos no se destaque, el en la Ribera Occidental ha sido vencido. logró una clara victoria contra esa amenaza, aunque se informe de algunos bombazos aislados y ataques menores. La realidad es que la columna vertebral de la organización militar terrorista fue cercenada.

Llevó seis años, desde la operación “Escudo Defensivo”, en el 2002, para llegar a este resultado. Incursiones nocturnas de pequeños comandos en las ciudades y aldeas palestinas, consiguieron arrestar o matar a muchos terroristas, gracias a una coordinación precisa entre todos los órganos militares sumado a los informes y habilidades del “Shin Bet” (equivalente al FBI), para acercarse a los grandes mandos terroristas de alto nivel y resquebrajar la mayoría de las redes; no por ello se puede confiar en que no se formen nuevas o que surjan terroristas suicidas con cinturones explosivos, o que se pasen y activen cohetes tipo Kassam. Estas confrontaciones en la ribera occidental, dieron por resultado (en los sectores de Jenin y Tulkarem) la muerte de 15 terroristas y la captura de 150, además de dar con la localización de almacenes de armas y explosivos.

Dentro de todas estas estrategias en contra del terror, las fuerzas israelíes permitieron el adiestramiento a cargo de un general norteamericano de un batallón de las fuerzas de seguridad palestinas, cuyo nivel de coordinación con las fuerzas israelíes han dado buenos resultados, desde antes de la intervención en . Un segundo grupo palestino ha sido entrenado en Jordania y su campo de operación se encuentra en Hebrón, donde han debilitado a las células del movimiento islámico extremista de Hamas. No obstante los esfuerzos coordinados, el “Shin Bet” y el ejército de se reservan el derecho de intervenir en forma independiente, mientras las fuerzas de seguridad terminan con sus preparativos para controlar las zonas de influencia de los extremistas; se dice que ya pronto las zonas rurales estarán bajo el control del gobierno palestino.

No obstante la ayuda que se ha prestado al gobierno palestino, el proceso ha sido largo y tedioso; en Nablus por ejemplo, el intento de destacar fuerzas palestinas ha fallado. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas y su Primer Ministro Salem Fayad, han logrado unificar a las diferentes agencias de inteligencia bajo un solo y efectivo mando, con despidos como el del General Tawfik Tirawi, como jefe de inteligencia; esfuerzos positivos, pero hasta ahora no suficientes. En resumen se puede afirmar que las cosas caminan mejor en contra del en la ribera occidental, algo que no pudo concretarse en los tiempos de Arafat, pues no pudo ayudar en erradicar primero sus células malignas, para dejar a los propios palestinos el mando de las acciones.

Algo que es de crucial importancia para mantener ese nuevo orden en Jenin y Hebrón, es el procurar un rápido desarrollo económico de la región; lamentablemente las donaciones de los países árabes, nunca se han materializado. Será necesario inyectar más dinero con una rígida supervisión, para que las intervenciones de Irán y Siria hacia Hamas no se justifiquen entre una población mejor atendida por su propio gobierno, para ello se debe neutralizar por completo la influencia (en mucha menor escala) que todavía tiene Hamas en .

Ahora que han terminado oficialmente los combates y aunque los radicales palestinos se ven por televisión mostrando la “V” de la victoria, el mundo ya no les cree, se ha vuelto escéptico, pues la destrucción de su poder a todas luces fue notorio. Lo mismo ha pasado con el resto del mundo árabe. Una de las críticas más fuertes fue hecha por un diario palestino “Elaph”, cuando un periodista árabe escribió, en enero 9 del presente año:…”Hamas, se escudaba tras la población civil, en lugar de defenderla como había prometido. Hamas, dijo Shehadeh, que habían construido túneles en lugar de refugios para los habitantes de . Trajeron la catástrofe a los palestinos con sus cálculos erróneos, aprendidos por Hizballah….Convirtieron las casas y las mezquitas en campos de batalla, porque creyeron que aquellos lugares eran intocables, sin embargo aquellos que lo hicieron se arrepienten amargamente”.

En este clima, no sorprende que el mismo líder de Hamas en Damasco, Mohamad Nazal, amenazó dos veces con salirse y abandonar el programa en vivo de televisión, debido a las preguntas que no le parecieron, durante el desarrollo del mismo. En una ocasión Nazal, tuvo que negar que los habitantes de habían mostrado un resentimiento contra Hamas, una rara, sino indirecta admisión que hay un cisma, entre Hamas y sus partidarios.

Los hechos demuestran que Hamas no opuso resistencia en las zonas donde las fuerzas de incursionaban. Aunque, las doctrinas defensivas impartidas por los iraníes, y del grupo Hizballah, de que por lo menos trataran de parar el avance de la infantería israelí que estaban adentrándose en . Literalmente Hamas había abandonado el centro de operaciones de los Kasam (misil fabricado localmente), en las cercanías de Beit Lahiya, Beit Hanun y Atrata, sin resistencia alguna. La ofensiva que tenían preparada, se basaba en minas que detonarían a control remoto y otros trucos; trampas que fueron capturadas y neutralizadas por las Fuerzas Israelíes.

Desde la perspectiva de la propia población de Gaza, Hamas sólo huyó para irse a refugiar a las áreas más pobladas por civiles. Desde el segundo día de la contienda, los “guerreros” de Hamas arrojaron sus uniformes, desertaron y retornaron a sus casas con sus familiares llevándose consigo sus armas. En algunos lugares, Hamas prohibió a los civiles abandonar algunos sitios que estaban bajo ataque, invirtieron bastantes esfuerzos para bloquear a los civiles que pretendían huir al sur de la Franja de Gaza, hacia Egipto, país que les negó el acceso a su territorio.

Por otra parte, Hamas se apropió de toda la ayuda humanitaria: camiones y ambulancias, para trasladar a sus efectivos. Y aprovecharon la ocasión para ejecutar públicamente a los activistas de Al Fatah. En muchos casos, los terroristas de Hamas mostraron algo de “clemencia”, disparando a las piernas de los partidarios de Al Fatah. Todo eso ocurría a la vista de sus pobladores y mostraba que los líderes políticos extremistas se escondían en los sótanos de los hospitales, como “Shifa”, en la capital de Gaza y “Kamal Adwan”, cerca de Beit Lahiya. Demostraciones patéticas hacia una población abandonada a su propia suerte, pues los líderes de Hamas estaban muy ocupados en salvar sus propias vidas. Lo mismo ocurrió con el liderazgo militar; todo el mando de las Brigadas Iz aldin Alkasam, también huyeron a refugiarse, dejando en el frente sólo a los lanzadores de misiles. No obstante la fuerza militar de , desde cielo, mar y tierra dio con muchos de ellos.

Ante estos hechos y actitudes, hubo voces desde el interior de Hamas, de que el ala del movimiento militar, estaba arrastrando a Hamas a un conflicto prematuro, sin esperanza y muy costoso para todos. Más de una vez, se comparó la situación de Hamas en Gaza, al desastre del que fue víctima la “Hermandad Musulmana Siria” en 1982, cuando Marwan Hadid, jefe del ala militar, alentó en Siria una revuelta, sin la autorización de los líderes espirituales. Lo cual resultó en una masacre, perpetrada por el Presidente de Siria, Hafiz Asad, en la ciudad de Hama. Además la matanza de miles de miembros de la “Hermandad Musulmana”, que se encontraban encarcelados. Hasta la fecha, en los anales de la “Hermandad Musulmana”, el caso de Hama se considera un ejemplo clásico de lo que no se debe hacer.

El último caso de la Franja de Gaza, podría estar incluido en el mismo rubro. Lo que acabamos de ver en el conflicto es la transformación de un gobierno, el de Hamas, en una organización clandestina. El de un movimiento popular, convertido en un grupo de pandillas armadas. Para finalizar, podemos comentar que Hamas podría tener la habilidad de reivindicarse, pero no podrán anular la opinión pública palestina, ya que no existe mucho entusiasmo entre la mayoría de la población por el fracasado periodo de Hamas en el poder; sus proezas en la lucha y la confianza en sus líderes, terminaron con la última intervención armada.

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